Turismo nocturno: seis lugares para disfrutar experiencias bajo las estrellas

Hay destinos que proponen una conexión profunda con la naturaleza, permitiendo desde la contemplación de auroras boreales hasta la exploración de selvas en plena oscuridad. Una celebración del viaje, desde otra perspectiva.

“El mayor pecado del hombre es dormir de noche, cuando el universo está dispuesto a dejarse mirar”. Esta frase, rescatada del océano de caracteres que es Twitter (rebautizado X), podría convertirse en el leitmotiv de la nueva tendencia emergente en materia de viajes: el turismo nocturno. Porque esta iniciativa va mucho más allá de salir a pasear cuando el sol ya cayó para disfrutar de una Torre Eiffel iluminada por millones de focos o recorrer Times Square bajo el brillo de sus carteles incandescentes. En sí, el alma del turismo nocturno esconde un lado más profundo e inmenso, al igual que la noche.

Se trata de brindar a quienes lo eligen la posibilidad de vivir conexiones con mucho más reales el universo, lejos de las multitudes y el ruido de la ciudad. Hablamos de experiencias trascendentales: desde estar en contacto con la naturaleza con la luna como única confidente, contemplar estrellas en pleno desierto o presenciar auroras boreales en la ciudad que habita Papá Noel.

Sin más preámbulos, aquí una selección de las propuestas más impactantes del turismo nocturno en el mundo, antes de que se venga la noche.

ROVANIEMI, FINLANDIA

Para algún desprevenido, situemos a Rovaniemi en el mapa: se ubica en la parte más septentrional de Finlandia, al límite del círculo polar ártico, razón por la que es la ciudad oficial de Papá Noel. Pero el motivo real por el que figura en este listado es que regala la posibilidad de sorprenderse con fenómenos naturales durante todo el año. Gracias a sus cielos despejados y la escasa contaminación lumínica, Rovaniemi es el lugar indicado para contemplar toda la inmensidad de las luces del norte.

Existen varios operadores que organizan safaris a través de la naturaleza para cazar auroras boreales mientras cuentan historias sobre ellas. Y si eso no bastara, la ciudad ofrece alojamientos como iglús de cristal donde los huéspedes pueden observarlas desde sus habitaciones.

SELVA AMAZÓNICA, COLOMBIA

Hay varias formas de adentrarse a la selva amazónica, ya que su territorio se extiende por varios países, como Bolivia, Brasil, Perú, Colombia y Ecuador. Sin embargo, hay algo que es común en cualquier ruta: visitar la selva de noche es una experiencia que no hay que perderse.

Desde el municipio colombiano de Leticia, por ejemplo, se invita a sus visitantes a explorar la selva en plena oscuridad. Con la ayuda de linternas, la propuesta consiste en recorrer los senderos naturales para descubrir la gran variedad de insectos, arácnidos, mariposas y anfibios que habitan el ecosistema, como serpientes arborícolas, ranas fluorescentes, monos nocturnos y búhos. Además, ciertos operadores permiten sumar un trayecto en canoa para avistar caimanes.

La conexión es completa y real cuando llega el turno de apagar las luces para sentir el vibrar de la selva en plena oscuridad. Allí, los hongos luminiscentes serán los encargados de marcar el camino de regreso.

DESIERTO DE ATACAMA, CHILE

Con una superficie superior a los 100.000 kilómetros cuadrados, el desierto de Atacama, en Chile, es uno de los lugares más secos del mundo. Tan particular es su paisaje que allí se filmaron películas ambientadas en Marte y hasta la NASA probó vehículos para su misión de detectar vida en el Planeta Rojo. Por si le faltara currículum, según los científicos es un sitio ideal para ver estrellas.

Gracias a su atmósfera limpia y la ausencia de contaminación lumínica, su cielo se convierte en un lienzo infinito de constelaciones brillantes. La Vía Láctea, Saturno o Júpiter quedan a simple vista. En las noches de luna nueva, cuando la oscuridad es total, es posible contemplar planetas, galaxias y lluvias de meteoritos a través de telescopios de última generación disponibles en los observatorios astronómicos de la zona.

BANGKOK, TAILANDIA

Para los amantes del glamour y la belleza de las grandes ciudades, Bangkok se posiciona como un destino sorprendente. Su oferta nocturna incluye diversas propuestas para descubrir una nueva faceta de la capital de Tailandia. Uno de los planes más recomendados es visitar sus legendarios templos iluminados: la postal que regala el Templo del Amanecer reflejándose en el río es inolvidable. Otra excelente opción es cenar en un rooftop para contemplar la inmensidad desde una vista panorámica.

Para una experiencia distintiva, es impostergable un paseo en crucero por el Chao Phraya. Desde allí, se pueden admirar los principales monumentos iluminados mientras se degustan platos típicos de la región.

PARQUE NACIONAL JASPER, CANADÁ

En 2011, Jasper fue designado como Reserva de Cielo Oscuro por la Real Sociedad Astronómica de Canadá. ¿El motivo? Su escasa contaminación lumínica brinda las condiciones ideales para observar fenómenos astronómicos. Y atención, porque en octubre se celebra el concierto "Symphony Under the Stars", un concierto de la Orquesta Sinfónica de Edmonton que invita a disfrutar de un cielo cargado de estrellas acompañado por la música más relajante.

Además, este destino cuenta con un plus: se puede visitar en cualquier época del año. Durante el otoño y el invierno, las luces del norte se reflejan en los lagos congelados, mientras que en el verano, el cielo estrellado brilla sobre los bosques y montañas nevadas.

La experiencia se completa con caminatas nocturnas, donde los guías instruyen a los visitantes sobre las constelaciones y la mitología de los pueblos originarios.

PARQUE NACIONAL IBERÁ, ARGENTINA

Ubicado en la provincia de Corrientes, el Parque Nacional Iberá se presenta en su sitio web como “la experiencia con más naturaleza de la Argentina”. Imaginen lo que es adentrarse en este santuario natural con la luna como única confidente. El parque invita a recorrer sus senderos y sorprenderse con la vida silvestre nocturna. No es descabellado ver entre las penumbras a yacarés, ciervos de los pantanos, zorros y aves.

Además, Iberá fue certificado como Reserva y Destino Starlight, lo que lo posiciona como uno de los cielos con menor contaminación lumínica del planeta, permitiendo observar la Vía Láctea sin necesidad de telescopios. Y atención a este dato: según la investigación anual de predicciones para los viajes de Booking.com, el 63% de los argentinos está considerando visitar destinos con cielos más oscuros, siguiendo la tendencia emergente del turismo nocturno. Una razón más para visitarlo.

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