¿Qué es el Negroni? ¿En qué lugar y cuándo nace este famoso cocktail? ¿Dónde ir a probarlo? La propuesta de bares es amplia, pero existen lugares en donde beberlo se transforma en toda una experiencia.


La historia cuenta que el Negroni tuvo origen en 1919 en Italia, específicamente en la región de Florencia. Este famoso cocktail elaborado con gin, bitter rojo y vermut rosso, que también funciona como aperitivo, nace como una reversión del famoso Americano, con la única –y significativa- diferencia de que la espirituosa reemplazó a la soda. Así fue cómo Fosco Scarselli, barman del Café Cassoni, creó un trago que hasta el día de hoy despierta curiosidad. Se cuenta que el Conde Camilo Negroni frecuentaba con regularidad aquel café florentino y un día pidió que le prepararan un trago más cargado que su habitual Americano. Fue entonces cuando ocurrió la magia.

El Negroni, enigmático y tan simple como complejo, es un cocktail que suelen elegir aquellas personas con un paladar adulto; sus componentes son tres alcoholes que van de la alta a la baja graduación, dispuestos en partes iguales. En este punto, es necesario advertir que en este trago es muy importante el hielo, servido por lo general en forma de cubo, el cual ocupa casi la totalidad del ancho del vaso.

En la actualidad, el Negroni ocupa el puesto número uno de los tragos que eligen los bebedores frecuentes de aperitivos en la ciudad de Milán. Sin embargo, en Argentina, particularmente en la ciudad de Buenos Aires, cada vez son más los que se animan a optar por este trago. Aquí, coordenadas para saber dónde probar algunos muy buenos:

En el barrio de Chacarita se encuentra Lutero (Av. Jorge Newbery 3801, @luterobar), un bar de esquina en el que vibra arte y buena música. En su carta cuentan con el Negroni Argentino. Los ingredientes no pasan desapercibidos: el gin es el Heráclito London Dry creado por Julián Varea, bebida que obtuvo la Medalla de Bronce en el concurso internacional IWSC- International Wine & Spirit Competition-, y del mismo autor son también el bitter (Verbena) y el vermut (Lunfa). Un Negroni para paladares que aceptan desafíos. 

En Palermo Soho, la propuesta es distinta. La Fernetería (Serrano 1349 @laferneteriabar), cuya entrada busca imitar cualquier cervecería del barrio, es un galpón enorme donde se pueden probar los tragos creados por tres de los bartenders más reconocidos de la Argentina: Mona Gallosi, Sebastián Atienza y Federico Cuco. Su negroni es fresco, sofisticado y simple. Un imperdible para todos aquellos que desean un trago amargo pero refrescante, en cualquier época del año.

En el mismo barrio, Boticario Bar (Honduras 5288 – @boticariobar) es ya un clásico, aunque los cocktails que se adueñan de su carta no lo son tanto. El Negroni de este local ubicado en el corazón de Palermo Soho cuenta con los habituales gin, Campari y vermut rosso, y se elabora bajo el método “macerado en cocción” con tomates y frambuesas. Si sos un fiel bebedor de Negroni o tragos amargos, este es el ideal. La acidez del tomate y el aroma característico de la frambuesa, junto con la intensidad del gin, hacen que cada trago sea incluso mejor. Si, en cambio, nunca probaste un Negroni, Boticario es el momento y el lugar para intentarlo.

Por último, y acompañado por una excelente propuesta gastronómica, Santa Evita (Julián Álvarez 1479- @elsantaevita), el restaurante ubicado entre Almagro y Palermo Hollywood, cuenta con platos argentinos típicos llevados a su máxima potencia. El Negroni de la casa es intenso, pero fácil de beber. No apto para aquellos que prefieren tragos dulces o suaves. 

Desde 1919 hasta la actualidad, el Negroni, sigue dando de qué hablar. Es polémico y sólo los paladares más curiosos se animan a probarlo… ¿Y vos?