En tiempos en que las redes sociales apoyadas en imagen y texto parecen coparlo todo, la aparición de esta aplicación exclusivamente auditiva y, por ahora, para pocos ofrece un cambio de paradigma con eje en una las piedras basales de la comunicación humana: la palabra hablada.


Cuatro años después del lanzamiento de TikTok, la última gran revelación en materia de apps, llega Clubhouse. Esta app social, que ya está en boca de todos, sin embargo difiere y mucho de cualquier otra de las que se han popularizado en el último tiempo. Para empezar, es bastante exclusiva si se tiene en cuenta que deja afuera a gran proporción de los usuarios que no poseen iOS, es decir, dispositivos Apple. Además, uno de los motivos por los que comenzó a popularizarse fue la participación de figuras de alto perfil del ámbito tech, como Elon Musk, que entre otras cosas generó que la red sea cooptada –como sucedió en un comienzo con otras redes, como Twitter– por gente de Silicon Valley, venture capitalists, tecnófilos y entrepreneurs. “A mí me empezó a parecer muy interesante a partir de que Elon apareciera. Lo hace en enero y reúne a cinco mil personas, que es el tope de gente que puede estar en una sala, y ahí crece enormemente la aplicación en cantidad de usuarios, aunque hay que decir que es una app superelitista”,dispara Juli Schulkin, periodista especializada en tecnología y conductora del podcast Las promesas de Elon, de Congo.fm.

Mucho hype, usuarios famosos, controversias y algunas prohibiciones, más una supuesta valuación millonaria, son algunos de los ingredientes de este cóctel. Además, el pequeño detalle de que, como otros servicios VIP, sólo se puede ingresar a Clubhouse por invitación, y los usuarios existentes, en principio, están restringidos a enviar dos invitaciones.

Uno de los motivos por los que comenzó a popularizarse fue la participación de figuras de alto perfil del ámbito tech, como Elon Musk, que entre otras cosas generó que la red sea cooptada por gente de Silicon Valley, venture capitalists, tecnófilos y entrepreneurs.

Qué es Clubhouse

Esta es una de las primeras preguntas que parecen formularse sobre la red que, para empezar, promueve como ninguna otra la oralidad. En la app hay distintos canales que pueden sostener eventos de hasta cinco mil personas que se juntan para escuchar hablar a otros. Los formatos por ahora no son muy diversos: charlas, paneles temáticos, conferencias, tal como podría ser un evento TED, sólo que sin transmisión de imagen y donde la audiencia puede “levantar la mano para opinar” aunque no siempre se le dé lugar. Para asegurarte de no perderte algo, podés seleccionar los temas que querés seguir y recibir notificaciones cuando alguien comience a hablar sobre algo que te interesa.“Como usuaria siempre soñé con algo que no les diera tanta prioridad a la imagen, al video, a la foto, y le diera más entidad al audio”,sigue Schulkin.

Esta prevalencia de lo oral en un momento de saturación por imagen e interrupciones constantes por notificaciones podría ser algo bueno. Después de todo, ¿cuántas redes más basadas en texto o imagen necesitamos? Y más importante aún, ¿cuántas más pueden soportar nuestra atención? En palabras de Musk,“no hay una actualización de noticias cada diez segundos con imágenes de gatos que te distraen, así que podés concentrarte en un tema”. Punto para Elon.

“Clubhouse es una red social que me sorprendió muchísimo. Apenas me invitaron a crear un perfil, me fasciné. No precisamente por el hecho de la ‘exclusividad’, sino por las salas disponibles, la accesibilidad a especialistas o profesionales inalcanzables, la calidad de las charlas y la diversidad de temas desarrollándose en simultáneo. Por un momento sentí que la vida en la que uno iba a eventos, coloquios o espacios de divulgación había regresado. Al principio, subestimé la red, pensé que iba a agobiarme con la cantidad de chats abiertos y con tener que hablar con otras personas que desconocía, pero cuando me quise dar cuenta ya estaba levantando la mano en las salas para poder hacer preguntas o compartir algún punto de vista”,explica Alejandra Torres, divulgadora de medios y podcasts y cofundadora de Drop The Mic y NOW Agencia Creativa.

