El regreso de un clásico del pop argentino, un nuevo paso en la cruzada solidaria de una cantautora de culto y el álbum que expande aún más los horizontes de una artista notable. Música continua para días de esperanza.


Por Tomás Gorrini y Marcelo Pavazza

Souvenir

Miranda!

Sony Music

El dueto más glamoroso del país cumple veinte años y lo festeja con un álbum de diez canciones que recorren los estilos con que los Miranda! supieron convivir mejor. En Souvenir, Ale Sergi y Juliana Gattas vuelven a sus orígenes más electropop y disco, a esas canciones en clave naíf de principios de siglo que podían sonar en la Creamfields y en un festival de rock. Ya lo habían dejado en claro en los lanzamientos a fines del año pasado y a principios de 2021, con los simples “Por amar al amor” (un house pegadizo y bailable) y “Casi feliz”, la guitarreada que compusieron para la serie homónima de Sebastián Wainraich. Hubo tiempo también para las colaboraciones con los españoles Sidonie en “Me gustas tanto” y la chilena Javiera Mena en “Entre las dos”. La estética del disco –llamémosla kitsch/glam/gauchesca– volvió a caer en manos de Alejandro Ros (Precoz,2019; El disco de tu corazón, 2007; Sin restricciones, 2004) y la producción estuvo a cargo, una vez más, de Cachorro López. El souvenir perfecto para dos décadas a pura fiesta.

Un canto por México. Vol. 2

Natalia Lafourcade

Sony Music

La reconstrucción del Centro de Documentación del Son Jarocho, en Jáltipan (Veracruz), destruido durante el terremoto de 2017, se ha vuelto una cruzada para la pequeña gran cantautora mexicana. Conciertos en Los Ángeles y Ciudad de México, además del primer volumen de Un canto por México, sirvieron para recaudar fondos en pos de volver a levantar el edificio. Esta segunda entrega sigue la senda de su antecesora: hay bolero, son jarocho, rancheras y ritmos latinoamericanos, además de una serie de invitados notables que se prestaron a la causa. Son preciosas las intervenciones de Pepe Aguilar (“Cien años”), Aída Cuevas (“Luz de luna”), Silvana Estrada/Ely Guerra (“La Llorona”) y Caetano Veloso (“Soy lo prohibido”), y están bien resueltas las colaboraciones con Rubén Blades (“Tú sí sabes quererme”) y Jorge Drexler (versión espontánea de “Para qué sufrir”). Pero todo tendría menor valor, sin duda, si no estuviese Natalia como fuerza centrípeta, con su empuje, su hermosa voz y su enorme estatura de artista.

Daddy’s Home

St. Vincent

Loma Vista Recordings

Si en Masseduction, su álbum anterior, Annie Clark había “perfeccionado su versión fracturada y futurista del pop” (Annie Zaleski, The A. V. Club), en este, su séptimo disco, baja un cambio y devuelve el trabajo más accesible (y adorable) de su carrera. Producido junto a Jack Antonoff, Daddy’s Home entrega una colección de canciones que referencian el soul de los setenta, con paradas en la psicodelia y el pop, así como en el folk y el soft-rock. Clark misma señaló a Steely Dan y Stevie Wonder como espejos en los que se miró (debió agregar a Prince y Bowie en la lista: basta con escuchar “Pay Your Way in Pain”, el track que abre el disco), así como también habló del afán de captar al espíritu de la Manhattan de los 70. El resultado de esa exploración es hipnótico, a veces bailable, otras introspectivo, siempre sofisticado. Todo el disco es estupendo, pero en la seguidilla “Somebody Like Me”, “My Baby Wants a Baby” y “…At the Holiday Party” se concentra la clave de su encanto, que crece con cada escucha.