4 parques temáticos cerca de Buenos Aires: animales de granja, cultura japonesa, un bioparque y una ciudad en miniatura

Entre Escobar y La Plata, un puñado de propuestas ideales para los más chicos pero que incluyen a los grandes. Un jardín donde se detiene el tiempo, una granja con juegos aéreos incluidos, la más completa reserva de animales, y una república de juguete, única en Latinoamérica.

Con paz oriental

Foto: Municipio de Escobar.

En el año de su aniversario número 53, es uno de los atractivos más destacados de la comunidad en Escobar. Para diseñarlo, el ingeniero agrónomo y paisajista Yasuo Inomata se inspiró en un dictado de su imaginación: cómo se vería el mundo desde un avión. Dibujó los continentes delimitados por senderos y representó los océanos con espejos de agua en los que flotan nenúfares rosados y nadan coloridos peces Koi.

Inomata, el mismo que diseñó el Jardín Japonés de Buenos Aires, llenó el espacio de árboles. Desde ejemplares autóctonos, como el ombú, a especies exóticas, como el ginkgo biloba, considerada símbolo de amor y esperanza para la cultura nipona. El Jardín Japonés de Escobar invita a un viaje imaginario hacia la historia y la cultura milenaria; características del lejano país oriental.

A los árboles se suman los estanques con sus plantas acuáticas, las cascadas y los peces; además de las pequeñas montañas y los puentes (precioso el rojo Taikobashi, que simboliza la unión del mundo terrenal y el divino; el otro, de granito, es uno de los más grandes del país hecho con ese material).

La piedra, la madera, los materiales nobles, el patio zen, con iluminación tenue, bonsais y cerezos, se conjugan con el aire de tranquilidad que se respira a lo largo de sus 2.500 metros cuadrados. Como si al internarse en su colorido trazado el tiempo y las obligaciones se pusieran en pausa.

Durante el receso invernal, en el predio ubicado entre las calles Alberdi y Spadaccini se llevarán adelante actividades gratuitas. Visitas guiadas los días 16 y 30 de julio a las 15, y taller de origami el sábado 23 a las 15 también, con reservas previas en turismo@escobar.gob.ar

El Jardín Japonés recibe visitas de martes a domingo de 10 a 18, con entradas de $100 para mayores de 18, y $60 para la franja que va entre los 6 y los 17. Menores de 6 años, jubilados y personas con discapacidad tienen ingreso sin cargo.

Una granja modelo

Foto: Municipio de Escobar.

Sin salir del partido de Escobar, en la localidad de Ingeniero Maschwitz, se encuentra la Granja Educativa Don Benito, un espacio donde se busca concientizar a las personas mayores y a las infancias sobre la importancia  del cuidado del medio ambiente, los animales y la vegetación en la zona.

14 mil metros cuadrados con senderos para recorrer los corrales donde viven caballos, vacas, ovejas, cabras, cerdos, llamas, conejos, gallinas, patos y gansos. Esa interacción con los animales ofrece la hermosa instancia de comprar alimento para ofrecerles; además claro de las caricias que ellos reciben de muy buena gana. Ya que como se asegura en la página de Facebook del espacio, son “animales viejitos o rescatados de maltrato”. Por ese motivo no se realizan cabalgatas, paseos en pony u ordeñes.

También en el predio hay mesas de picnic que se pueden utilizar, ya que está permitido ingresar con comidas y bebidas. También existe la opción de adquirir lo que se vende en los espacios gastronómicos disponibles (@solodelicias_ar y @akasa_catering). 

En Don Benito se encuentra también el Parque Aéreo Aventura. Un lugar ideal para recorrer luego de la visita a la granja, con puentes colgantes, tirolesas y palestra de escalada. Hay que estar atentos porque los juegos aéreos son limitados y se venden por orden de llegada a las boleterías (importante: no se reservan).

Este espacio está divididas entre el parque Kids, con atracciones para niños y niñas de 5 a 9 años que superen el metro de altura. Y el parque aéreo Bigg, para chicos y chicas a partir de los 9 años que superen el 1.30 mts. y hasta adultos. Los requisitos de altura y edad son excluyentes.

Las instalaciones de la granja se pueden disfrutar de miércoles a domingo de 9 a 17, con entrada general de $250, y de $200 en el caso de menores de 4 a 11 años. Por su parte el Parque Aéreo Aventura tiene un costo de $500 para mayores de 9 años, y de $350 para niñas y niños de 5 a 9. Para esta última atracción es necesario mostrar el DNI de cada jugador, quien también tiene que estar calzado con zapatillas deportivas.

IG: @granjadonbenito

Paraíso animal

Foto: Temaikén.

El gigantesco predio de Temaikén, el bioparque de cuya inauguración se cumplirán 20 años el próximo 20 de julio, alberga una notable población de animales. Se trata de un espacio donde se recrean ambientes naturales de Patagonia, Mesopotamia y África. Además hay un acuario, un lugar dedicado a las tortugas (ambientado especialmente) y una imponente locación para los pájaros.   

Ubicado en Escobar, sobre la Ruta Provincial 25, a 1 km de la Ruta Panamericana ramal Escobar- Campana, es parte de la Fundación Temaikén, una organización sin fines de lucro que trabaja para conservar la biodiversidad. En su ámbito se protegen especies amenazadas, datos que figuran explicitados en la abundante y bien documentada cartelería que indica ubicaciones y especies.

