Cosecha 2025 en Mendoza: una vendimia precoz que desafió al clima y dejó vinos prometedores
Un calendario acelerado, temperaturas fuera de rango y lluvias inusuales marcaron la cosecha 2025 en Mendoza. En ese contexto, la bodega Doña Paula, con viñedos propios en las zonas altas de Gualtallary y El Cepillo, logró mantener la calidad en una temporada que obligó a actuar con precisión y flexibilidad.
La cosecha comenzó de forma anticipada, con un notable adelanto en la madurez de las uvas. Las variedades blancas y algunas tintas de alta gama debieron cosecharse casi al mismo tiempo, especialmente en fincas como Aluvia (Gualtallary) y Los Indios (El Cepillo). Según detalló el equipo enológico, liderado por Martín Kaiser, Gerente de Enología y Viticultura, esta dinámica exigió decisiones rápidas para conservar frescura y evitar pérdidas de calidad.

CLIMA EXTREMO Y DECISIONES CLAVE
La temporada estuvo dominada por extremos. Octubre y febrero registraron temperaturas superiores a la media histórica, y marzo trajo lluvias significativas que alteraron la evolución de las bayas. Esta inestabilidad provocó una especie de “segunda cosecha”, extendiendo el trabajo en finca y bodega hasta abril. Aun así, las estrategias agronómicas y enológicas aplicadas permitieron mantener la acidez natural y alcanzar un equilibrio entre expresión frutal y estructura.
Doña Paula trabaja exclusivamente con uvas provenientes de viñedos propios —unas 700 hectáreas distribuidas en tres fincas mendocinas—, lo que le permite un control integral sobre cada campaña. En este caso, la cosecha anticipada fue parte de una estrategia planificada para proteger el carácter del terroir, no una respuesta de urgencia.

BLANCOS Y TINTOS CON IDENTIDAD DEFINIDA
Los vinos blancos 2025 muestran una notable complejidad aromática. El Chardonnay y el Riesling destacan por sus perfiles especiados, equilibrados con notas de fruta fresca. El Sauvignon Blanc, menos herbal que en otras añadas, exhibe perfiles minerales y tropicales, con buen volumen en boca y un final fresco y persistente.
En cuanto a los tintos, el Cabernet Franc fue la variedad que mejor respondió a las condiciones del año. “Mostró una gran intensidad aromática, con notas especiadas y una boca amplia y estructurada”, explicó Kaiser. El Malbec, en parcelas de menor rendimiento, también alcanzó buenos niveles de concentración y frescura. Los resultados, según el reporte técnico, auguran vinos expresivos, con gran potencial de guarda.

“Estamos muy entusiasmados con los resultados. Esta vendimia nos desafió a ser precisos y flexibles, y eso se verá reflejado en la botella”, expresó Martín Kaiser.

