Un show increíble a la luz de las velas: Candlelight presenta los clásicos del rock de los 80
El ciclo Candlelight propone una experiencia multisensorial donde los grandes clásicos de los 80 suenan en formato de cuarteto de cuerdas, rodeados de cientos de velas. Una hora para redescubrir canciones eternas en clave elegante y envolvente.
Hay canciones que no envejecen. Que suenan los primeros acordes y, de inmediato, activan una memoria colectiva hecha de vinilos, walkman y estadios repletos. Esa energía icónica es la que propone revivir Candlelight: Himnos del Rock de los 80, un concierto íntimo que transforma clásicos inolvidables en una experiencia sensorial a la luz de las velas.
La cita es en el Centro Asturiano de Buenos Aires Sede Social, un edificio con impronta señorial que se convierte, por una noche, en escenario de una postal cinematográfica: cientos de velas, un silencio expectante y un cuarteto de cuerdas listo para reinterpretar una década que marcó a fuego la historia de la música.
El programa es un viaje directo al corazón de los 80. Desde la épica contagiosa de “Africa” de Toto hasta la energía inoxidable de “I’m Still Standing” de Elton John. También hay lugar para la tensión hipnótica de “Every Breath You Take” de The Police y el pulso inconfundible de “Beat It” de Michael Jackson.

La selección continúa con la sensibilidad pop de Fleetwood Mac, la sofisticación melódica de Supertramp y la atmósfera electrónica de Eurythmics, llevada al terreno acústico. El dramatismo de “One” de Metallica, la potencia icónica de “Under Pressure” de Queen junto a David Bowie, la emoción de “With Or Without You” de U2 y el riff eterno de “Sweet Child O’ Mine” de Guns N’ Roses completan un repertorio pensado para cantar por dentro —o dejarse llevar en silencio—.
La interpretación está a cargo del Cuarteto Ámbar, formado por dos violines, viola y violonchelo. Su lectura en clave clásica no busca imitar, sino resignificar: donde antes había guitarras eléctricas y sintetizadores, ahora hay cuerdas que vibran con delicadeza y potencia, revelando matices nuevos en canciones que creíamos conocer de memoria.
El concierto tiene una duración aproximada de 60 minutos. Las puertas abren 45 minutos antes del inicio y, una vez comenzada la función, no se permite el ingreso. Los asientos se asignan por orden de llegada dentro de cada zona, y la experiencia está recomendada a partir de los 8 años (los menores de 16 deben asistir acompañados por un adulto).
Un dato a tener en cuenta: el recinto no cuenta con estacionamiento propio y sólo la Zona A está habilitada para personas en silla de ruedas o con movilidad reducida.
Para quienes buscan un plan diferente en la ciudad —romántico, sofisticado o simplemente inspirador—, Candlelight es una invitación a bajar el ritmo y volver a escuchar. A redescubrir el pulso de una década que definió generaciones, en un formato íntimo que potencia cada emoción.
Las fechas y horarios pueden seleccionarse directamente en el sistema de tickets. Las entradas ya están disponibles y los cupos son limitados.
Comprá tus entradas ahora y asegurá tu lugar en esta noche única de rock ochentoso a la luz de las velas.

