Turismo aéreo: 6 propuestas para contemplar paisajes icónicos desde lo alto
“Cambiar la forma en que miramos las cosas hace que las cosas que miramos cambien”. Seguramente, cuando el psicólogo y escritor estadounidense Wayne Dyer ideó esta frase no estaba pensando en el turismo aéreo. Pero sin quererlo, dio con la mejor manera de definirlo. Porque, en definitiva, se trata de eso: ver un lugar ampliamente conocido desde otra perspectiva. Y, desde allí, redescubrirlo y enamorarse de otra de sus facetas. Sí, love is in the air.
Desde paseos en globo aerostático, helicópteros sin puertas, avionetas, zepelines y parapentes, hasta vuelos acrobáticos, las propuestas de turismo aéreo se encuentran alrededor de todo el mundo. ¿Su objetivo? Ofrecer una experiencia turística de altísimo vuelo.
PASEO EN GLOBO AEROSTÁTICO EN CAPADOCIA
La región de Capadocia, en Turquía, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Quien haya tenido la oportunidad de sobrevolarla, habrá entendido inmediatamente por qué. Y quien no, tendrá que ir a comprobarlo.
El itinerario suele incluir paisajes de ensueño como el Valle de las Rosas, el Valle Rojo, el Valle de los Monjes, el Valle del Amor, el Castillo de Uçhisar, el Valle de la Imaginación, el Valle de las Palomas y el pueblo de Göreme (ese rincón mágico donde se encuentran las famosas formaciones rocosas conocidas como “chimeneas de hadas”).

Por lo general, el despegue es bien temprano (5 AM), para que la salida del sol vaya tiñendo cada rincón con sus tonalidades rojizas y anaranjadas. Pero para que la postal sea completa, no hace falta más que levantar la vista y deslumbrarse con los centenares de globos que emprenden viaje casi al mismo tiempo.
Un último dato: la experiencia en el aire puede durar entre 45 minutos y dos horas, dependiendo de las condiciones climáticas (especialmente el viento) y del servicio que se contrate.

HELICÓPTERO SIN PUERTAS EN RÍO DE JANEIRO
Más de cien playas, un Cristo Redentor de casi 40 metros de altura y la selva urbana más grande del mundo (la Floresta de Tijuca). Si valdrá la pena recorrer una de las ciudades más emblemáticas de Brasil. Y más, si la propuesta incluye un paseo en helicóptero ¡sin puertas!, que suma adrenalina y vértigo a una experiencia única.
Desde las alturas es posible contemplar la mayoría de los puntos turísticos cariocas: Barra de Tijuca, los barrios Leblon e Ipanema, la laguna Rodrigo Freitas, el Pan de Azúcar, el Parque Nacional de Tijuca y el imponente Cristo.
La duración del vuelo varía entre los 30 a 60 minutos, pero alcanza (y sobra) para llevarse panorámicas inolvidables y, si se desea, sacar los pies de la nave para sentir, en ese vacío, una libertad única que llena el alma. Para poner en práctica la selfie de zapatos.

AVIONETA SOBRE LAS LÍNEAS DE NAZCA
Las líneas de Nazca se encuentran en Perú, en el departamento de Ica. Fueron trazadas por la cultura nazca hace más de 1.500 años y, hasta la actualidad, se han hallado más de 800 figuras, que van desde simples líneas hasta diseños más complejos con formas humanas, animales, plantas y figuras geométricas. ¿Ejemplos? Colibrí gigante, cóndor, pelícano, gaviota, loro, mono, araña, caracol, ballena, perro, manos y hasta una flor, entre muchísimos otros.
La gran particularidad de este lugar histórico es que su magnitud puede apreciarse desde el aire (más allá de algunos miradores). Por eso, si alguien está planeando un viaje para conocerlas, lo ideal es contratar un servicio en avioneta que las sobrevuele. Opciones sobran.
Esta experiencia suele combinarse con otros lugares de interés como el cementerio de Chauchilla, Pisco, el Oasis de Huacachina y las Islas Ballestas.

ZEPELÍN SOBRE EL SUELO ALEMÁN
Fue en 1900 cuando el primer zepelín se elevó en los cielos de Alemania: durante este hito, sobrevoló el lago Constanza y recorrió seis kilómetros en menos de veinte minutos. ¿Otra particularidad? Solo viajaban cinco pasajeros junto a su creador, Ferdinand von Zeppelin. La gran noticia es que, más de cien años después, es posible recrear esa proeza.
Hoy existen varios puntos de partida. En el camino, los pasajeros se deslumbran con vistas únicas del lago Constanza, la región del Ruhr, Múnich, Frankfurt o Renania, desde 300 metros de altura.

Además, se pueden armar vuelos personalizados, para que cada persona diseñe su propio itinerario. La duración es de entre 30 a 120 minutos. Incluso se pueden celebrar casamientos, donde los recién casados se elevan en zeppelín junto a todos los invitados.
¿Un bonus? Si hay algún piloto en la sala, existe la posibilidad de tomar un entrenamiento de vuelo para despegar y aterrizar la aeronave por cuenta propia.

PARAPENTE EN POKHARA
Quienes deseen vivir esta aventura deberán ajustar sus calendarios y relojes: en Nepal, actualmente es el año 2082, ya que se rige por el Bikram Sambat. Además, su huso horario es particular (GMT +5:45), dado que el meridiano que toma como referencia pasa por el monte Gaurishankar –considerado sagrado– y no por Greenwich.
Dicho esto, Pokhara es una de las ciudades ideales para realizar vuelos en parapente, siendo una de las actividades más clásicas y requeridas de esta región. Al punto que el recorrido, duración y precio de cada trayecto dependerá de la agencia contratada.
Durante la experiencia, mientras se planea en total paz y tranquilidad, se suceden postales del Himalaya, el lago Phewa, la ciudad de Pokhara, aldeas y templos. Eso sí, puede haber acompañantes de lujo: águilas y buitres surcando el cielo junto al parapente.

VUELO ACROBÁTICO EN LAS VEGAS
Más allá de ser conocida como “la ciudad del pecado”, Las Vegas también se caracteriza por ser un lugar donde todo es posible. Como, por ejemplo, realizar un vuelo acrobático. Sí, a través de esta experiencia extrema, se puede pilotear la nave y hasta realizar maniobras en exhibición aérea.
Hay distintos niveles, que se adaptan a las expectativas y habilidades de cada participante. “Operación Recon” es la menos intensa e incluye giros de 360°, loopings, toneles y hammerheads. Por su parte, en “The Afterburner”, los participantes pilotean el avión sin necesidad de experiencia previa y efectúan maniobras como vuelo invertido y “Ocho Cubano”. En “Combate aéreo”, además de las maniobras acrobáticas, se simula un combate con disparos y efectos especiales en la aeronave.
¿Un dato de color? Para esta actividad se utiliza un avión con 330 caballos de fuerza que alcanza una velocidad de hasta 400 km/h y soporta fuerzas G de hasta 10 G. Solo apto para personas valientes.


