Luego de brillar bajo las ordenes de Spike Lee y de conmover al mundo en la nueva apuesta de HBO, Lovecraft Country, el actor de Dallas emerge como uno de los protagonistas más carismáticos de Hollywood e insiste en la lucha de una misión urgente: darles vida a todas las epopeyas de la historia negra de los Estados Unidos.


Es muy difícil para showrunners, guionistas y productores destacarse en la nueva era dorada de las series. Todas las semanas, el binge-watching glorifica o destruye programas que lleva años imaginar. Sin embargo, el nivel de representación de cuerpos, géneros, sexualidades y razas es muy pequeño, privilegiando siempre producciones que tienen como centro de la acción a hombres blancos heterosexuales.

Lovecraft Country (HBO) se ha transformado en uno de los grandes aciertos de la temporada televisiva 2020 gracias a una trama rebuscada, una buena mezcla de ficción y realidad y el horror como color principal. Su protagonista, Jonathan Majors, es una de las nuevas caras de la industria, y si bien participó de películas olvidables, como Captive State y la histórica Hostiles, es con The Last Black Man in San Francisco y Da 5 Bloods que su nombre se hizo familiar en la audiencia hasta desembarcar con todo en la TV.

Claro está que su rostro y el estreno de Lovecraft Contry han tomado otro sentido a partir del asesinato de George Floyd y el Black Lives Matter, movimiento necesario para comprender que las diferencias raciales no han sido superadas como se pensaba. De eso va la serie, una suerte de Green Book surrealista que además se permite jugar con el horror, inspirándose en la novela homónima de Matt Ruff y potenciándola a lugares inimaginables para discursos televisivos.

Majors allí es Atticus, un joven que regresa de la guerra de Corea a su pueblo y desea conocer la verdad sobre su identidad, aventurándose junto a su tío y una amiga a atravesar el país sin saber que un pasado fantástico y horroroso lo perseguirá. De todo esto habló el actor con El Planeta Urbano.

“El racismo existe en los Estados Unidos desde 1619, desde que el león blanco dejó caer al primer grupo de africanos para luego esclavizarlos. Esa mentalidad y ese sistema se han perpetuado.”

–¿Qué fue lo que te atrajo de este proyecto?

–Cuando leí el guion sentí que era una historia que nunca se había contado antes. Estaba emocionado pero también tenía miedo, pero sentí profundamente la necesidad de que se contara la historia.

Lovecraft Country se desarrolla en los Estados Unidos segregados de la década de 1950, pero tiene escenas muy actuales, ¿lo sentís vos también?

–Es actual e inmediata. Esto sucedió hace cincuenta años, hace sesenta, pero algunas cosas son constantes. Lamentablemente, esa forma de ser existe en los Estados Unidos desde 1619, desde que el león blanco dejó caer al primer grupo de africanos para luego esclavizarlos. Esa mentalidad se ha perpetuado y ese sistema se ha perpetuado. La serie muestra el retroceso en lo que respecta a lo que hacemos ahora, lo que experimentamos. Desafortunadamente, siempre es así en los Estados Unidos. Podés pasar del incidente con los policías hasta que ves a Atticus y a Leti encontrarse por primera vez. Ese amor, esa especie de timidez, eso lo veo en la cuadra cuando estoy en casa. No es necesariamente un programa de época. Sí, transcurre en los cincuenta, pero es una serie muy actual.

“Masculinidades negras, al igual que en todas las razas y géneros, tenemos muchas, no somos sólo músculos y rap y autos grandes y música fuerte. Quiero decir, somos todas esas cosas, pero también somos Barack Obama y Tupac, Martin Luther King y James Baldwin.”

–No vemos muchas historias protagonizadas por personas de color, y menos los vemos llorar. ¿Por qué era tan importante que los espectadores de Lovecraft Country tuvieran esto?

–Soy un tipo extremadamente emocional y resulta que soy afroamericano. Descubrí que esos momentos íntimos en el programa realmente dicen: “Está bien, este es un ser humano completo”. Lo querés ver llorar, preguntarle sobre su día, escuchar su verdad. El hecho de que Misha Green, la directora de la serie, haya escrito eso, el hecho de que Matt Ruff se lo haya presentado antes al mundo… Lo hemos amplificado y alterado y lo hemos convertido en alta costura para la época y luego para el género y el medio. Creo que esa es una de las partes más importantes, que los espectadores vean que él es un héroe y que también su corazón se rompe. Masculinidades negras, al igual que en todas las razas y géneros, tenemos muchas, no somos sólo músculos y rap y autos grandes y música fuerte. Quiero decir, somos todas esas cosas, pero también somos Barack Obama y Tupac, Martin Luther King y James Baldwin.

–Los monstruos del programa dan miedo, pero lo más terrorífico parecen ser la policía y el racismo.

