Esa es la premisa de A-DERMA, comprometida a visibilizar y difundir sobre esta patología a través de distintas actividades informativas y de concientización.


El 14 de septiembre es el Día Mundial de la Dermatitis Atópica, una patología que afecta principalmente a niños – entre un 15 y un 30% de ellos, es decir, 1 de cada 5, la padece- y se caracteriza por una alteración en la barrera cutánea de la piel que, al no poder cumplir su función de barrera protectora, permite fácilmente la entrada de alérgenos, lo que provoca una reacción inflamatoria visible.

Conocida popularmente como eccema, la afección se manifiesta en piel seca, picazón, inflamación con enrojecimiento, lesiones de contenido líquido, costras o descamación. Pero no son sólo niños quienes pueden sufrirla: las cifras también indican que afecta al 1-3% en adultos, aunque el 90% de los pacientes mejoran o se curan después de la adolescencia.

En el marco de la fecha, Laboratorios Dermatológicos A-DERMA, pioneros en la dermocosmética vegetal y con más de 30 años cultivando el arte de cuidar de las pieles frágiles con delicadeza gracias a un activo único, la Avena Rhealba® que posee propiedades calmantes, cicatrizantes, hidratantes y protectoras, reafirma su compromiso con las personas que conviven con la enfermedad, incrementando sus esfuerzos para la educación y concientización de dicha patología, tanto en pacientes como en el ámbito médico.

Para ello, trabaja estrechamente con la Asociación Civil de Dermatitis Atópica de Argentina (ADAR), cuyo objetivo es contribuir a mejorar la calidad de vida de todas las personas afectadas por dermatitis atópica, fomentando la educación y promoviendo la investigación. Esta iniciativa, basada en el cuidado adecuado de estas pieles (higiene e hidratación), se desarrolla como vía para mejorar la salud y la calidad de vida de quienes padecen esta afección y de su entorno familiar y más cercano.

La piel atópica es siempre inflamatoria

Nuevos descubrimientos muestran una cara oculta de la dermatitis atópica, la micro-inflamación, presente en los momentos en que no hay signos clínicos visibles de inflamación pero la piel se encuentra seca, tratándose de una inflamación no visible. Controlar la micro-inflamación es la clave para tomar el control de la atopía ayudando a reducir la frecuencia de los brotes y mejorando el bienestar de los pacientes. Es indispensable hidratar y cuidar la piel a diario para espaciar los brotes.

Para más información te invitamos a ingresar a http://www.aderma.com.ar/ar-es/hablemosdeatopia