Carlos Solari y el impacto cultural del maquillaje: "Un look se vuelve relevante cuando conecta con la gente"

Con una mirada influenciada por el arte, la fotografía y el audiovisual, el make up artist reflexiona sobre creatividad, tendencias y el impacto cultural que una imagen puede generar hoy.

Cuando un maquillador se encuentra frente a una cara lavada, también se encuentra frente a un lienzo en blanco. Una superficie donde la creatividad empieza a desplegarse entre luces, sombras, texturas y color. Preparar la piel, delinear una mirada, esculpir un pómulo o construir un gesto a través del maquillaje implica mucho más que una técnica, detrás de cada rostro intervenido conviven años de búsqueda, prueba y error. En el caso de Carlos Solari, esa mirada se potencia desde un cruce entre arte, fotografía y audiovisual que hoy define su manera de entender la belleza contemporánea.

“En lugar de trabajar sobre un lienzo 2D, trabajás sobre un lienzo tridimensional”, explica el National Makeup Artist de Lancôme, estableciendo un vínculo directo entre las artes visuales y el maquillaje. Para Solari, conceptos como la colorimetría, los juegos de luces y sombras, los volúmenes o los difuminados responden a una misma lógica visual, solo que trasladada al rostro humano.

En una industria atravesada por el regreso del color, los acabados glow y la convivencia entre minimalismo y maximalismo, el makeup artist entiende al maquillaje como un lenguaje profundamente cultural. “La relevancia de un look viene por el impacto cultural que puede generar”, afirma en diálogo con El Planeta Urbano, donde reflexiona sobre creatividad, tendencias y el modo en que el maquillaje se convirtió en una herramienta capaz de construir identidad e imagen contemporánea.

-Venís de una formación muy vinculada a la pintura, la fotografía y lo audiovisual. ¿Cómo se traduce ese universo en el maquillaje?

-En realidad, antes de estudiar audiovisual, primero estudié fotografía, pintura y finalmente comunicación audiovisual. Pero incluso antes de eso ya tenía mucho interés en el maquillaje por mi mamá y mi abuela. Veía sus rituales de belleza y me fascinaba cómo lograban esos looks.

Después de todos esos estudios, fue muy orgánico trasladar lo aprendido en artes visuales al maquillaje, porque para mí es un trabajo muy similar, solo que en otro medio y con otras herramientas. En lugar de trabajar sobre un lienzo 2D, trabajás sobre un lienzo tridimensional. La aplicación cambia, pero en esencia no tanto: el juego de luces y sombras, los volúmenes, los difuminados, la colorimetría y las paletas son principios que se aplican completamente al maquillaje.

Por eso creo que están íntimamente ligados. Incluso, a alguien que quiere empezar en maquillaje le recomendaría estudiar arte, pintura y dibujo, porque eso nutre muchísimo la ejecución y la capacidad de trasladar una idea a un resultado final.

-¿Cómo definís tu lenguaje estético?

-Dentro de Lancôme trabajamos un estilo que llamamos Effortless French Chic. Pero en lo personal, creo que mi sello está en ese diálogo entre lo chic y elegante con algo un poco más grunge o disruptivo. No es un maquillaje 100% minimalista y natural. Siempre hay un detalle que rompe un poco y genera contraste. Eso también está alineado con la filosofía del lujo dentro de L’Oréal: la idea de lo disruptivo, de sorprender y generar emoción.

-¿Cómo trabajás la piel dentro de ese concepto?

-Para mí hay tres claves del Effortless French Chic: La primera, es una piel muy saludable y bien cuidada. Si la piel está bien tratada, no necesita tanto maquillaje. La segunda,  es que el maquillaje no cambie tu identidad. No se trata de parecer otra persona, sino de ser vos en tu mejor versión. Y la tercera,  es trabajar con un solo foco de atención. Pueden ser ojos, labios o piel, pero no todo al mismo tiempo. Eso genera un look más equilibrado.

-Fuiste reconocido como National Makeup Artist de Lancôme. ¿Cómo impactó eso en tu carrera?

-Muchísimo. Era uno de mis sueños trabajar para una marca, y hacerlo para una de las más importantes del mundo me permitió crecer mucho. Pude conocer gente en distintos países, trabajar con clientas, influencers y medios internacionales, y entender de primera mano la filosofía de la marca. Además, los seminarios suelen ser en lugares como París, Cannes o incluso Corea, lo que me permitió conocer distintas culturas de belleza y ampliar muchísimo mi mirada como artista.

-¿Cómo fue entrar al mundo del lujo dentro de L’Oréal?

-Entrar a L’Oréal, y específicamente a L’Oréal Luxe Division, me dio una visión completamente nueva. El lujo es un mundo muy interesante por su atención al detalle, la ejecución impecable y la inspiración constante en el arte. También por los tiempos de desarrollo: hay procesos que pueden tardar años. Todo eso hizo que mi experiencia fuera muy enriquecedora.

