La más nueva de las “Parolaccias” está en Recoleta, frente a Plaza Francia, y el lugar es acorde al barrio: acogedor, distinguido, con mesas amplias y separadas, asientos cómodos, música tenue, ideal para la charla y la sobremesa.

Asomarse al menú es como volver a ver a un viejo conocido (el restaurante lleva 33 años honrando su mirada porteña sobre la tradición italiana): carta abundante en pastas, entre secas -los fusilli al fierrito Don Corleone, con oliva, ajo, aceitunas negras, alcaparras y pomodoro fresco ($1.100), o los spaghetti aI frutti di mare, con almejas, langostinos, calamar, vieiras, chipirones y mejillones ($1.350) no fallan-  y rellenas, lasagnas o gnocchi, con una novedad grata: muchas de ellas con opción veggie.

Pero como no sólo de pasta vive el comensal, para seguir a los antipasti (por ejemplo, la sabrosa melanzane alla parmigiana, $860) hay también risottos, carnes, pescados y pollos, además de ensaladas para los frugales; postres con alma tana, alguno infaltable (tiramisú, claro, $525) y una bien elegida selección de vinos.

Presidente Roberto M. Ortiz 1865, Recoleta.

IG: @laparolaccia