Maite Lanata y el boom de series argentinas en las plataformas: "Me sorprende la globalización de los contenidos"

Interpretó grandes historias y se puso en la piel de personajes inolvidables que dividieron los debates en las redes y en la opinión pública. Siempre ecléctica, la joven actriz trata de nunca repetirse y ahora va en busca de nuevos desafíos a la altura de su talento.

Maite Lanata es imparable, inquieta, marca indisimulable de una chica que transita la adolescencia, posadolescencia, de la única manera en que se debe vivir esa etapa: sin frenos, pero con los pies sobre la tierra. En estos días, la joven que brilló en muchas de las series más recordadas del último tiempo está embarcada en una nueva aventura audiovisual, de esas de las que no puede adelantar nada, pero que la tiene como protagonista indiscutible: Inadaptada, escrita por Azul Lombardía y que se verá en Paramount+.

Además, está atenta a todo lo que ocurre con El paraíso, la película animada para adultos de Fernando Sirianni y Federico Breser, donde, como en Argentina, tierra de amor y venganza, Lanata pone su talento al servicio de la narrativa audaz, para volver a hablar de cómo se capturaba a mujeres inmigrantes para que ejercieran la prostitución.

Una historia tan increíble como actual, en donde la actriz le da voz a Magdalena Scilko, una de las hermanas protagonistas del film, que, a mediados de la década de 1920, llegaron a Rosario desde Polonia con la promesa de un futuro lleno de oportunidades.

Cine noir, novedoso, diferente, porque ella, se sabe, es ecléctica como su larga filmografía. Tanto es así que, hace un par de meses nomás, participó también de Número oculto, la audioserie de Spotify dirigida por Peter Lanzani que es furor en las hot lists de la plataforma. De todos estos nuevos caminos, Maite Lanata habló con El Planeta Urbano.

–Arranquemos con una coincidencia: tanto en la audioserie Número oculto como en la producción animada El paraíso solo pusiste tu voz, ¿cómo es para un una actriz valerse únicamente de esa herramienta?

–En Número oculto tuve un día de grabación nada más y me llevé buenos compañeros. Si existe una segunda temporada, mi personaje va a crecer y eso me re entusiasma, porque me copa algo de la radio. Mezclar la cuestión radial con la actuación es un vínculo que está buenísimo; interpretar solo desde la voz, aunque el cuerpo siempre está presente, porque hasta los actores que hacen doblaje hacen algo con el cuerpo para ayudar a la voz. Cuando tenga que poner de nuevo el cuerpo para actuar, voy a estar más consciente de cómo genero los sonidos. Me re sirvió para eso. 

El paraíso es novedosa para el cine de animación local, adulta, con una historia dura, y vos les das voz a muchas mujeres silenciadas que aún hoy en día están en la situación de tu personaje. ¿Cómo fue el proceso?

El paraíso fue mi primera experiencia en utilizar solo la voz. La propuesta ya me parecía increíble, porque es la primera vez que se hace algo así a nivel local, y la animación se basó en nuestros movimientos corporales, así hicieron los dibujos. Me encantaría tener los detalles de estas técnicas, pero es todo muy nuevo para mí. El producto está superlogrado, se tomaron muchos riesgos. Ya la vi terminada y me encantó.

–En ATAV también te tocó reflejar la época de la que habla El paraíso, donde mujeres inmigrantes fueron sometidas.

–Sí, viene a contar una historia similar a la de la Polaca de ATAV, pero desde otra óptica, aspecto y una mirada muy distinta. Me gusta que la historia que se cuenta es la de Ian (Nicolás Furtado), pero a través de mi rol, que en realidad tendría que ser la protagonista. Eso es algo simbólico sobre cómo historias de mujeres terminan detrás, algo que se sigue reproduciendo hoy en día. Conocemos a Ian a través de los ojos de la mujer. 

Fue en 2011 cuando su nombre explotó en la televisión y, sobre todo, en las redes sociales. En ese momento, una Maite Lanata de solo 11 años debutaba en la pantalla chica, poniéndose en la piel de Alma Bilbao, la niña con autismo que interpretó para El elegido y que le valió el premio “Revelación” de los Martín Fierro.

