Secret Garden: cómo es la nueva edición del paseo artístico y sensorial que revoluciona Buenos Aires
Luego del éxito de su primera edición, donde miles de personas redescubrieron el Jardín Botánico, la muestra lumínica Secret Garden fijó cita en otro ícono de la Ciudad de Buenos Aires: El Rosedal de Palermo. El evento, ahora rebautizado Secret Garden Orígenes, se convirtió en un innovador paseo artístico y sensorial que propone, mediante un fascinante recorrido de diecinueve instalaciones inmersivas, explorar y repensar los múltiples aspectos del concepto de “origen”.

Cada parada está creada para representar una faceta diferente, ya sea el inicio de la vida, del universo, de la naturaleza, de los animales, de las emociones, de las conexiones humanas y del cosmos. La muestra de “artertainment”, como la llama Hernán Sánchez, Director Creativo de Secret Garden, combina arte, entretenimiento y tecnología en un entorno verde, ideal para ofrecer al público una vivencia multisensorial a cielo abierto y vestir al Rosedal como un jardín secreto, lleno de aventura y misterio.
Esta experiencia es producto de una alianza entre la empresa española Proactiv Entertainment –creadores de exposiciones internacionales como Meet Vincent van Gogh, Barça the Exhibition y Mundo Pixar– y 6 Pasos, quienes tienen en su haber la realización de espectáculos de gran formato en materia de música y entretenimiento. De eso y mucho más hablamos con Sánchez y la Directora de Marketing de Proactiv, Luciana Forte.

–Secret Garden nace como un evento dedicado a la Navidad en España, ¿cómo fue la transición de volcar esta experiencia a un jardín en un punto central y popular de otro país?
Héctor Sánchez: –Esto surgió hace mucho tiempo, en una conversación con Nicolás Renna, CEO de Proactiv. Hablamos bastante de la dualidad que existe entre nuestros polos, de que durante nuestra época invernal en España aquí es verano, y que durante nuestro verano ustedes tienen más tiempo de oscuridad. Y este tipo de experiencia se basa precisamente en eso, en tener el tiempo máximo de penumbra posible para que la actividad se pueda desarrollar. Si bien Secret Garden surge de un concepto navideño, quisimos probar qué pasaría si planteásemos un proyecto sin esa conexión puntual y acercarnos a una idea más moderna, creando un museo al aire libre donde se fusionen el entretenimiento y el arte.
–Han estado en Buenos Aires y Montevideo, ¿la elección de estas ciudades tiene una razón estratégica?
Luciana Forte: –Haber estrenado en la Argentina a nivel mundial el año pasado era un objetivo que nosotros teníamos hacía muchos años. Buenos Aires es la capital más importante de Sudamérica y está muy vinculada con el arte y la creatividad. Sabíamos que iba a ser un público que iba a apreciar este trabajo, además de que hay mucho talento local e íbamos a poder contar con un equipo potente que nos permitiese desarrollar este proyecto. Darnos a conocer en Buenos Aires da mucho prestigio porque todo lo que pasa aquí tiene repercusión mediática en el resto de Sudamérica, hay una fuerza particular acá que otros lugares no tienen.

–¿Cómo explicarían lo que sucede en una experiencia inmersiva? Porque acá no solamente se aprecia el arte de manera visual sino que se vincula con otros sentidos.
H.S.: –¡Total! Tal como ocurre cuando vas a ver una obra de teatro o un concierto, donde dentro de cada espectáculo hay diferentes dinámicas, lo mismo sucede en Secret Garden. Aquí jugamos con esa evolución de las diferentes propuestas y de las distintas historias que contamos. Es un espacio donde le pedimos a la gente que venga a pasárselo bien, porque generamos un oasis en el medio del bullicio de una gran ciudad. Es un recorrido inmersivo, donde el público participa dentro de las instalaciones, y creo que nos hemos superado respecto del año anterior.
Para Orígenes tenemos desde una pantalla de agua de diez metros a un espacio donde la gente va a caminar sobre fuego; tenemos realidad aumentada, fuentes mágicas... Antes de la apertura, hicimos un test técnico para saber cómo va a funcionar todo y realmente fue muy emotivo. Una de las instalaciones tiene hamacas, esas que son para niños, pero apareció un señor de unos 65 o 70 años que se subió a una y estaba feliz porque nos contó que no se hamacaba desde que era un niño. Y ahí es donde te das cuenta de que, al final, lo que impacta son estas conexiones emocionales.