El apartado aves es para destacar. No sólo se encuentra el cóndor andino, una de las aves más grandes del planeta, que con sus alas desplegadas puede llegar a medir tres metros; sino también más de 2.500 pájaros vernáculos y de otras regiones del mundo, desde el guacamayo hasta el tucán.

Otra de las grandes atracciones es el extraordinario tigre de Bengala blanco. Es el rey de un espacio construido especialmente para su comodidad, con miradores protegidos que permiten admirar su belleza. También es imperdible el Ciervo de los Pantanos, declarado monumento natural de la provincia de Buenos Aires ya que permanece en peligro de extinción.

En el acuario se enseñorea el tiburón moteado, uno de los predadores más importantes de los ecosistemas costeros templados; y en el impactante espacio de los murciélagos, los enormes Zorros Voladores. Entre los mamíferos se deja ver el guanaco, el lémur, la suricata, el puma, el antílope, la cebra, el guanaco, el hipopótamo, monos, wallabies y muchos más.

Con muchas opciones de comida y varios lugares de descanso (también vale la opción de llevar alimentos y bebidas), el parque ofrece también cochecitos para bebés y sanitarios cercanos a cada una de las postas de animales.

Para las vacaciones de invierno, Temaikén propone Guardianes de la Naturaleza, una experiencia imperdible que incluye recorridos por las postas Delta, Selva, Mar Argentino y Especies Amenazadas, con distintas actividades para las familias. Durante cada tramo habrá un desafío que, a través de una app con juegos de realidad aumentada, facilitará la recolección de insignias.

Entradas anticipadas con descuento en www.ecommerce.Temaiken .org.ar/ 

Donde la infancia manda

Como si la sola existencia de la República de los Niños no fuese un hecho único en el mundo (al menos hasta que, luego de su inauguración, el 26 de noviembre de 1951, fuera fuente de inspiración de espacios similares en otros países) este parque temático educativo fue construido en tiempo récord -dos años- y considerado el mayor emprendimiento infantil de Latinoamérica y único en su tipo en todo el continente.

Lo pueblan 35 edificios de estilos medievales, europeos, islámicos y modernos, levantados a una escala acorde a niños y niñas de 10 años de edad e inspirados en los cuentos infantiles de Hans Christian Andersen, los hermanos Grimm y las leyendas de Mallory y Tennyson.

Son 53 hectáreas ubicadas en la localidad de Gonnet, ahí nomás del centro de La Plata, fruto de la iniciativa del gobernador Domingo Mercante (1946-1952) aunque partiendo de una idea de los arquitectos Jorge Lima, Alberto Cuenca y Carlos Gallo. Por su originalidad e importancia el sitio fue declarado Monumento Histórico Nacional, Patrimonio Arquitectónico Platense y Patrimonio Cultural del partido de La Plata.

Esa diversidad de estilos arquitectónicos está presente en edificios como el Palacio de la Cultura, de inspiración mozárabe, con sus cúpulas acebolladas, almenares, minaretes y ornamentación típica del estilo islámico. Aires de mezquita que se completan con un patio interno que recuerda al Patio de los Leones de la Alhambra y la torre posterior a la de la Giralda de Sevilla.

Otra de esas construcciones es la Casa de Gobierno. ¿Qué chico o chica que  alguna vez haya visitado la República de los Niños (y los que la visiten en un futuro) no soñó con conducir los destinos de ese país de juguete desde allí?

Con su fachada de diseño asimétrico, sus dos torres con formas y alturas diferentes (una, bulbosa de estilo ruso; la otra, tronco-cónica típica de los palacios civiles góticos de los siglos los siglos XII al XV del norte de Europa).

A todos esos lugares se llega transitando la calle peatonal, escenario de muchas películas y video clips (¿recuerdan este?). En su trazado se encuentran el banco, la capilla, el palacio de justicia, la legislatura. Una serie de lugares que despiertan la fascinación de los niños pero que también lleva a los grandes de viaje a su infancia y los reconectan con su espíritu lúdico. “Vivir es jugar y yo quiero seguir jugando”, escribió Andrés Calamaro, y cuánta razón tiene.

Esa misma arteria contiene diferentes propuestas gastronómicas y se suma a las demás calles que recorren el predio (del respeto, de la Felicidad, de la Ternura, de la Igualdad, de los Juegos, etc). Todas conducen a las diferentes atracciones del parque: el lago, donde se puede hacer paseos en barco, la zona de juegos mecánicos o el aeropuerto, que da la oportunidad de conocer el Boeing 737 que sobrevoló las Islas Malvinas durante la guerra.

El predio también propone actividades deportivas, talleres, visitar la Muestra del Archivo Histórico de República de los Niños, (con exposición de fotografías históricas del período de construcción, bocetos de los arquitectos, y proyección de material digital del archivo), entrar al Museo de los Muñecos, formado principalmente con muñecos de distintos países, que muestran sus costumbres y sus ropas típicas. Y mucho más.

La entrada es libre y gratuita y hay más información en www.republica.laplata.gob.ar

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