Solar Power

Lorde

Universal Music

Tercer álbum de la neozelandesa, que a los 24 años parece tener muy claro lo que busca. En este caso, un trabajo más reposado que los celebrados Pure Heroine (2013) y Melodrama (2017) y con el foco puesto en la naturaleza y el medioambiente.

La electricidad y urgencia que signó esos álbumes troca aquí en contemplación, desde un pop luminoso que Lorde trabajó, nuevamente, con el productor maravilla Jack Antonoff. La energía solar referida en el título funciona como fuente necesaria para que la artista desate el nudo de la fama, exorcismo expuesto en canciones como la brillante “The Path”, que abre el disco, “California” o “Secrets from a Girl (Who’s Seen It All)”, donde participa la gran Robyn.

El espíritu de Laurel Canyon –referencia omnipresente en sus declaraciones sobre el álbum– sobrevuela en la magnífica “Fallen Fruit”, “Dominoes” y “Mood Ring”, que se embellece con las armonías vocales de Phoebe Bridgers. Y hay mucho más en un disco que, como señaló Rhian Daly en NME, requiere de varias escuchas y que en cada una revela algo nuevo.