Con la clara premisa de hacer el mejor producto posible y de lograr un postre a la altura de sus hamburguesas, La Birra Bar presenta su línea de helados junto al pastelero estrella. 


La Birra Bar, la hamburguesería que nació en Boedo y es usina de creación constante de la familia Cocchia, presenta su línea de helados de la mano de Matías Dragún, un producto ideal para coronar la gran experiencia gastronómica que implica degustar sus hamburguesas. 

Los Cocchia, ideólogos del patty perfecto que combina diferentes cortes de carne para lograr un blend 100% artesanal, sabroso y de calidad, se unieron al pastelero e integrante del equipo argentino ganador del tercer puesto en el Mundial de Helados Matías Dragún, para desarrollar un postre que esté a la altura de sus famosos medallones. 

Los helados, confeccionados de manera íntegramente artesanal, llegan en seis sabores fijos -chocolate, dulce de leche, pistacho, limón, frutilla y banana- y un gusto especial y rotativo que sorprenderá sin previo aviso a los clientes.

“En los Helados de La Birra Bar volqué toda mi experiencia del mundo de la pastelería y de los campeonatos de helados, amoldada a un público al que le gusta comer las hamburguesas de LBB, que estallan en la boca con sabores diferentes. Entonces pensamos en un helado que estuviera a la altura, que no pase desapercibido, que genere sensaciones. Por eso, si el sabor es limón vas a comer el mejor limón en diferentes texturas: helado de limón, sembrado con confitura de limón y veteado en crema de limón”, dice Matías Dragún, que tuvo como maestros a grandes personalidades de la cocina como Osvaldo Gross, Emmanuele Forcone y Quentin Bailly. 

Dani Cocchia, que siempre tiene como norte la pasión y amor por lo que hace, cree que el diferencial de este nuevo producto reside no sólo en la calidad de los elementos que lo conforman, sino en eso intangible que LBB sabe capturar y transmitir en cada uno de sus productos. 

“Más allá de lo técnico, lo que hace súper interesante al Helado de LBB es la óptica desde la cual se concibieron: la visión de un pastelero y no la de un heladero. Y más allá de toda esta parte técnica que incluye el buscar cada uno de los componentes del helado y darle una vuelta de tuerca más, al igual que hacemos con las hamburguesas, hay indudablemente un tema de matchear la pasión que se le pone a la construcción de un producto y que Matías no solo entendió desde un principio sino que era algo que él ya practicaba permanentemente”.

Desde hace cuatro años, Matías comenzó a participar en los diferentes campeonatos de helados. Junto a su equipo ganaron el premio al Mejor Helado Argentino en el Campeonato Nacional de Heladería de 2018 y en 2019 salieron campeones latinoamericanos representando al país. 

Este título les permitió acceder al Mundial de Heladería, realizado en Rimini, Italia, donde se consagraron en el tercer puesto y se llevaron el premio al Mejor Helado Innovador.

Los helados de la Birra Bar by Matías Dragún son completamente artesanales y gran parte de su materia prima se adquiere directamente al productor, sin intermediarios, y los procesos de elaboración son personalizados, cuidados y de calidad.

“Para el dulce de leche, usamos dulce de leche, crema de leche y nada más; para el de frutilla, pura pulpa de frutilla; y el de banana, es sólo banana. Nosotros trabajamos con pequeños productores, y eso nos permite poder elegir el punto de maduración de las frutillas, el mango, el maracuyá y el limón que queremos, y así tratar de no pasar por intermediarios”, explica Matías

El sabor Frutilla al agua es un obligado, creado a partir de la fruta seleccionada en su punto justo para lograr una crema sutil y fresca, llega con una exquisita confitura casera; el Limón, también al agua, está veteado de crema de limón y sembrado con limón confitado. 

La Banana viene con vetas de dulce de leche casero; el helado de Pistacho tiene pistachos tostados y también en garrapiñada; el de Chocolate es fuerte, realizado a partir de un chocolate belga al 80% y sembrado con lajas de chocolate templado; y el de Dulce de Leche está veteado con caramelo salado, un clásico europeo.

El séptimo sabor es un helado «temporal» que sale cada dos meses y tiene una etiqueta distinta a la del resto, con un sello en el que figura qué número de edición limitada es. Su objetivo es sorprender y deleitar a los clientes. Con algunas pequeñas apariciones en su haber, que sirvieron de testeo para evaluar su aceptación, los clientes más golosos ya probaron una crema de Dulce de Leche con vetas de dulce de leche casero y lajas de chocolate; también un Sambayón con almendras caramelizadas; y otras combinaciones más osadas como el de Zanahoria, Naranja y Jengibre; Sandía y Menta; Mango y Maracuyá; y Mango y Chile. 

Los próximos sabores de edición limitada están entre el Chocolate con Brownie y dulce de leche; el de Avellanas; o algún Mascarpone con Frutas.

La Birra Bar, que hace poco más de un mes inauguró su local en Miami, convirtiéndose en la primera cadena de hamburguesas argentinas en desembarcar en esa plaza, tiene más novedades para los próximos meses. 

Los helados de La Birra Bar también llegarán a Miami pero con espacio propio y una carta de sabores más extensa. A nivel local, LBB planea lanzar las Paletas heladas, que vendrán en dos variedades: Dulce de leche con dulce de leche adentro y un baño de chocolate semiamargo; y de Chocolate, bañada en chocolate con leche y crocante de copos de maíz y quinoa inflada. La Birra también promete paletas de sabores frutales para el verano.

“Mi sueño es que prueben el Helado de La Birra Bar by Matías Dragún y sea tal cual siempre lo imaginaron. Con este producto estamos brindando una parte nuestra, hay mucho trabajo atrás, no pensamos el helado desde la parte económica, siempre el enfoque es el producto en sí y el tema de la rentabilidad es algo secundario, que se resuelve mucho después. Unirme a LBB tuvo que ver con esa manera de trabajar, siempre buscando la calidad, y eso a mí me enamora. Podríamos hacer otro estilo de helado, pero el objetivo es que la gente esté orgullosa de lo que está comiendo“, cierra Matías.