A punto de cumplir 60 años de carrera, Sus Majestades Satánicas lograron sobreponerse a la muerte del baterista y miembro original del grupo, y volvieron a los escenarios. Es cierto, nada será lo mismo sin él, pero ellos siguen demostrando por qué son la banda de rock and roll más grande de la historia.


No quedan muchas leyendas vivas en el rock ‘n’ roll. Menos aún bandas que sigan en actividad con casi todos sus miembros fundamentales. Hasta cuándo seguirán tocando los Rolling Stones es una pregunta que se viene haciendo desde hace décadas. Cada vez que salen de gira, los que asisten a sus conciertos sienten que podría ser la última vez que los vean.

El reciente fallecimiento del baterista Charlie Watts, a los 80 años, los puso en jaque, pero ellos, siempre rápidos de reflejos, enseguida salieron a disipar los rumores: por ahora, Keith Richards, Ron Wood y Mick Jagger –que, como demostró en un video que subió a las redes recientemente, está en plena forma– volvieron a los escenarios y dejaron en claro que la banda más grande del mundo, aunque herida, está lista para seguir adelante.

Los Rolling Stones iniciaron el tour No Filter en 2017 por Europa y los Estados Unidos. Sin material nuevo a la vista –Blue & Lonesome, su último álbum, salió en 2016 y contiene versiones de sus blues favoritos–, se dedicaron a repasar sus más grandes éxitos. En 2019, sin embargo, tuvieron que posponer algunos shows por una cirugía cardíaca de Jagger y luego interrumpirla por completo por la pandemia de covid-19.

Los años felices: Mick y Charlie, rock ‘n’ roll y sonrisas.

El plan era retomar la gira este año, pero Charlie Watts anunció que se bajaba porque debía recuperarse de una intervención quirúrgica que, según el comunicado de prensa, había sido “completamente exitosa”. En aquel momento, el baterista había expresado: “Estoy trabajando duro para ponerme completamente en forma, pero hoy acepté, siguiendo el consejo de los expertos, que esto llevará un tiempo. Después de todo el sufrimiento de los fans causado por el covid-19, realmente no quiero que los muchos seguidores que tenían entradas para esta gira queden decepcionados por otro retraso o cancelación”. Tan sólo unas semanas más tarde, la noticia de su muerte sacudió al mundo.

El baterista elegido para reemplazarlo, y que contó con la bendición del propio Watts, es Steve Jordan, miembro de The X-Pensive Winos, la banda que acompaña a Keith Richards en sus proyectos solistas. Es de esos músicos que tocaron con todos: fue parte de la banda de Saturday Night Live en los 70 y grabó con The Blues Brothers, John Mayer, B.B. King, Bob Dylan, Eric Clapton, Aretha Franklin, Bruno Mars y hasta Andrés Calamaro, que lo tuvo detrás de los parches en Alta suciedad. Con los Rolling Stones grabó algunas canciones del álbum Dirty Work (1986) mientras Watts trataba de superar su adicción a la heroína y el alcohol.

El pasado 26 de septiembre, Jagger, Richards y Wood dieron su primer concierto sin Charlie en el Dome del America’s Center de St. Louis, Misuri. Antes de aparecer en escena, se apagaron las luces del estadio y, en vez de hacer un minuto de silencio, empezó a sonar el beat de una batería: durante sesenta segundos las pantallas mostraron imágenes de quien fue el baterista de los Rolling Stones por casi 60 años.

“Charlie nos dijo, cuando ya estaba enfermo: ‘Tienen que continuar y hacer esta gira. No se detengan por mi culpa’. Así lo hicimos.” (Mick Jagger)

Mientras el público coreaba su nombre, la banda arremetió con los primeros acordes de “Street Fighting Man” e “It’s Only Rock ‘n’ Roll (But I Like It)”. “Es bueno estar de vuelta en el escenario. Es el primer tour que hacemos sin Charlie, así que todo esto es muy emotivo. Vamos a extrañarlo mucho, en el escenario y fuera de él”, dijo Mick tomado de la mano de Keith. Luego le dedicaron “Tumbling Dice”, el clásico de Exile On Main St. (1972).

La estructura del show en St. Louis fue similar a la que vienen haciendo desde hace varios años: muchos hits, un tema elegido por el público (en este caso fue “Wild Horses”), algún rescate (fue el turno de “19th Nervous Breakdown”, que no la tocaban desde 2005) y dos canciones en las que Richards se hace cargo de la voz (“Happy” y “Slipping Away”).

Sin embargo, en esta ocasión hubo un debut, “Living In A Ghost Town”, estrenada en plena cuarentena, que sería el primer adelanto de su tan esperado nuevo álbum que saldría en 2022, en coincidencia con los 60 años de la banda.

