Silvina Moreno, al servicio del pop: " 'Selva' es un disco rítmico y bailable, muy latinoamericano"

La cantautora argentina acaba de lanzar su quinto álbum de estudio, en donde contó con la participación de otras artistas mujeres, bajo la atenta mirada de dos productores de lujo: Eduardo Cabra, mejor conocido como "Visitante de Calle 13", y el mexicano Raúl Sotomayor.

Hace una década Silvina Moreno volvía a Argentina. Llegaba a Ezeiza con sus canciones y la decisión de hacer su carrera musical en su país. Atrás había quedado la experiencia de estudiar en la reconocida Berklee College of Music de Estados Unidos y un disco, "Mañana", cantado mitad en castellano y mitad en inglés. Hoy es una de las voces más interesantes de la escena musical local.

En noviembre lanzó su quinto disco, "Selva", coproducido por Eduardo Cabra, mejor conocido como "Visitante de Calle 13", y el mexicano Raúl Sotomayor. Un álbum que explora sonoramente a Latinoamérica.

Hace unas semanas, la cantautora lo presentó en un Niceto Club colmado. El próximo domingo 18 de diciembre va a estar junto a Diego Torres, Lito Vitale, Mike Amigorena, Los Tabaleros, Topa y muchos artistas más en la en la sexta edición de Wateke, el festival que combina música, gastronomía y diversas actividades culturales.

Silvina conversó con "El Planeta Urbano" sobre la composición de su nuevo álbum, las artistas que la acompañaron en el proceso y repasó la influencia de todos los productores con los que trabajó.

"Selva" es el quinto trabajo de la cantautora argentina. El álbum fue producido por Eduardo Cabra (Visitante/Calle 13) y Raul Sotomayor.

- ¿Cómo viene la recepción del disco nuevo?

-La verdad que muy buena. Como todos los discos las sensaciones se van dando de a poco, la gente va escuchando. Es un proceso. "Selva" salió el 3 de noviembre y el 12, nueve días después, toque en Niceto Club, y el público ya cantaba mucho las canciones nuevas. Eso ya es una señal. Es un álbum de media hora, se pasa rápido. Estoy muy contenta con el trabajo.

- ¿Cómo fue el proceso de composición?

-La mayor parte del disco lo compuse en el 2020, tuve como más de cien ideas, la mitad no me animaría a mostrarlas. Después de varios discos me voy dando cuenta que mi proceso creativo es muy de prueba y error.

Aprendo mucho de mí, de mis gustos nuevos, cómo van variando, lo que me funcionó hace unos años, lo que ya no me funciona más o mi curiosidad de explorar otros estilos. Todo dentro del mismo denominador común que soy yo: melodías y el estilo de contar historias en las canciones.

- "Selva" es tu disco más ecléctico, es un recorrido sonoro por Latinoamérica. ¿Estás de acuerdo?

-Sí, fue la intención. La idea era que sea un disco muy rítmico y bailable y también latinoamericano. No hay ninguna intención de tener una apropiación cultural pero sí hay influencia. Con mucho respeto use la bachata o el afrobeat para las canciones de "Selva". Los productores Eduardo Cabra y Raúl Sotomayor fueron muy buenos en manejarlo con cuidado, que sea sutil y que siga sonando a mí. 

- ¿Cómo fue el proceso de selección de canciones?

-Fue un proceso arduo, de mucho análisis y escuchar el instinto. Con los discos fui aprendiendo a elegir desde un lugar a veces racional, pero a veces no tan racional, sino más desde cómo sentir una canción. Un disco es una foto del momento, al año, a los meses las cosas cambian.

En "Selva" a la hora de elegir prioricé algunas canciones, la mayoría son con ritmo. Varias que me gustan mucho quedaron afuera, por ahí pueden ser para un próximo disco o quién sabe, pero sí hubo una intención de que sea un disco más bailable que los anteriores.

"Con los discos fui aprendiendo a elegir desde un lugar a veces racional, pero a veces no tan racional, sino más desde cómo sentir una canción."

- ¿Qué sea un disco más bailable tiene que ver un poco con la cuarentena y la pandemia?

-Sí, puede tener que ver con eso, y también que yo venía de "Herminia" (2019), un disco más introvertido, íntimo e introspectivo. Una va buscando mutar, un poco también por contraste tuve estas ganas de que sea un disco más rítmico y bailable. El encierro también jugó una parte porque "Selva" nació en pandemia.

