El Planeta Urbano es una gran marca. Como bien lo explica en su columna Guillermo Olivetto, uno de los grandes del marketing de la Argentina, “las marcas son construcciones simbólicas, conceptos, ideas sintetizadas. En definitiva, grandes metáforas.

Para ser una marca número uno, hoy se debe construir un vínculo sustentable en el tiempo. Desafío por demás ambicioso en este tiempo posmoderno donde nada dura nada, y donde sustentabilidad significa una sola cosa: confianza. Y coherencia.

 

Y se es coherente cuando, a través del tiempo, se cumple con lo que se promete, y se promete sólo lo que se puede cumplir.

Las marcas son, en definitiva, activos, y deben ser diseñadas, desarrolladas, protegidas y renovadas”.

Por compartir en su totalidad estos criterios fundacionales, aceptamos este nuevo desafío. Nos atrevimos a renovar el arte y optamos por otro tamaño. En un universo gráfico en el que los medios tienden a ser más pequeños, resolvimos lo contrario.

Creemos que ante tanta oferta de opciones, desarrollar contenidos temáticos número tras número –algo casi imposible de sostener si no es en una revista de frecuencia mensual– es otra provocación. Apostamos a la lectura inteligente; es nuestro valor agregado y el de nuestro lectorado.

En este número de noviembre, el primero de esta nueva era, optamos por presentar los personajes que son referentes, que son los íconos de los argentinos, cada uno desde su profesión.

Descubrir a la persona que hay detrás del personaje es nuestra apuesta. En este caso, con el foco puesto en las ganancias y las pérdidas que entraña ser un número uno. Lionel Messi, el mejor jugador de fútbol del mundo, considera que está “lejos de serlo.

Número uno es quien se levanta todas las mañanas para ir a su trabajo y piensa cómo llegar a fin de mes para darles de comer a sus hijos”. El conductor y productor televisivo Nicolás Repetto asegura: “El sitio de estrella no lo puedo sostener. Si hay algo que me podría aburrir es la fama”. Es que, finalmente, el peligro mayor es ignorar el concepto de relatividad y la subjetividad del éxito. El éxito es contingente, aunque decir esto parezca una simpleza, una obviedad.

No hay producto exitoso si no hay un grupo comprometido, seguro y apasionado que siente que se le va un poco de vida si las cosas no salen. Nada en el mundo creativo se puede desarrollar si por encima de las individualidades no domina el producto, única estrella que conquista en el kiosco, donde sobran las opciones.

Por eso, presentamos hoy este producto, nuestra estrella, confeccionado con lo mejor que este equipo de creativos sabe hacer. Esperamos que nuestros lectores y lectoras de siempre encuentren en estas páginas una propuesta renovada, mejorada y actualizada, con la esencia de El Planeta Urbano. Y que quienes se aventuren en la lectura de esta revista por primera vez, disfruten de su contenido y de su diseño tanto como nosotros disfrutamos planificarla, pensarla y, finalmente, llevarla a cabo.