El sábado a la medianoche, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado dieron un show histórico por streaming desde Epecuén, el contexto perfecto para que más de 90 mil personas en vivo fuesen testigos una vez más del mensaje de su gran profeta, el Indio Solari.


“Yo ya no puedo cumplir hazañas que prometí. Sólo marchar cantando.” Como un epitafio, el Indio Solari volvió a desnudarse en la letra de “Encuentro con un ángel amateur”, una de las dos canciones -“Las ventajas de rezar solo” fue la otra-  que presentó vestido de gala el sábado a la medianoche en el histórico show por streaming de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado desde Epecuén, la ciudad que no pudo contra la crecida de su laguna en 1985. “Un ángel zonzo amateur me condenó al Paraíso. Solo me falta saber la fecha y el lugar, y allí iré cantando”, completó, sobrio y espectral.

Atrás quedaron las canciones de falopas, mundos trash, rencores y traiciones. Desde El tesoro de los inocentes (2004), y mucho más en el último álbum con Los Fundamentalistas, El ruiseñor, el amor y la muerte (2018), Solari es el abuelito que reúne a sus nietos al calor de la fogata y la silla mecedora para contarles de los buenos tiempos y de una muerte que está a la vuelta de la esquina. Lo que se vio el sábado por la noche fue mucho más que un show, fue el contexto perfecto para que el ex Redondos volviera a dar su mensaje. En la Pompeya bonaerense, entre ruinas, escombros y grandezas de lo que alguna vez fue, partió el último bondi. Será a Finisterre, será al paraíso. En las paradas del medio quedamos nosotros, los nietos que siempre atentos escuchan y lloran con las hazañas de su abuelo.