Disponible en Netflix

Basada en la memoir Maid. Hard Work, Low Pay and a Mother’s Will to Survive, de Stephanie Land, esta miniserie que ya ranquea alto en las tendencias de la plataforma de streaming aborda el drama de Alex (Margaret Qualley, de grandísimo trabajo), una joven madre que intenta escapar de su abusivo marido aunque no cuente con recurso económico alguno.

Madre de Maddy, de tres años, y aspirante a escritora, Alex encuentra en la limpieza de casas una salida laboral que no sólo la provee de dinero sino también de la estabilidad que requiere quedarse con la tenencia de la pequeña, a pesar de las burocráticas leyes. No la ayudan su huida furtiva ni tampoco las difíciles relaciones con su madre (una artista hippie y egoísta interpretada por Andie McDowell, progenitora de Qualley en la vida real) y su distante padre.

Mucho menos lo hace el sistema, ejemplificado en las trabas institucionales a las que debe enfrentarse y la combinación agencias de trabajo/empleadores. Una ficción que apela a la emoción y la empatía con armas nobles y, salvo en muy pocas ocasiones, sin golpes bajos.