-¿Cómo ves la evolución actual del maquillaje?

-Estamos viendo un regreso del color y de ciertos elementos más maximalistas, pero eso no significa que el maquillaje minimalista haya desaparecido. La estética de la clean girl sigue ahí, solamente que se ha reinventado, se ha refrescado y se ha vuelto un poco más minimalista, pero en el sentido no de despojarse de elementos, sino de ser más consciente y deliberado en dónde se coloca cada uno.

Seguimos viendo una piel minimalista, lo que llamamos “Me but better”, que puede ir desde una piel desnuda hasta un no make up no make up. Pero ahora hay mucho más foco en el skincare, no solo en la preparación sino también dentro del maquillaje, porque los productos incorporan tratamiento. También aparecen nuevos acabados, como esta mezcla entre mate y glow, y el color vuelve, pero aplicado de forma más puntual, más controlada.

Entonces, hay una vuelta a looks más intensos o maximalistas, pero desde una lógica más simple: por ejemplo, un solo color protagonista en el párpado en lugar de varios degradés. En definitiva, conviven ambas cosas, lo minimalista sigue presente, pero evolucionado, y lo maximalista aparece desde una síntesis más clara y más dirigida

-¿Qué define hoy a un maquillador relevante?

-Creo que tiene que ver con la relevancia cultural que puede generar un look o un artista. Al final, el maquillaje es parte de nuestra cultura y siempre fue un medio de expresión, una forma de comunicar quién eras. Hoy, en una era de redes sociales y de tanta inmediatez, esa relevancia está muy ligada al impacto que un maquillaje puede tener. Un look se vuelve relevante cuando conecta con la gente, cuando genera algo memorable.

Lo vimos con tendencias como la clean girl, impulsadas por influencers y celebridades, que se extendieron muy rápido. Pero también puede pasar con un maquillador, alguien puede crear un look sin imaginar que va a tener tanta repercusión y, de repente, explota.

También hay casos más instalados, como Pat McGrath, cuyos trabajos siguen vigentes con el tiempo. Entonces, creo que la clave está en el impacto cultural y en la capacidad de generar algo que la gente recuerde, adopte o quiera reinterpretar.

-¿Qué te sigue motivando a explorar dentro del maquillaje?

-A mí en particular me sigue motivando crear y seguir fomentando mi creatividad. Una pregunta que genuinamente me hago cada vez que hago algo y digo: “Wow, me encanta cómo me quedó”, es: ‘¿y ahora qué se me va a ocurrir?’. Entonces esa es mi inquietud. seguir creando cosas que a mí mismo me puedan sorprender.

También, creo que los artistas somos un medio por el cual se transmiten cosas. No es que uno se alimente de la nada, sino que estamos todo el tiempo absorbiendo información de diferentes lugares, de diferentes medios. Entonces somos como una especie de mensajero que toma todo eso y crea un nuevo mensaje, y seguir siendo ese medio que transmite todas esas inspiraciones es lo que me resulta interesante.

Artículos Relacionados>

Por Lorena Marazzi

La coctelería argentina atraviesa uno de sus mejores momentos, con propuestas que se equiparan a las de países históricamente destacados en esta industria. Por eso, para el Día Mundial del Cóctel, Buenos Aires se prepara para celebrarlo hoy a lo grande: habrá precios especiales en cócteles en más de 40 bares y una fiesta para toda la comunidad.

Por Tomás Gorrini

El reconocido compositor argentino que trabajó con Abel Pintos, Silvestre y La Naranja, Indios, se erige como una pieza clave de la escena actual gracias a una versatilidad estética y ecléctica que ya se volvió su sello distintivo.

Por Tomás Gorrini

Inspirada en Clics Modernos, la obra recrea en clave porteña el universo visual del histórico disco y transforma la esquina de Corrientes y Callao en un puente simbólico entre Manhattan, el rock y el arte urbano.

Por Noelia Tegli

La ciudad vibra y nosotros te marcamos el pulso. Te compartimos una guía imprescindible para no perderte nada de la escena cultural porteña. Elegí tu plan, armá tu ruta y salí a disfrutar.

Por El Planeta Urbano

La artista cordobesa inaugura su primera muestra individual en Buenos Aires en Espacio Aguaribay. A través de alfombras, sábanas y prendas intervenidas, propone un recorrido donde el cuerpo, el desgaste y los vínculos se transforman en materia artística.

Por El Planeta Urbano

A 25 años de la despedida de Diego Armando Maradona, Editorial Octubre presentó en la Feria del Libro 2026 un libro con fotos inéditas nunca antes vistas.

 

Por Tomás Gorrini

"El Ruso" Sujatovich sigue expandiendo su universo creativo y nos trae una nueva edición de su gira en formato solista. Con este tour, recorrerá más de 50 ciudades a lo largo de 19 países.