El hábito de leer nos permite, entre otras cosas, tomar las riendas de nuestra vida para dejar de ser conducidos por otros. Con el transcurso del tiempo, los formatos cambian, pero los valores permanecen. Acá te contamos cómo, desde TikTok, la gente se enamora de la lectura.


“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso, sin duda, es el libro, porque es una extensión de la imaginación y la memoria”, decía Jorge Luis Borges haciendo un merecido homenaje a estos pequeños tesoros terrenales. La lectura descomprime, regala infinitas posibilidades a mundos alternativos y nos abre las puertas del conocimiento en una era en la que, muchas veces, la ignorancia amenaza con convertirse en un bien social. ¿Es verdad que los jóvenes ya no leen más? ¿Estamos perdidos en un camino sin retorno?

A partir de un año bisagra como 2020, lleno de cuarentenas, lockdowns y demás, en el mundo entero, millones de personas se volcaron a la plataforma líder en videos móviles en formato corto, TikTok. Si bien muchos de esos usuarios no siguieron creando contenido, continuaron navegando en la red social y, eventualmente, llegaron a un oasis en medio del frenesí de tanta velocidad y estímulo: BookTok, el rincón preferido de los amantes de la literatura y algunos curiosos cibernautas.

¿ESTAMOS ANTE UNA NUEVA MANERA DE FOMENTAR LA LECTURA?

A veces los prejuicios no nos dejan ver la forma en que se dan las nuevas revoluciones. Es cierto que algunas aplicaciones hacen uso y abuso del coqueteo con la frivolidad y lo efímero, digámoslo, pero también es verdad que BookTok demostró el valor que tienen las tendencias culturales dentro de la comunidad, llevando la literatura a nuevos formatos y a nuevos públicos. Básicamente, esta sede virtual es gente hablando y recomendando libros, ya sea contando sus experiencias al leerlos o compartiendo sus fragmentos favoritos. Los influencers de este colectivo se autodenominan “booktokers” e intentan despertar el interés por la lectura demostrando que la literatura no ha pasado de moda. Es así como recuperan clásicos o títulos que en su salida pasaron inadvertidos y hoy los retoman convirtiéndolos en bestsellers.

Esta es una nueva tendencia creada, en su mayoría, por y para la generación Z (los nacidos entre 1994 y 2010, es decir, que no superan los 27 años), aunque a esta altura, después de tanto furor, se empezó a ampliar el abanico etario y encontramos también booktokers de 40 y 50 años. Si pensáramos que está todo hecho, no habría motivo para levantarse cada día y tratar de aportar algo nuevo al mundo. La innovación está en los pequeños detalles, y los booktokers lo saben, por eso se esmeran en marcar la diferencia: con cuentas que superan los 200, 300 o 400 mil seguidores hablando sólo de libros, encontramos todo tipo de exposiciones con mucho acting, producciones impecables con edición, musicalización y vestuario que nada tienen que envidiarles a los teaser de las películas. Estos influencers se jactan de ser lectores empedernidos, muestran orgullosos sus bibliotecas, hacen alarde de los libros que recibieron por su cumpleaños y contestan a todas las preguntas confesando sus preferencias, haciendo recomendaciones y poniendo puntuación a sus lecturas.

LIBROS QUE LA GENTE LEE POR CULPA DE (O GRACIAS A) TIKTOK

En sólo unos pocos meses, BookTok revolucionó el mundo editorial. Los títulos son muchos y variados, como por ejemplo: Matilde debe morir, de Cristian Acevedo, La canción de Aquiles, de Madeline Miller y Éramos mentirosos, de E. Lockhart, entre otros. Pero uno de los casos más famosos a nivel internacional es el de Burn After Writing (“Quemar después de escribir”), que en su primera publicación, en 2014, pasó sin pena ni gloria. Sin embargo, hoy es un bestseller en Europa gracias a esta aplicación. El libro es una especie de diario íntimo moderno que le propone al lector el desafío de escribir y contestar con honestidad diversas preguntas con un gran nivel de profundidad. De todas maneras, nos deja con la tranquilidad de que nadie más lo leerá, porque la autora pide expresamente que se queme o se entierre una vez que esté completo, a raíz de eso, uno puede escribir los secretos más inconfesables. Su escritora, la británica Sharon Jones, a pesar del éxito, no es una estrella y cuenta que la idea del libro surgió de las conversaciones con su hija adolescente sobre las cosas que cada una valoraba en la vida.

Es curioso el dato de que las ventas de Burn After Writing se hayan disparado gracias a esta aplicación, ya que su idea principal gira en torno a que en las redes sociales siempre estamos en una representación de algo que mostramos ser, pero nunca somos del todo nosotros mismos por estar supeditados a la mirada de los demás. Este libro estimula el encuentro con ese espacio íntimo donde podemos liberarnos de las máscaras y reencontrarnos con la esencia del yo para que pueda contar su propia historia.

Quizá sea hora de dejar atrás algunas frases cristalizadas, como “Los jóvenes ya no leen más”, porque la tendencia en esta red social viene demostrando exactamente lo contrario.