- "Selva" tiene tres canciones con colaboraciones de artistas mujeres. ¿Cómo elegiste cada una de ellas?

-Me divertía que los feats. del disco sean artistas mujeres amigas y colegas que admiro, quiero y que nos acompañamos en este camino. Por un lado, Lucy Patané, con quien tenemos estilos de música super diferentes, pero fue muy enriquecedor juntarnos porque salió una de las canciones más alternativas del disco, “Selva”.

Por otro lado, Ximena Sariñana (cantautora mexicana) le mandé dos ideas: “Pronto”, que la compuse con Julieta Venegas, y “Pedestal”. A ella le gustó más esta última porque va más con su estilo. La grabó excelente a distancia, le puso mucho amor.

La otra colaboración fue con Debi Nova, artista de Costa Rica, que le envíe una idea que surgió en la ducha. Mientras me bañaba estaba escuchando zamba, música brasileña, y sobre eso compuse la melodía de “Celebro”. La ducha es un lugar donde salen muchas ideas (risas). Esa canción tiene un lindo estribillo que vino de un lugar muy lúdico. Espero que algún día podamos hacer con ellas las canciones en vivo. En Niceto Club invité a varias amigas cantautoras para adaptarlas.

"Trabajar con alguien es un vínculo, son muchas horas con esa persona y al final del día pongo en valor pasarla bien."

-Estamos en una época donde hay muchos feats, al llevarlas al vivo en algunos casos pasan una pista porque las o los artistas no están presentes.

-Queda muy extraño, a veces no tenés opción. Cada vez que puedo trato de que algún artista cubra esa parte. Son elecciones ponerlo grabado, pero prefiero cantarlo yo.

-A lo largo de toda tu carrera trabajaste con grandes productores, algunos son muy conocidos y otros no tanto. ¿Qué te aportaron cada uno?

-En "Mañana" (2012), mi primer disco, trabajé con un compañero de Berklee: Jeff Fettig, un productor del mundo alternativo anglosajón que sigue trabajando en Los Ángeles.

De ahí pasé a Alfredo Toth y Pablo Guyot en "Real" (2015), dos músicos legendarios que cuidaron mucho la calidad del sonido. Trabajar con alguien es un vínculo, son muchas horas con esa persona y al final del día pongo en valor pasarla bien. Eso me pasa por ejemplo con Eduardo Cabra, con quien trabajé en "Sofá" (2017) y "Selva". Aprendí un montón con él, entiende muy bien la necesidad de los artistas y sostiene que el músico es el que defiende al disco, no el productor. Todas las decisiones que se toman en un álbum son en conjunto. Cabra sabe cómo guiar a cada músico para sacar lo mejor de cada uno. Valoro a muchos productores que pueden decir “hasta acá, no hace falta encontrar la perfección”.

En "Herminia" trabajé con Nico Cotton, es super expeditivo, eficiente y al igual que a mí le gusta aprovechar el tiempo. No tiene miedo de animarse y probar cosas. En “Péndulo”, una de los singles de "Herminia" colaboré con el colombiano Juan Pablo Vega que tiene muy buen gusto en el diseño sonoro de las cosas

"En "Herminia" trabajé con Nico Cotton, es super expeditivo, eficiente y al igual que a mí le gusta aprovechar el tiempo. No tiene miedo de animarse y probar cosas."

-En "Selva" otra vez trabajaste con Eduardo Cabra y se sumó el mexicano Raúl Sotomayor. ¿Cómo fue ese proceso?

-Confió mucho en el criterio de Eduardo, hay mucha confianza, y Raúl Sotomayor también tiene una cabeza súper creativa. Creo que el trío funcionó muy bien, porque ellos trabajan muy bien juntos, se admiran mucho y se entienden muy bien, se meten en un nivel de detalle que me hace aprender mucho. Me divertía charlando con los dos. Cada proceso ha sido muy bueno.

Un disco es prueba y error constante, toda la música es prueba y error. No es que la tengo clarísima después de haber hecho cinco discos. Cada canción es una hoja en blanco. John Mayer alguna vez dijo que no importa el nivel en el que estás en tu carrera, para todos los artistas siempre es el mismo desafío arrancar y encarar la creatividad de cero.

Fotos: Belén Asad

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