“Tuve traumas, hice cosas que no quería. Tenía demasiado miedo para decírtelo, pero creo que es hora”, dispara Billie Eilish en “Getting Older”, el tema que abre Happier Than Ever, el segundo álbum de la cantante de 19 años nacida en Los Ángeles.

Happier Then Ever (Universal Music)

Escrito y producido íntegramente por Billie y su hermano, FINNEAS –hasta ahora su único aliado musical–, con este disco sigue transitando la honestidad brutal que empezó en su antecesor, el primero, When We All Fall Asleep, Where Do We Go? (2019), aunque ahora las inquietudes parecen ser otras: ¿Dónde está el futuro? ¿Cuándo llega la muerte? ¿Cuáles son las causas perdidas?

Así, la ganadora de cuatro Grammy se saca el bozal y en 16 canciones más cercanas al neo soul de Winehouse que al pop de principios de siglo, explora lo que es ser un humano complejo, adolescente, navegando por el mundo moderno. “¿Me conoces? ¿Realmente me conoces?”, pregunta en “Not My Responsibility”. No. Seguramente no. Sólo disfrutamos de su música.