Finalmente, el Mundial llega a Rusia por primera vez. Del 14 de junio al 15 de julio, once ciudades estarán encendidas alrededor de lo que suceda en los 12 estadios donde rodará la pelota. Muchos destinos han armado propuestas especiales para la ocasión, con recorridos nuevos y gratuitos, entre otras opciones. Rusia es la nación más grande del mundo, se extiende por Europa y Asia y roza las aguas de los océanos Pacífico y Ártico. Su paisaje va de la tundra y el bosque a las playas subtropicales. Estos cinco destinos serán el mejor complemento de un viaje futbolero y apasionado.

 

Moscú

Es la capital cosmopolita de la nación. En su centro histórico está el Kremlin, el más famoso de los complejos arquitectónicos rusos, con cuatro palacios y cuatro catedrales. Además, alberga al presidente. Fuera de sus murallas se encuentra la Plaza Roja, centro simbólico de Rusia, donde está el Mausoleo de Lenin, el Museo Histórico Estatal y la Catedral de San Basilio, conocida por sus coloridas cúpulas con forma de cebolla. Mención especial para la red de subtes de la ciudad, de 1935, con 185 estaciones y tesoros arquitectónicos en todas ellas.

 

Sochi

Esta ciudad es mar y nieve, el centro de veraneo ruso por excelencia (incluso para Vladímir Putin). Las montañas nevadas del Cáucaso, el mar Negro, más de 100 km de playa: aquí jugarán Portugal vs. España, Australia vs. Perú, Alemania vs. Suecia, Bélgica vs. Panamá, además de un cruce de octavos y un cuarto de final. Sochi, bien al sur, dentro del territorio de Krasnodar, goza también de una colorida vida nocturna, como todo buen destino de verano. Aparece en el camino argentino en caso de avanzar a cuartos de final como el mejor del Grupo D.

 

Vladivostok

Es conocida por ser el último destino del tren Transiberiano. Está situada a orillas del mar de Japón, a más de 9.000 km de Moscú, y separada por siete franjas horarias de la capital. Es una de las ciudades marítimas más lindas del mundo. Los marineros en impermeable siguen copando sus calles, al igual que las gaviotas. Atravesar el puente peatonal que cruza la bahía Zolotói Rog y el faro Eguersheld es una experiencia intransferible. Algo parecido se puede decir de la nutrida oferta gastronómica que tiene, como su trilogía de mariscos, buen vino ¡y café!

 

Lago Baikal

Es el más profundo del mundo y está rodeado por una gran red de caminos de excursión llamada el Gran Sendero del Baikal. Contiene el 20 por ciento del agua dulce del planeta, y toda potable. En invierno se transforma en enormes bloques de hielo por donde circulan vehículos y patinadores valientes. A lo largo de sus 32 mil kilómetros de extensión se despliegan distintos paisajes: playitas donde picar bocados de mar; desiertos, como la isla de Oljón, y pueblitos donde alquilar bicis para recorrer bosques de ensueño.

 

San Petersburgo

Fue la capital del país durante dos siglos y eso se nota aún hoy. Para muchos es “la Venecia rusa”, por sus numerosos canales, palacios, museos, catedrales y monumentos. Es el epicentro de la cultura y el arte rusos, y la dueña de las “noches blancas”, ya que nunca termina de caer el sol. Entre otros encantos extraordinarios, hay uno especial y gratuito: alrededor de las dos de la madrugada, los diez puentes de la ciudad se levantan para ceder el paso a los barcos que navegan el río Nevá. Durante el Mundial, el estadio San Petersburgo Arena ofrecerá el clásico mundialista Argentina vs. Nigeria, el 26 de junio.

 

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