–En total, este año, son 19 las instalaciones, ¿cómo fue el procedimiento de creación de las mismas?
H.S.: –La concepción inicial fue en Barcelona. Nosotros vinimos a Buenos Aires, hicimos un recorrido por el espacio seleccionado con nuestro equipo para plasmar las ideas que nos fuimos imaginando, y, en conjunto con las escenógrafas, armamos el concepto y ellas lo bajan a tierra. Confieso que, a diferencia de la que hicimos en el Botánico, donde hubo una votación popular respecto de una instalación que gustó mucho y fue muy recomendada, este año lo que hemos conseguido es generar una pluralidad y que haya muchos highlights.
FLORES NOCTURNAS Y ENTORNO VERDE
–Este año el título/concepto de la muestra es “Orígenes”, ¿a qué se debe?
H.S.: –Conecta principalmente con el hecho de volver a comenzar. Nos parecía que, después del éxito del año pasado, le debíamos a la sociedad argentina un concepto que elevase el proyecto a otro lugar completamente diferente y nuevo; y creo que hemos conseguido que la gente entre y se impacte. El Rosedal es un espacio diferente al Botánico: allí teníamos más frondosidad y un recorrido mucho más tupido, mientras que aquí tenemos un jardín maravilloso que parece un espacio francés, digno de cualquier capital de Europa. Realmente el espacio es muy grande y tuvimos la posibilidad de jugar con la gran escala, con inflables de 8 metros, con fuentes que se elevan 15 metros hacia arriba. Ha sabido ser un reto.

–¿Cómo es el proceso de selección de los espacios donde sucede Secret Garden?
H.S.: –La naturaleza de Secret Garden es ir descubriendo estos lugares en las ciudades. Es realidad, nosotros decimos “redescubriendo” porque mucha gente ya los conoce, es decir, ya han pisado tanto El Rosedal como el Carlos Thays; pero lo que intentamos hacer desde nuestro lugar es generar un envoltorio para que la gente que vuelve a verlo lo redescubra de una manera completamente nueva. Es un Jardín Secreto porque justamente el espacio que conoces lo descubres de una manera nueva y secreta.
L.F.: –Sobre todo porque tiene también otros horarios. Justamente al Rosedal nunca vas a poder visitarlo durante la noche porque ya está cerrado. Al fin y al cabo lo que nosotros ofrecemos también es que puedas conocerlo y visitarlo de otra manera. Se ve distinto con las luces que hemos utilizado, las rosas se aprecian de otra manera, creo que es un mix en este caso muy bonito.

–¿Cómo manejan la conservación del espacio natural?
H.S.: –Es el décimo proyecto que hacemos de estas características con Luciana y con Proactiv. Cada vez que entramos a un espacio, en cualquier parte del mundo, lo hacemos con los permisos necesarios y llevando a cabo los cuidados correspondientes. Nosotros somos los primeros en buscar la preservación y los primeros interesados en que la relación de la naturaleza y la tecnología sea impecable.
L.F.: –Y nuestra responsabilidad es dejar el espacio mejor de como lo encontramos. De hecho sucedió el año pasado con el Jardín Botánico, donde hicimos una serie de mejoras dentro del lugar. Muchas veces se habla por desconocimiento y realmente lo más importante, tal como dijo Héctor, es que la gente pueda verlo con sus propios ojos, así podrán notar que ni las instalaciones que hacemos, ni la metodología que utilizamos, afectan al cuidado de los lugares. Es un proceso creativo de muchos meses y un trabajo profundo, que requiere muchos meses de diseño y de ponerle cabeza al proyecto. Hay más de cien personas participando del mismo, directa o indirectamente, mucho talento local.
H.S.: –La idea es que Secret Garden les deje algo. Nosotros nos divertimos haciéndolo, pero queremos que ese efecto llegue a las personas que nos visitan.
Fotos: gentileza Secret Garden

