Atravesar el pasillo de entrada de este spot palermitano que abrió sus puertas a fines del año pasado, es como sumergirse en una película de ciencia ficción. Una pasarela larga y angosta con iluminación tenue y rojiza da la bienvenida al salón principal, donde la cava alberga más de 90 etiquetas.

Con la premisa de trabajar con vinos de baja intervención, la propuesta de Anfibio incluye tintos, blancos, rosados y naranjos por copa (desde $260) o por botella (a partir de $1.190), además de cocina latina, plant-based.

Por recomendación de su dueño, Francisco Terrén, hay que probar el Pet Nat Blanco de Finca Suarez ($2200) y el Sauvignon Funk (naranjo) de Santé ($3000), dos opciones súper frescas, de acidez marcada, que maridan a la perfección con el plato estrella: los tacos de porotos negros (se sirven con choclo, cebolla morada, cilantro, mayo de remolacha y una salsa picante a base de mango y jalapeño, $680).

Mención especial para el sándwich de hongos en pan focaccia de olivas y romero ($660). Si todavía hay lugar para el postre, el chocobudín de frutos rojos y naranja con nueces pecan ($390) es un camino de ida (y vuelta) al corazón de este sitio.

Gorriti 4391, Palermo

@anfibiovineria