Turismo de lujo: la era de las experiencias
Gigantes de la moda global, como Louis Vuitton y Bvlgari, se suman a una tendencia que crece: la exclusividad ya no se mide en objetos, sino en vivencias. Desde un viaje en un tren nocturno deluxe que une París con la Costa Amalfitana hasta la estadía en hoteles de alta gama en ciudades como Dubái, Ibiza, Milán y Nueva York, conocé las propuestas más disruptivas.
La intención no es contradecir a un emblema como el Indio Solari, pero no siempre el lujo es vulgaridad. De hecho, y desde hace un tiempo, el lujo tampoco parece traducirse en zapatos elegantes, relojes con diamantes, perfumes exclusivos o joyas millonarias. Porque mientras la venta de estos artículos personales continúa a la baja, los viajes y experiencias de alta gama viven un auge sin igual. Para confirmarlo, basta con saber que en 2028 el gasto mundial en hotelería de lujo superará los 390.000 millones de dólares.
Ante este fenómeno, las grandes firmas de moda decidieron ofrecer algo más que una simple pieza única en el mundo. Así, gigantes como Louis Vuitton, Bvlgari, Armani, Dolce & Gabbana y Dior impulsan hoy diversas propuestas hoteleras, turísticas y de bienestar, con el sello de calidad que los caracteriza.
Viajar en un tren exclusivo, hospedarse en el edificio más alto del mundo para degustar platos de chefs con estrella Michelin, descansar en un spa de más de 1.700 m2 y disfrutar de la dolce vita en una playa de Nueva York. Estas son las experiencias que están marcando tendencia.
LVMH
Louis Vuitton Moët Hennessy, también conocido como LVMH, es el conglomerado de marcas de lujo más grande del mundo: Louis Vuitton, Givenchy, Tiffany & Co. y Sephora son algunas de las más de 70 firmas que lo componen. No sorprende, entonces, el nivel de experiencias que pone a disposición de los viajeros más exigentes del mundo. Una de sus propuestas distintivas consiste en viajar en el Britannic Explorer, primer tren nocturno de lujo que recorre Inglaterra y Gales. Con 18 camarotes (tres de ellos grand suites) y la cocina a cargo del chef Simon Rogan, reconocido con ocho estrellas Michelin, completa un itinerario de lujo, con tres días entre paisajes naturales y el confort en su máxima expresión.

Para quienes buscan más exclusividad, en el Venice Simplon-Orient-Express está disponible L’Observatoire Suite, un vagón privado diseñado exclusivamente por el artista francés JR, que cuenta con sala de té con chimenea, un comedor privado y asistencia durante todo el viaje. Este año unió las ciudades de Reims y Venecia, y para el año entrante llevará a sus pasajeros de París a la Costa Amalfitana. ¿El costo? Nada menos que 80.000 dólares por noche.

Pero no es todo, ya que las rutas para LVMH se seguirán expandiendo, concretamente sobre el agua y gracias a su asociación con Accor. El Orient Express Silenseas emprenderá sus primeros viajes durante 2026 (por el Mediterráneo durante el verano europeo y por el Caribe en invierno), con una tarifa acorde a sus estándares: un millón de dólares por día.
BVLGARI
Para conocer los orígenes de Bvlgari hay que remontarse a la Roma de 1884, cuando el orfebre griego Sotirios Voulgaris la fundó. Con los años, la marca de artículos de lujo supo ganar su prestigio, combinando la esencia del arte clásico con la distinguida elegancia italiana, y así crear artículos únicos. Bvlgari Hotels & Resorts, su ambiciosa propuesta hotelera, respeta ese ADN. “El objetivo es transmitir la emoción de la marca Bvlgari, su glamour atemporal y su herencia de magnífica joyería romana”, afirman desde su sitio oficial.
En concreto, son pocas las unidades que conforman su cartera de oferta en hospedajes, pero todas se encuentran en las principales ciudades del mundo: Londres, Dubái, París, Roma, Bali, Shanghái, Pekín y Tokio, a las que se sumarán Miami y Abu Dabi. Si bien el diseño de cada una de estas propiedades respeta la cultura local, cuentan con el toque glamoroso y elegante de la marca. Esto se refleja, por ejemplo, en los materiales nobles elegidos o en los muebles confeccionados a medida.

