El primer film de una directora que va tras su consagración definitiva, una historia de amor y resistencia y el último trabajo de una actriz imprescindible. Ficciones por tres, talento por mil.


Songs My Brothers Taught Me

Disponible en Mubi

Mañana es la entrega de los Oscar, y Chloé Zhao, realizadora china radicada en los Estados Unidos, tiene grandes chances de quedarse con el de Mejor Dirección por Nomadland, que también rankea alto para ganar la categoría principal. Oportunísima, entonces, la llegada a Mubi de su ópera prima, una película que anticipa los atajos temáticos y formales de su obra consagratoria. Zhao pasó años visitando una reservación del pueblo lakota donde se dieron una serie de suicidios, y allí ancló el film, en una mezcla entre ficción y documental que hace foco en dos hermanos, el adolescente John y su hermana menor, Jashaun, conmovidos por la muerte de un padre a quien casi no conocieron pero que pone en tensión su realidad de marginados (y, de paso, la de quienes viven e interactúan con ellos en la reservación). El estilo contemplativo de Zhao (amaneceres y crepúsculos; grandes fuegos; espacios abiertos) y una narración fragmentaria muestran indicios de lo que es hoy: una directora que cuenta historias en apariencia mínimas con profundidad y grandeza.

Tengo miedo torero

Disponible en Amazon Prime Video

A 20 años de su publicación, la única novela del gran escritor y cronista chileno Pedro Lemebel (1952-2015) llegó al cine en esta lograda adaptación de Rodrigo Sepúlveda. El libro tiene como protagonista a la Loca del Frente, una travesti que comienza una relación romántica con un guerrillero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez poco antes de que la organización atente, sin suerte, contra la vida del dictador Augusto Pinochet, el 7 de septiembre de 1986. Lemebel tomó el dato de la vida real para construir una obra donde las circunstancias que vive el personaje principal (la mirada acusatoria de los demás; el tener que prostituirse para sobrevivir; una infancia infeliz, signada por su condición de homosexual; la represión feroz) funcionan en el film como metáforas de lo que vivió el país trasandino en la larga noche de la dictadura. Una carga pesada que la enorme actuación de Alfredo Castro no hace más que acentuar, entre tierno y estoico, en medio de una puesta en escena rigurosa pero nunca estática y que late al compás de los sentimientos de su criatura.

Mare of Easttown

Disponible en HBO Go y Cablevisión Flow

Con apenas un capítulo emitido, esta miniserie creada por Brad Ingelsby tiene el crédito abierto y con razón. Ambientada en un desangelado pueblo de Pensilvania, donde los abusos puertas adentro y la búsqueda de escape mediante drogas, alcohol o sexo son moneda corriente, tiene como protagonista absoluta a la detective Mare Sheehan (Kate Winslet), una mujer atenazada por un pasado de dolor (es divorciada; su hijo mayor se suicidó) y gloria (fue heroína deportiva en la secundaria), y con un presente chato que comparte con una hija adolescente con la que no se lleva bien, su sarcástica madre (Jean Smart) y su pequeño nieto, vástago de su hijo muerto. Pero el gris panorama, que está en consonancia con un trabajo monótono, se verá sacudido por dos circunstancias: el caso de una chica desaparecida hace un año, que Mare retoma, y el violento asesinato de una joven. Winslet, genial, la compone como sólo ella sabe hacerlo: con las penas y el cansancio de vivir sobre los hombros, de cara a un futuro por el que no guarda la más mínima esperanza.