Lo cierto es que si bien muchos la usan para charlar con sus amigos, Clubhouse está generando interés en todo el mundo, desde los Estados Unidos hasta China, Brasil y Turquía, ya que ofrece la posibilidad de escuchar en vivo a figuras famosas sin molestias o mayores distracciones.

En un sentido, los usos pueden ser múltiples y la plataforma, por ahora no monetizada y moviéndose de forma bastante orgánica –a tal punto que recuerda a otros fenómenos recientes, como Twitch–, puede ser para muchas cosas.

“En cuanto a las posibilidades dentro de las diferentes salas disponibles, pude ver un gran foco a la divulgación de conocimiento, pitching de ideas de negocios frente a angel investors importantes que apostaron en empresas como Facebook, Twitter y las más reconocidas a nivel mundial; pude ver castings por parte del equipo de Hamilton y muchas personas que aplicaban para conformar el elenco teatral, lo cual fue alucinante; también vi personas que hicieron karaokes, otras que desarrollaron shows al estilo radial, que pasan música y cada tanto permiten que quienes conforman la sala hagan sus acotaciones; se produjeron shows de stand up, actuaciones teatrales, discusiones sobre libros, intercambios de idiomas (como esos eventos donde personas de una ciudad realizan intercambios culturales con turistas), gente que debate tópicos y hasta speed-dating para buscar parejas o amigos”, aporta Torres.¿Algo así como una radio o podcast? No exactamente. A continuación veremos por qué.

Clubhouse está generando interés en todo el mundo, desde los Estados Unidos hasta China, Brasil y Turquía, ya que ofrece la posibilidad de escuchar en vivo a figuras famosas sin molestias o mayores distracciones.

Qué no es Clubhouse

En cuanto a las menciones de que Clubhouse se asemeja a los podcasts, debemos decir que no es así exactamente, sobre todo teniendo en cuenta que transcurre en vivo y no hay dónde ir a escuchar los audios, es decir, un reservorio, algo característico del formato podcast.“Creo que como el audio es ‘lo nuevo’ para muchos consumidores millennials y centennials que no tienen una gran relación con la radio, termina pasando que casi todo lo que se pueda escuchar podría ser un podcast. Mientras que una sala en Clubhouse es conversación y hay moderación, un podcast es un producto terminado, una pieza con preproducción, producción y posproducción. En esta nueva plataforma es todo preproducción y ‘exhibición’ o ‘explotación’”, argumenta Torres.

Y quizás por eso se habla de la posibilidad de ser “auténticos” y hay una mayor espontaneidad, que en algún punto también recuerda a Twitch, con sus transmisiones en vivo y la forma en que los streamers se relacionan con su público y generan nichos fuertes de interés centrados en el contenido. No importa tanto, por ahora, cuánta gente te sigue, y en teoría se eligen perfiles según la calidad de información que se comparte y la forma en la que se divulga. O como dice Schulkin: “Está bueno que exista una red social en donde no prioricemos tanto los likes, el video estético y toda la cosa narcisista, si no que podamos tener charlas entre comunidades y subcomunidades que sean ricas y buenas”.

Asimismo, como otras plataformas (Tik Tok, YouTube), Clubhouse parece apostar al desarrollo de contenido de sus usuarios y a cultivar perfiles de ignotos. En diciembre lanzó un “Programa piloto para creadores” con el fin de ayudar a los usuarios avanzados a ganar dinero en la aplicación. Después de todo, lo último que se pierde es la esperanza de ser famoso (aunque más no sea por la voz) y capitalizarse con base en eso.

Si este estándar se mantiene, resta por verse cuáles serán las estrategias de monetización e incluso cómo avanzan las políticas de privacidad y uso de datos (sobre lo cual ya ha habido comentarios). Este mes, los reguladores alemanes e italianos cuestionaron en público la capacidad de las prácticas de datos de Clubhouse para cumplir las leyes europeas de protección de información, y surgen dudas respecto del acceso a datos personales del celular que contiene la app o el almacenamiento temporal que hace de todas las conversaciones que tienen lugar en la plataforma.

Mientras tanto, todo indica que el futuro será más hablado.