Paulo Londra nació el 12 de abril de 1998 y empezó a rapear en los primeros años de su adolescencia luego de ver la película 8 Mile, inspirada en la vida de Eminem y protagonizada por el rapero estadounidense. Paulo, sin embargo, desarrolló un estilo diferente al de su ídolo y al de la mayoría de los referentes locales del género. Mientras que buena parte de sus colegas tienen un sonido más agresivo, su flow despliega altas dosis de melodía y sus canciones hablan del (des)amor, los amigos, la familia y la vida cotidiana, situaciones con las que sus seguidores pueden identificarse. Ahí está el secreto de su éxito: su música es apta para todo público.

Con apenas 21 años, Londra se convirtió en un modelo para las nuevas generaciones, la prueba de que, con talento, un chico común de escuela pública puede hacer su propio camino y llegar a las grandes ligas del pop mundial, sin el apoyo de padrinos artísticos o de sellos discográficos multinacionales.

A los 19 ya se había hecho un nombre en la escena del hip-hop nacional gracias a sus victorias en las llamadas “batallas de gallos”, duelos de freestyle en donde los raperos compiten por hacer las mejores rimas, en especial en El Quinto Escalón, la competencia más importante del país.

Pero el momento en el que todo explotó fue cuando subió su primera canción a internet. En pocos meses, el video de “Relax” superó las diez millones de vistas en YouTube. Dos años más tarde, su canal suma trece millones de suscriptores.

A principios de 2018 aportó algunos versos a “Te amo”, un sencillo del grupo colombiano de música urbana Piso 21, cuyo video está cerca de las 590 millones de reproducciones.

La masividad llegó unos meses más tarde de la mano de “Cuando te besé”, el éxito que grabó junto a la cantante estadounidense Becky G, que fue el primer single en liderar la edición argentina del ranking Billboard. Hoy tiene más de 300 millones de reproducciones en Spotify y más de 500 millones en YouTube.

El batacazo lo dio con “Adán y Eva”, que fue uno de los hits del verano pasado, no sólo en la Argentina sino también en otros países de la región. El tema le dio a Londra proyección internacional y fue doble platino en Italia, triple platino en los Estados Unidos y cuádruple platino en España, donde alcanzó el primer puesto de los charts. En YouTube fue reproducida alrededor de 600 millones de veces, y en Spotify, 450 millones.

Traccionado por la popularidad que está gozando la música en español en todo el mundo, “Adán y Eva” puso a Londra rápidamente en el mapa del mainstream. El prestigioso DJ y productor estadounidense Steve Aoki remixó “Forever Alone” y J Balvin admitió ser su fan a través de su cuenta de Instagram.

Por si todo esto fuera poco, el cantante británico Ed Sheeran lo convocó para grabar “Nothing on You”, uno de los temas que integran No.6 Collaborations Project, su nuevo álbum de colaboraciones, en el que comparte cartel con artistas de la talla de Justin Bieber, Camila Cabello, Cardi B, Eminem y Bruno Mars. Paulo fue invitado a Londres para grabar el videoclip de este sencillo, que en cuestión de horas llegó al millón de vistas (hoy supera las 20 millones).

En la actualidad, Londra se encuentra en la posición 143ª del ranking mundial de Spotify. Eso significa que hay un artista argentino entre los 150 más escuchados de todo el planeta.

Este año, el cordobés editó Homerun, su primer álbum, que además de los hits incluye nuevas canciones que fusionan el trap, el rap y el reggaetón. La producción estuvo a cargo de Ovy On The Drums, el beatmaker colombiano que está detrás del sonido característico del cantante.

La gira para presentar el disco, que acá recibió la certificación de doble diamante, habla del nivel de convocatoria que está teniendo Paulo. Arrancó en su ciudad natal, con dos fechas llenas en el Orfeo Superdomo en las que casi 20 mil personas no pararon de bailar y saltar. El tour continúa por el interior de la Argentina, Chile, Perú y España y culminará el 2 de noviembre en lo que será el show más grande de su carrera, en el Hipódromo de Palermo, que puede albergar a 25 mil personas.

A pesar de haberse vuelto una celebridad, él quiere mantener un perfil bajo y cierra filas en su círculo íntimo. Como dice en “Sigan hablando de mí”, la canción que cierra Homerun, “Que sigan hablando de mí y de mi vida (…). Que sigan pendientes de mí no me intimida, estuve preparado para esto toda la vida. Sigo en la mía con toda mi familia”.

Si bien su ascenso fue meteórico, Londra recién mostró la punta del iceberg de su talento. Estuvo toda la adolescencia desarrollando sus habilidades con las palabras y en sólo dos años pasó de competir en las batallas de rap, donde sobresalía por su estilo amable y sus rimas no violentas, a llenar estadios y codearse con artistas de primera línea internacional. Mientras que para cualquier artista lo que Paulo Londra está viviendo sería la culminación de una carrera exitosa, para él es tan sólo el comienzo.