Otra aparición crucial para su carrera fue la de Juan, el personaje trans de 100 días para enamorarse, la tira creada por Underground, en 2018, que ardió en el prime time de la televisión argentina y expuso diferentes temáticas y problemáticas relacionadas con la diversidad de género. Sebastián Ortega, el impulsor de Underground, ya había confiado en el talento de la joven actriz en 2016, para la primera temporada de una de las series más vistas de los últimos tiempos: El marginal7.

Allí, con un clima muy diferente a los proyectos que venía realizando, Lanata hizo de Lunati, la hija de un poderoso y oscuro juez que fue secuestrada por una banda de delincuentes, los Borges, que ya son parte del imaginario popular argentino.

–Formaste parte de producciones enormes, íntimas, pero casi todas muy diferentes entre sí. ¿Qué analizás a la hora de encarar un proyecto?

–Me gustan los desafíos y, después, confío en mi intuición. Obviamente, hay procesos de castings, como para el proyecto en el que estoy ahora. Tal vez de más chica la intuición estaba presente en mi mamá, que me acompañaba, y ahora lo hace en el rol de coach. Ella pensaba en si eso me haría feliz y si pondría la energía en el proyecto.

–¿Cómo manejás la larga vida de los proyectos? Ahora todo es filmar y esperar a que se estrenen, como pasó con La sombra del gato, que rodaste hace tiempo y hace poco llegó a los Estados Unidos. Es decir que un proyecto no termina con el estreno en televisión, plataforma o cine, sino que avanza y recorre el mundo.

–Lo recibo relajada, tengo momentos en los que me sorprende la globalización de los contenidos, y si el proyecto tiene algo de nuestra cultura me pone contenta que lo vean en otros lugares. No me gusta cuando nos defraudamos, cuando mostramos productos que no son tan nuestros. 

–¿Cómo manejás la exposición? ¿Qué te pasa cuando el afuera empieza a querer saber más de Maite persona que de Maite actriz?

–Yo siempre hablo de cuestiones laborales, y mi vida privada la mantengo privada. Esto es superpersonal y sé que hay personas a las que les divierte hablar de eso. Yo soy muy perceptiva con lo que cuento y lo que no, y eso cambió a medida que fui creciendo. Antes hablaba más y ahora soy más reservada, porque me imagino en un futuro qué pasaría con mis hijos.

–¿Te da miedo qué puedan leer o ver en un futuro sobre vos? Hace tiempo, hablando con una actriz, me dijo que dejó de hacer desnudos porque sus hijos se lo pidieron.

–Bueno, hace un tiempo me puse a pensar en esto, porque en un proyecto había una escena de desnudo y me lo planteé. Eso iba a quedar en internet y me imaginé a mi hijo de 15 años googleando. Escucho mucho mi intuición a la hora de ver si agarro algún trabajo, analizo la dirección, el equipo, la responsabilidad previa con la que se manejan. No sé si viste Normal People, que tiene una escena de desnudo que era necesaria, hermosa, y parece que ellos estaban muy cómodos. Todo eso hay que tenerlo en cuenta. 

–Sos de una generación que lleva el feminismo en la sangre, no migraste hacia él. ¿Es una bandera que te gusta enarbolar? ¿Cómo se para Maite actriz en un set con todo esto, donde, tal vez, puede haber situaciones complicadas?

–¿Viste esa frase que dice “en el fondo todos son peronistas”? Bueno, yo digo que en el fondo todos y todas somos feministas. Porque en los sets, si una explica realmente lo que quiere, poniéndose a la par de alguien que es extremadamente machista, al final esa persona termina empatizando. Obvio que la lucha sigue, pero creo que los hombres tienen que buscar el feminismo en la práctica. Replantearse por qué hacen determinados chistes, la violencia, y volver al eje. Hay que generar diálogo, porque si acallamos esas voces no dejamos que “aprendan”. 

(DESTACADOS)

“Me gusta mezclar la radio con la actuación, me parece un vínculo que está buenísimo; interpretar solo desde la voz.”

“Tengo momentos en los que me sorprende la globalización de los contenidos, y si el proyecto tiene algo de nuestra cultura me pone contenta que lo vean en otros lugares. No me gusta cuando nos defraudamos, cuando mostramos productos que no son tan nuestros.”

Fotos: gentileza prensa El paraíso

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