La pandemia nos cambió la vida. Eso está claro. Nuestra casa o departamento se volvió el centro absoluto de todo. Es nuestro espacio de trabajo, de ocio, de esparcimiento y, también, de entrenamiento físico. Ejercitarse en casa es clave para contribuir a la salud física y mental.

Sólo tenés que elegir los momentos del día, el entrenamiento indicado para vos, la exigencia, la indumentaria ideal y arrancar con todas las ganas. En esta nota te contamos varias claves a tener en cuenta para empezar este camino hacia el bienestar.

¿Por qué es importante entrenar?

Los resultados de la actividad física son inmediatos. Hacer ejercicio disminuye la ansiedad –hoy en ascenso por la incertidumbre que generan la pandemia y el encierro– gracias a la producción de hormonas de sensación de bienestar, como endorfina, dopamina, serotonina, las cuales reducen el estrés, el sedentarismo, la irritabilidad y los síntomas de la depresión. Además, el entrenamiento físico mejora la producción cerebral, previene problemas cardiorrespiratorios, aumenta la masa muscular, fortalece el sistema óseo y acorta la probabilidad de diabetes. Suena bien, ¿o no?

Antes de arrancar, ¿qué debo tener en cuenta?

Ejercitarse en forma inadecuada, por ejemplo haciendo un esfuerzo por encima de tus posibilidades, puede generar severas lesiones. Por eso, antes de arrancar conviene hacer una evaluación del estado físico, un paso fundamental para que seas consciente de tus capacidades.

Ahora sí: una vez que tengas decidido arrancar, elegí la ropa y zapatillas adecuadas para estar cómodo y lograr un mejor rendimiento. Esto es clave: FILA tiene una colección

ideal para realizar actividad física que también es tendencia en cualquier entorno urbano.

FILA ofrece una variedad de líneas de entrenamiento con diferentes tecnologías que brindan confort y seguridad al momento de entrenar, tanto puertas adentro como al aire libre. Recientemente presentó la cápsula Antiviral, confeccionada con fibras que inactivan la propagación de virus y bacterias en la superficie textil, impidiendo que las prendas sean un medio de propagación.

Ya estás cambiado, listo para la acción. Ahora podés buscar y seguir alguna app de fitness o un profe online que se adecúe a tus necesidades. Sólo resta que elijas el mejor lugar de tu casa donde puedas ejercitar con la mayor libertad posible.

Antes de empezar, es importante realizar una buena entrada en calor que incluya algo de movilidad articular, algunos estiramientos sin exigirte demasiado y, dependiendo del trabajo que hagas después, ciertos ejercicios que sirvan para activar los músculos que vas a utilizar, de forma amable y progresiva.

Por último, pero no menos importante: nunca olvides hidratarte. Una botella de agua fresca al alcance de la mano y ENFILATE para esta rutina que te llevará a otro nivel.

Para finalizar, más estiramientos, y ya con el cuerpo trabajado podrás exigirte un poco más, llegando a rangos de mayor amplitud articular. Pero antes del trabajo de flexibilidad propiamente dicho, al terminar la rutina de entrenamiento intensa, es importante que siempre dediques un momento para la recuperación.

Lo llaman enfriamiento, ablande o vuelta a la calma. Su objetivo es relajar los músculos y favorecer la rehabilitación. La idea es continuar con algo similar a lo que se estaba haciendo, pero a intensidades más bajas, para aflojar los músculos. Por ejemplo, si estabas corriendo, la vuelta a la calma sería un trote muy suave; si pedaleabas, lo harías a una velocidad mucho menor. Si estabas con una rutina en casa saltando o ejecutando determinados ejercicios intensos, harías movimientos similares pero a menor intensidad, para ir bajando de a poco y así adaptar el corazón, los pulmones y los músculos. Y que nada resulte brusco.

Ya estás en la senda correcta. Con tus FILA, listo para entrenarte en casa.

ASESORÓ: CAROLINA ROSSI, Entrenadora Nacional de Atletismo y corredora. Running Team Leader FILA Argentina @CarolinaRossiFilaRt