–Un monstruo es una metáfora. No estamos diciendo que todos los blancos son racistas o que todos los monstruos odian a los negros. Estamos diciendo que esto es una repetición de cómo se manifiesta el odio. A través de este monstruo, las características pueden apoderarse de las personas. En la historia de los Estados Unidos, con una cierta cantidad de ignorancia y odio que se ha adherido a los individuos en nuestra sociedad. Eso es una cualidad monstruosa. Los monstruos representan división, odio y abuso de poder.

–Atticus tiene un vínculo especial con su tío George, personificado nada más y nada menos que por Courtney B. Vance. ¿Por qué creés que los espectadores encontrarán importante esa relación?

–Muestra la comunidad de la que proviene Atticus y lo hermosa que es la familia Freeman. Tengo una relación turbulenta con mi padre biológico, y mi tío Chuck fue mi inspiración, esa fue mi conexión con el tío George. El tío Chuck fue quien me mostró las artes, el jazz y la música, como el tío George le mostró los libros a Atticus, y lo que era ser un hombre y cómo usar su cerebro. Tengo una conexión muy profunda con ese arquetipo. Luego, cuando se trata de Courtney, compartimos muchas cosas: misma educación, ambos nos graduamos de la Escuela de Arte Dramático de Yale; él interpretó a Cory Maxson en Fences, de August Wilson, y ese fue también mi primer papel profesional; estamos muy relacionados. Me ha cuidado de manera paternal, como si fuera un tío. Y sí, lo amo mucho. La mejor parte del programa, y este es un gran agradecimiento para Kim Coleman, nuestra directora de casting, Misha Green y Yann Demange, las personas que están a cargo de configurar el elenco, es que realmente reunieron a los espíritus correctos y, por lo tanto, hay muy poca actuación en la serie.

–¿Con qué te gustaría que la gente conecte al ver la serie?

–Esto es una experiencia, no quiero ponerme muy político, pero una de las cosas es que, en estos días, en nuestros rostros está el Black Lives Matter. Tengo amigos en el Reino Unido que también están experimentando y teniendo esta conversación. Una de las cosas interesantes de esa afirmación es que es muy cierta, pero en algunos casos nos perdemos un paso porque mucha gente no entiende lo que es una vida negra. La vida no es sólo latido y aliento. La vida es un punto de vista, una cultura, una forma de vivir, una forma de ver las cosas, su aporte, su dolor, su amor, su risa. Entonces, sí, nuestras vidas sí importan, pero con esta serie podemos ofrecer elementos diferentes. Tenés a Leti y tenés al tío George y tenés a Hippolyta y tenés a la joven D y tenés a Ruby… Puedo seguir, pero todas estas son vidas negras separadas. No somos un monolito. Experimentás todas sus vidas de muchas maneras diferentes dentro de la narración. Y ahora tenés una conexión cuando decís algo como “Oh, Black Lives Matter”. Además de ser tremendamente entretenida, Lovecraft Country está ampliando el alcance de la ciencia ficción en el género de terror y el drama familiar con humanidad.


El villano favorito

Todos sabemos que Jimmy Fallon es uno de los grandes presentadores y entrevistadores de la Tierra, y hace algunos días tuvo a Jonathan Majors como invitado en la versión adaptada de su exitoso programa, The Tonight Show.

Entre risas y anécdotas, el conductor logró lo que pocos pudieron: sacarle data sobre su participación en The Harder They Fall, el western que Netflix tuvo que interrumpir por la pandemia; sobre su ingreso en el mundo de la actuación, y sobre un rumor que comenzó en la revista Deadline y que cada día suena más fuerte en el fandome: tras el éxito de Lovecraft Country, Marvel lo quiere en sus filas.

“Mi plan era, en realidad, ser jugador de básquetbol en la NBA. Un día me vino a ver mi tío, que era un gran atleta. Yo estaba muy entusiasmado, y después del partido me dijo: ‘No creo que el básquet sea para vos’. No le volví a hablar por seis meses”, disparó Majors ante la pregunta de Fallon sobre sus inicios como actor. Todos rieron, claro, y Fallon avanzó: “Hay un rumor que dice que te vas a sumar al universo Marvel como Kang the Conqueror, ¿es verdad? Decime sí o no, estamos solos”. “Yo escuché lo mismo y dije: ‘¿Qué? ¿Qué? ¿Qué?’. Aparentemente tenemos la misma fuente”, contestó el actor.

El rumor instalado es que Ant-Man 3, la tercera parte de la saga de Marvel Studios, tendrá a Majors interpretando el papel de Kang, para luego sumarse a las fases cuatro y cinco del MCU como el gran villano, así como lo fuera Thanos para la Infinity Saga. De más está decir que la confirmación oficial de Marvel aún no llegó, pero con este guiño por parte de Majors a Fallon, seguramente arribará en breve.