SUNSETSTRIP Buenos Aires: el ritual del atardecer que volvió a reunir a más de 30 mil personas
Con entradas agotadas, Hernán Cattaneo encabezó una nueva edición del ciclo en Ciudad Universitaria, consolidando una experiencia que trasciende lo musical para convertirse en un fenómeno sensorial y colectivo.
Durante el fin de semana del 11 y 12 de abril, Ciudad Universitaria volvió a transformarse en el epicentro de la escena electrónica local con una nueva edición de SUNSETSTRIP Buenos Aires. Con entradas completamente agotadas y más de 30 mil personas presentes, el evento reafirmó su lugar como uno de los encuentros más convocantes y cuidados del circuito, con una propuesta que combina música, paisaje y una puesta integral pensada para el disfrute colectivo.
Lejos de limitarse a un festival, SUNSETSTRIP se presenta como una experiencia que encuentra en el atardecer su núcleo conceptual. La transición de la luz, el clima y la energía del público funcionan como parte de una narrativa que se construye en tiempo real. En ese marco, la figura de Hernán Cattaneo se consolida como guía y arquitecto sonoro, con un recorrido que apuesta tanto a la emoción como a la precisión técnica.
El sábado, la jornada comenzó con un set de dos horas a cargo de Graziano Raffa, preparando el terreno para lo que vendría después: un despliegue de seis horas y media por parte de Cattaneo, donde el DJ recorrió distintos climas y texturas, sosteniendo una narrativa musical continua. El domingo, en tanto, redobló la apuesta con un formato open to close de siete horas y media, reafirmando su capacidad para sostener la atención de una audiencia masiva sin perder profundidad.

Una experiencia que excede la música
La magnitud de SUNSETSTRIP no se explica únicamente desde lo sonoro. La producción, desarrollada en conjunto por equipos nacionales e internacionales, puso el foco en una puesta en escena de alto nivel, donde lo visual y lo espacial dialogaron constantemente con la música. Escenografía, iluminación e intervenciones artísticas construyeron un entorno inmersivo que acompañó cada momento del evento.
El predio fue diseñado para priorizar la comodidad, la seguridad y la circulación del público, incorporando además distintas activaciones que ampliaron la experiencia más allá del escenario principal. En ese sentido, SUNSETSTRIP continúa elevando su estándar a través de propuestas que integran lo audiovisual y lo sensorial, consolidando una identidad propia dentro del calendario de eventos.
El origen del ciclo está íntimamente ligado a esa idea: un tributo a la energía, la luz y la vibración del atardecer. No se trata solo de un horario, sino de un estado. Una forma de conexión con el entorno y con los otros, donde la música funciona como vehículo pero no como único protagonista.

A lo largo de los años, el proyecto ha crecido con ediciones en ciudades como Punta del Este, Montevideo, San Pablo, Montreal y Mendoza, sumando recientemente el anuncio de su llegada a Madrid. Esa expansión no diluye su esencia, sino que refuerza una fórmula que combina curaduría musical, producción de calidad y experiencia.
Otro de los ejes que atraviesa la propuesta es el compromiso con la sustentabilidad. SUNSETSTRIP se posiciona como un evento ecofriendly, incorporando acciones orientadas al cuidado del ambiente y la convivencia. En un contexto donde la masividad suele entrar en tensión con estas prácticas, el ciclo busca instalar una lógica diferente.
En el centro de todo, la figura de Hernán Cattaneo funciona como garantía de coherencia. Con más de 30 años de trayectoria, 11 álbumes, 30 sencillos y 50 remixes, su nombre se convirtió en sinónimo de dedicación, pasión y calidad musical. Su capacidad para construir climas y sostener relatos extensos sigue siendo uno de los pilares del fenómeno.