Jordan pasó la primera prueba. Conservó un perfil bajo y trató de mantenerse fiel a la forma de tocar de Watts, pero les dio a las interpretaciones una renovada vigorosidad. No le resultó difícil seguir el swing del histórico baterista porque, al igual que él, también tiene predilección por el jazz. De hecho, tiene grabaciones con Herbie Hancock, George Benson y John Scofield.

El baterista elegido para reemplazarlo, y que contó con la bendición del propio Watts, es Steve Jordan, miembro de The X-Pensive Winos y responsable de los parches en Alta suciedad, el icónico álbum de Calamaro.

Charlie Watts es considerado uno de los mejores bateristas de rock y sin dudas gran responsable de haber construido los cimientos de la música de los Stones. Al igual que Ringo Starr, no se dedicó a desplegar su virtuosismo con grandes solos, sino que se ponía al servicio de la canción.

Cuando entró en la banda en 1963, en lugar de Tony Chapman, ya era un músico conocido en el circuito del rhythm & blues de Londres como miembro de Blues Incorporated, que liderada por Alexis Korner fue pionera del R&B inglés. A pesar de que triunfó en el rock, su corazón estaba en el jazz, y cuando los otros miembros del grupo se dedicaron a proyectos paralelos, él formó combos como el Charlie Watts Quintet y The ABC&D of Boogie Woogie.

Los Rolling Stones perdieron miembros en más de una ocasión. En 1969, Brian Jones, guitarrista fundador, los abandonó y un mes después murió ahogado en su propia piscina. Fue reemplazado por Mick Taylor, que renunció en 1974 y dejó su lugar a Ronnie Wood. Por otro lado, el bajista Bill Wyman anunció su salida en 1993, tras poco más de treinta años con el grupo, pero su sustituto, Darryl Jones, que toca con ellos hasta hoy, nunca fue considerado un miembro oficial de la banda.

La muerte de Watts, en cambio, fue un duro golpe que muchos pensaron que sería imposible de sobrellevar y ya daban por sentada la defunción de los Stones. El legendario baterista alguna vez vislumbró el final: “Creí que la banda podría detenerse muchas veces. Solía pensar eso al final de cada gira. Ya había tenido suficiente, eso era todo. Pero no, en realidad no”, dijo en 2018 a la revista británica NME.

“Creí que la banda podría detenerse muchas veces. Solía pensar eso al final de cada gira. Ya había tenido suficiente, eso era todo. Pero no, en realidad no.” (Charlie Watts)

“Espero que todos digan ‘eso será todo’. Odiaría que fuera una gran discusión. Ese sería un momento realmente triste. Pero decir que este es el último espectáculo no sería algo particularmente triste, al menos para mí. Seguiré como estaba ayer u hoy”, admitió. En 2004 estuvo cerca de dejar los escenarios cuando le diagnosticaron cáncer de garganta. Sus compañeros en esa ocasión lo esperaron y frenaron tanto los shows como la grabación de lo que hasta ahora es su último álbum con composiciones originales, A Bigger Bang, de 2005.

Sin embargo, según dijo Mick Jagger al periodista y conductor de radio Howard Stern, ahora fue el baterista quien les pidió seguir adelante: “Él nos dijo, cuando ya estaba enfermo: ‘Tienen que continuar y hacer esta gira. No se detengan por mi culpa’. Así lo hicimos”. Eso no significa que no se note su ausencia: “Hicimos tantos shows con él y tantas giras y tantas sesiones de grabación que es muy extraño que no esté. Cada vez que nos reunimos y ensayamos, decimos: ‘Oh, Charlie diría esto, luego haría aquello’”, admitió el frontman.

“Sin que esté aquí será muy difícil. Tenemos temas grabados en los que Charlie toca, pero si hacemos cosas nuevas ya no estará, así que sí, es muy triste”, confesó el cantante. Es que el legado de Watts va a vivir en los Stones por siempre y por suerte todavía hay material de él por descubrir.

Wyman, Jagger, Richards, Watts, Jones, la formación inicial e inolvidable.

No sólo está el esperado disco nuevo sino que en octubre, en el marco de su 40º aniversario, se reedita el gran Tattoo You, que contiene nueve canciones inéditas. El video del primer adelanto, “Living in the Heart of Love” cierra con una inscripción en el cielo que reza: “Mi querido Charlie”.

Lo dijo Mick Jagger hace poco: “Simplemente salís a hacer rock y te sentís mejor, es muy catártico”. Los Stones están de vuelta y pudieron hacerle frente a la adversidad, pero también demostraron, y esto es lo más importante, que tienen cuerda para rato. Verlos en vivo seguirá siendo una experiencia espectacular. No estará su histórica columna vertebral, pero el resto de sus órganos sigue funcionando a la perfección.