En el año de su explosión definitiva, ¿cómo quedó configurado el escenario de las criptomonedas? Grandes jugadores, cambios estructurales, nuevas apuestas de players domésticos en la Argentina y un reverso preocupante: el monumental gasto de energía que generan las transacciones con este activo digital.


Lo vemos a diario, lo escuchamos en las noticias y ahora lo advertimos con nuestros propios ojos: realmente está sucediendo. Hoy en día, con el crecimiento monumental del precio del bitcóin durante la cosecha 2020/2021, prácticamente todo el mundo está analizando la posibilidad de aprovechar la tecnología de la blockchain (el “libro contable” donde se registran cada una de las transacciones) y las distintas innovaciones del universo de las criptomonedas para hacer inversiones, llevar adelante negocios y concretar transacciones económicas de todo tipo.

En el sector público, basta poner el ojo en el caso de la República Popular China, una de las potencias del planeta. Allí copiaron el modelo de las stablecoins (criptomonedas estables y sin demasiada volatilidad) para replicar al yuan y lo están distribuyendo entre una parte de la población. En el plano occidental, asoma la experiencia del European Central Bank (ECB), que habla constantemente de un “digital euro” que use la tecnología basada en blockchain para hacer algo similar.

“Si bien son ejemplos de monedas totalmente centralizadas, que poco y nada tienen que ver con la visión descentralizada del dinero que viene de Bitcoin y Ethereum, dos de las principales redes de criptomonedas, es un reconocimiento constante a lo inevitable de esta tecnología. Ya no se habla de cómo frenarlas, sino de cómo no quedarse afuera”, reconoce Pablo Wasserman, inversor y early adopter argentino.

Mientras tanto, desde el sector privado, PayPal, que solía ser el mayor enemigo de los bitcoines, ya los tiene integrados en sus billeteras virtuales. Y, además, vía el sistema “Checkout with Crypto”, permitirá el pago online con criptomonedas en cualquier comercio que acepte su servicio. Eso sí: a las tiendas les llegarán dólares. No obstante, esto abrirá un sinfín de posibilidades porque, por ejemplo, eBay, el equivalente de Mercado Libre en los EE.UU., se maneja únicamente con PayPal. Y, con este gesto, PayPal terminó provocando la mayor validación del mundo tradicional al mundo de las criptomonedas. La que se viene y será el game over total: en breve, Visa procesará transacciones en cripto.

Asimismo, entre fondos como BlackRock, Grayscale y JP Morgan (que ya tienen sus carteras en cripto) se yergue estoica la figura de inversores como Elon Musk, emprendedor, magnate y controversial dueño de SpaceX y Tesla Motors, entre otras compañías de alto perfil. Por caso, hace años que Musk viene tirando tuits en los que busca generar conversación sobre el tema. Sin embargo, hace poco decidió pronunciarse totalmente a favor del bitcóin. Al poco tiempo, terminó anunciando que su empresa, Tesla Motors, había invertido 1,5 mil millón de dólares en bitcoines.

“Esto tiene que ver con la especulación que circula sobre la próxima fuerte devaluación del dólar y la búsqueda de conservar el valor del dinero de la empresa”, explica Wasserman. A la sazón, uno de los mayores defensores del bitcóin como reserva de valor es Michael J. Saylor, CEO de MicroStrategy. Su compañía fue la primera en hacer una movida similar a la de Musk, invirtiendo aún más que Tesla: unos dos mil millones de dólares. De hecho, en su momento, Saylor aseguró que “los gobiernos serán los próximos grandes inversores del mercado cripto”.

En ese sentido, fue el hacktivista Santiago Siri quien, en conversaciones con el Gobierno argentino, sugirió poner una mínima fracción de reservas del Banco Central en bitcoines. “Despertó mucho interés”, tuiteó Siri en febrero de 2021. A su vez, entre los proyectos locales que están desarrollando nuevos negocios está el de Kripton Market, plataforma cripto que permite comprar online y pagar en comercios con bitcoines. En pocas palabras, es como un Mercado Pago que trabaja con criptomonedas.

“En la Argentina se suceden un montón de factores que permiten a cualquier individuo entender las necesidades que el bitcóin y las blockchains pueden resolver”, comenta Juan Pablo Moreno, fundador de Kripton Market, que ya cuenta con más de 1.000 marcas asociadas en la Argentina, Colombia, Uruguay y Venezuela.

En nuestro país, la plataforma Ripio brinda una rampa de acceso fácil para poder entrar –con pesos argentinos– al bitcóin, stablecoins atadas al dólar y a otras herramientas más. “La situación económica hace que las personas exploren activamente nuevas alternativas de ahorro e inversión y, en ese contexto, los criptoactivos tienen mucho para ofrecer”, sostiene Juan José Méndez, director de Marca de Ripio.

“En el perfil demográfico de inversores, hay una porción de gente joven, de entre 20 y 35 años, que sabe que cripto es el futuro. Y, después, hay un perfil de inversores más tradicionales, de 50 para arriba. En general, el tipo que invierte sabe que el bitcóin es un activo más y ya lo empieza a agregar a sus carteras”, desgrana Juan Ruocco, experto en criptomonedas.

En la Argentina, por la volatilidad de la moneda, hay una necesidad de resguardo de valor más allá de los dólares. Con el cimiento informacional, el momento para incursionar siempre parece ser ahora. Desde Kripton Market tienen la siguiente mirada: “Llegamos temprano y ahora podemos darnos el gusto de interpretar el retail dentro de este nuevo mundo”.

Entonces, ¿es importante llegar temprano para invertir en el mundo cripto? “Es beneficioso porque todos sabemos del enorme crecimiento que tuvieron tanto Bitcoin como Ethereum y otras cuantas criptomonedas. Pero, si bien parece que ‘ya se pasó el tren’, sigue habiendo cientos de oportunidades para ganar plata”, detalla Wasserman.

Los expertos afirman que lo que se está generando con DeFi (Decentralized Finance), finanzas descentralizadas que funcionan dentro de redes como Ethereum o Binance Smart Chain, es enorme. Y que tienen para rato. “Vale la pena siempre seguir aprendiendo del tema y, principalmente, meterse a probar. A veces, perder un poco de plata para aprender algo en el camino termina siendo la mejor inversión a futuro”, recomienda Wasserman. Dicen los que saben que, a pesar de ser una inversión de alto riesgo, el bitcóin aún no llegó a su verdadero techo.

El impacto climático

Detrás del “boom” del bitcóin hay un reverso preocupante: según el Bitcoin Energy Consumption Index de Digiconomist, la red de Bitcoin genera un desperdicio electrónico comparable al de Luxemburgo (11,07 kt) y deja una huella de carbono similar a la de Hong Kong (43,79 mt CO2). A propósito, un estudio de la Universidad de Cambridge advirtió que el sistema que permite el funcionamiento de la criptomoneda emplea 129,24 teravatios/hora (TWh) por año. Es decir, que Bitcoin gasta más energía que la que utilizan anualmente Finlandia, Suiza o la República Argentina.