La nueva colección Longines Spirit revive el espíritu pionero que llevó a hombres y mujeres a superarse y a creer en lo imposible. Aquí, un breve repaso sobre la historia de Elinor Smith, la aviadora que a sus 16 años se convirtió en la piloto autorizada más joven del mundo.


“Hay que dejar que los niños sueñen y tener un horizonte al que mirar. Para mí, sólo existía un camino: con seis años ya sabía que quería volar.” La frase pertenece a Elinor Smith, la aviadora estadounidense que a sus 16 años se convirtió en la piloto autorizada más joven del mundo. Así, al mando de frágiles aeroplanos y arriesgando siempre su vida, se convirtió en un símbolo de libertad para todas las mujeres que soñaban con lograr lo imposible.

Nacida en Long Island, Nueva York, con apenas seis años despegó por primera vez desde un campo de papas en un avión comandado por el francés Louis Gaubert, y repitió la hazaña hasta enamorarse del cielo. Pero era una niña y las cosas no iban a ser fáciles. Elinor pudo empezar a tomar clases de pilotaje con una condición impuesta por su padre: no podría estar al mando de la nave ni en el despegue ni en el aterrizaje. Sin embargo, aprovechando un viaje de negocios que tuvo el hombre, la madre de Elinor levantó la prohibición y la joven pudo realizar su primer vuelo en solitario a sus 15 años. Sólo tres meses después consiguió su licencia de aviadora.

Pero Elinor siempre será recordada por ser la única persona en el mundo –todavía hasta el día de hoy– que pudo volar por debajo de los cuatro puentes del East River: una maniobra prohibida que la hizo ganar el título de la piloto más joven y temeraria de los años veinte. Y no fue la única hazaña a la que se enfrentó. En 1931, al volar a 7.900 metros, la estadounidense perdió la conciencia. Intentaba batir un récord cuando su avión empezó a caer en picado. Elinor se despertó en el último minuto y logró aterrizar con seguridad. Diez días después se elevó incluso más alto y estableció una nueva marca de 9.929 metros.

La aviadora consiguió a lo largo de su vida varios récords de resistencia, velocidad y altitud. Lo hizo en solitario, pero siempre acompañada de su objeto más preciado: su reloj Longines. Gracias a su fiabilidad, precisión y tecnología inédita, este aparato contribuyó al éxito de todas sus aventuras pioneras. La acompañó en sus misiones de exploración, se enfrentó a condiciones meteorológicas extremas y participó en la inauguración de rutas aéreas que nunca habían sido voladas. Por esa razón, Elinor, elegida como la mejor mujer piloto en los Estados Unidos, no despegaba sin su reloj Longines, al cual le confió su vida entera.

Sobre la nueva colección Longines Spirit

La colección Longines Spirit sirve para revivir esta rica herencia. Eslabón que une historia e innovación, estos nuevos modelos retoman las características propias de los relojes de los pilotos y se maridan con las líneas y códigos actuales. Su corona de gran tamaño, la tipografía de la esfera, los índices romboidales e incluso las agujas tipo bastón largas y luminiscentes remiten a aquellos tiempos, mientras por dentro integra calibres de manufactura de vanguardia, con espirales de silicio antimagnéticas y más de 60 horas de reserva de marcha.

Con su nueva colección Longines Spirit, la marca del reloj de arena alado se alía, con toda la legitimidad que le otorga su rica herencia, con los pioneros legendarios que confiaron en ella. Rinde tributo a esos héroes del pasado y a su espíritu, que sigue vigente: la ambición por el rendimiento y la búsqueda de la excelencia.