Desde The SpringHill, la ejecutiva instrumenta mensajes relacionados con el entretenimiento y el arte, enfocados en darle voz a los grandes protagonistas. De qué se trata este cambio de paradigma en el deporte de alto rendimiento.


Gabriela Goldberg es la directora creativa de The SpringHill Company, una compañía global de medios creada por el empresario Maverick Carter y el basquetbolista LeBron James con el fin de generar contenidos y productos que empoderen a los deportistas de alto rendimiento y a todas las personas. Recientemente, comandó el equipo de diseño de producto de Space Jam: A New Legacy para la empresa Uninterrupted, con una serie de remeras de la nueva película protagonizada por el alero estrella de Los Angeles Lakers

Goldberg, de 39 años, es la única argentina en la empresa y la única que sabe de fútbol, es hincha de Boca y Rosario Central, e inventó la insignia y franquicia More Than an Athlete, cuyo objetivo es empoderar a los atletas de elite, muchas veces subestimados o minimizados por el público, brindándoles herramientas para que desarrollen su potencial fuera de sus actividades principales. 

Dedicada desde siempre a la creatividad, el diseño, la animación y la posproducción, Gaby Goldberg cuenta con una extensa trayectoria en la Argentina, donde fundó Raymond, su estudio boutique en Buenos Aires que contó con clientes como Cheeky, Rapsodia, Prüne, Natura, Sedal y Dove, entre otros. En 2017, después de varias idas y venidas, se radicó en Los Ángeles para trabajar con Maverick Carter y LeBron James e iniciar un viaje que superó todas las expectativas.

“En el fondo, y en todo lo que yo hago, está la idea de empoderar.”

–¿Cómo llegaste a trabajar con Maverick Carter y LeBron James?

–En los primeros viajes a Los Ángeles empecé a abrir puertas y a juntarme con distinta gente, tender redes. En esas redes me encontré con Uninterrupted, una empresa que era nueva y chiquitita. Empecé a ayudar desde la creatividad, pensando la marca y las formas de expresión a partir de la estrategia visual. Así trabajé unos seis meses como freelance.

Uninterrupted era un cliente más que yo tenía. Hasta que un día me llega el mensaje de que Maverick me quería conocer y me ofreció unirme definitivamente a la empresa. Para mí fue un cambio radical que no me esperaba, era ser empleada de nuevo después de tanto tiempo, pero me pareció una oportunidad enorme porque casi podía tener más libertad en una empresa con tanto potencial de crecimiento que siendo dueña de mi propia productora. Me tiré a la pileta y le dije que sí, para adelante.

A partir de ahí surgió la identidad de la marca, More Than an Athlete, que llegó a lugares inesperados. Se dieron cosas inimaginables. Llegar a tener, de repente, ese mensaje en unas zapatillas Nike. Hasta Beckham tenía una remera de More Than an Athlete. Ni yo ni Maverick nos imaginamos que podía suceder algo así. Cuando transmitís algo que es tan profundo podés mover multitudes, un montón de gente.

Ser más que un atleta es humanizar lo que ellos hacen más allá del deporte, y sigue siendo un mensaje supervigente. Ellos mismos están diciendo “basta, somos humanos, somos personas y necesitamos que se nos trate como personas”. Los deportistas de elite manejan un nivel de estrés que yo no me quiero imaginar, no me gustaría estar en esos zapatos. Los atletas en la NBA son superfashionistas, les encantan la ropa y la cultura, estar al tope. Hay que tratarlos como a las estrellas de rock y a las celebrities. 

“Ser más que un atleta es humanizar lo que ellos hacen más allá del deporte, y sigue siendo un mensaje supervigente.”

–Dentro de una empresa con tanto potencial, ¿qué le aportás vos, cuál es el toque Gaby Goldberg?

–Creo que este lado más visual, en una empresa que está más enfocada en el entertainment. Un enfoque que es más sensible de la conexión con el arte, que es mi background, y el mundo del fashion, una de mis especialidades, que trascendieron y llevaron visualmente a la empresa a tener un diferencial. Me gusta trabajar generando significados a través de lo visual. 

–¿Cómo se piensan la publicidad, el marketing y el impacto visual para esa fugacidad que proponen las redes y los medios digitales?

–Tratando de balancear, que las cosas que uno haga se vean. Los algoritmos claramente interfieren, entonces hay que balancearlos con el mensaje. En el fondo, y en todo lo que yo hago, está la idea de empoderar. Por más que haya una marca o un cliente de por medio, lo más importante es poder comunicar un mensaje con el cual tratamos de darles voz a los atletas, no ponerlos a repetir un script que no tiene nada que ver con lo que son ellos. Creo que eso lo hace interesante.

Siempre que generamos un contenido para social media está esta visión de quién es la persona que está involucrada. No es leer un guion. A partir de eso salen piezas que tienen un mensaje que conecta con la gente porque es honesto. 

–¿Cuál es la respuesta y cómo reciben ese empoderamiento los propios deportistas?

–Muchas veces lo que recibimos a cambio es gratitud. Hicimos una campaña con una jugadora de soccer de los Estados Unidos y su pareja para hacer apoyo a la causa de la comunidad LGBT, y adoptaron el mensaje como su propia bandera. Lo que nació como un mensaje colectivo con ellas se transformó en una bandera y un estandarte que excedió totalmente la campaña. Ellos se van abriendo y contándote quiénes son. Terminamos armando manifiestos y piezas que exceden el mensaje principal para volverse algo más grande.

Trabajando con Alvin Kamara –jugador de fútbol americano– para Hugo Boss surgió la posibilidad de preguntarnos quién es un boss, quién es un jefe hoy en día, cuál es la imagen de una persona que está a cargo y es un líder. Desentrañamos esta imagen del líder de los años 50, este hombre de negocios vestido con traje, para transformarlo en las personas que lideran hoy en día, que no tienen nada que ver con esa tradición. Eso vuelve el trabajo placentero y exitoso. 

El enorme LeBron James, transmitiendo el mensaje.

–¿Cuáles son los preconceptos principales que sufren los deportistas por parte del público?

–Hay mucho de “sos un deportista, dedicate al deporte”. Está el preconcepto de que los atletas a edades muy jóvenes ganan un montón de dinero que se lo queman y fuman porque no lo saben manejar. Para derribar estos estandartes creamos una serie que se hace en conjunto con un banco que acá es muy grande. Esa es una gran barrera que estamos tratando de derribar con este contenido.

En un momento, una periodista le dijo a LeBron: “Callate la boca y picá la pelota”. Creo que aplica a todos, pero los deportistas tienen un lugar tan grande en la sociedad y la cultura que se ve un poco más. Para llegar a ser deportista de elite tenés que traer un trabajo mental y a todo nivel del que todos tenemos que aprender. Tienen que estar dando el ejemplo las 24 horas del día porque hay cámaras y gente escuchándolos. En cada murmullo, cada paso y cada pie que mueven hay alguien prestando atención. 

–¿Qué proyectás hacia adelante?

–Nuestro departamento intenta generar nuevas marcas que se puedan desarrollar al mismo nivel de More Than an Athlete. Somos como el cerebro de la empresa que está tratando de ver qué viene después. Leo mucho a coaches y libros de líderes. Trato de absorber a todos los atletas y ver qué está pasando en social media para definir qué podemos crear que empodere a los atletas y sirva para generar una nueva marca.

Fotos: Elisa Ferrari