Otro de los fuertes de su hospitalidad es la gastronomía, con restaurantes de primer nivel que combinan la cocina italiana con sabores locales, y están encabezados por chefs reconocidos que acuñan estrellas Michelin. Pero también se destacan los espacios para el bienestar: en Dubái, por ejemplo, el spa ocupa más de 1.700 m², incluyendo hammam (también conocido como baño turco o árabe) y una pileta cubierta que regala una vista inolvidable al mar.
ARMANI
El Burj Khalifa, hasta la fecha, es el edificio más alto del mundo: en medio del desierto, es imposible no ver a este gigante de 828 metros de altura, que en su interior alberga uno de los dos hoteles que la firma Armani posee. En total, ocupa ocho pisos, entre los cuales se distribuyen 160 habitaciones y suites, siete restaurantes, tiendas y un spa. El otro hotel de la firma se encuentra en Milán, dentro del famoso distrito de la moda. Lo cierto es que ambas propuestas que componen Armani Hotels & Resorts tienen un objetivo claro: ser un reflejo de la elegancia, el estilo y la estética que caracterizan a la marca. Al punto de que el mismísimo Giorgio Armani estuvo detrás del diseño tanto de las habitaciones como de los restaurantes.

La propuesta gastronómica es otro de sus distintivos: proponen menús elaborados por algunos de los chefs más importantes del mundo. Pero lo que sin duda hace que cada experiencia sea personalizada es la presencia de una figura clave: los Lifestyle Managers. Su trabajo consiste en ser los anfitriones de los huéspedes, oficiando de contacto directo no solo en la bienvenida, sino también durante la estadía y hasta luego del check-out. Así no solo organizan las agendas, sino que también coordinan los traslados, gestionan las reservas en los restaurantes y hasta consiguen acceso a otras vivencias exclusivas.
DOLCE & GABBANA
Dolce & Gabbana también apuesta por esta tendencia, pero en vez de un hotel que lleve su firma, crea experiencias temporales en espacios vacacionales paradisíacos. Sí, se aleja del pop-up más tradicional para transformarlo en un fenómeno de turismo experiencial, con propuestas inmersivas alineadas al estilo de vida italiano de lujo. DG Resort es el proyecto mediante el cual interviene playas y resorts, las envuelve con su filosofía y combina gastronomía, ocio y lifestyle.

Entre sus locaciones más destacadas se encuentran Clap House en Ibiza, La Cabane en Marbella, Le Carillon en Portofino y Casa Amor en Saint-Tropez. Pero esta iniciativa no es exclusiva de Europa y también se lleva a cabo de este lado del mundo, concretamente en el Montauk Resort & Seawater Spa de Gurney en los Hamptons de Nueva York. Allí, las áreas del club de playa se recubren de azul y blanco (característicos del estampado Blu Mediterraneo), para ponderar la tienda temporal que exhibe una selección de piezas exclusivas Dolce & Gabbana. La dolce vita en su máxima expresión.
DIOR
La marca francesa es otra de las que incursionó dentro del fenómeno de experiencias de lujo. ¿Cómo? A través de Dior Spa, propuesta que se encuentra disponible en diferentes hoteles y resorts de alta gama alrededor del mundo. Por ejemplo, en Nueva York, la ribera italiana, Doha y Dubái, entre otros destinos. Una mención especial merece Dior Spa Cheval Blanc, el spa oficial de Dior que se encuentra dentro del Cheval Blanc Paris, hotel de lujo que descansa a orillas del río Sena.

El spa fue diseñado con materiales nobles como el mármol y la madera, y emula un elegante departamento parisino. Son seis suites donde se ofrecen más de 40 tratamientos exclusivos. Pero hay más: también desarrolla Dioriviera, pop-up mediante el cual ha intervenido lugares como Beverly Hills, Capri, Maldivas y Mykonos, para llevar la identidad visual de Dior a un entorno de playas, palmeras, relax y ocio.

