La vestuarista, actriz y diseñadora Macarena García le hace frente a la pandemia reinventando su marca de ropa con una producción acorde a los tiempos que corren: mantas-bolso y riñoneras-lona que son furor entre los amantes de la vida al aire libre.


¿Y ahora qué hago? Si todo lo que consideraba mi hogar o mi vida se esfumó de la noche a la mañana, ¿cómo sigo? Me atrevería a decir que estas fueron dos de las preguntas más recurrentes que pasaron por la cabeza de la mayoría de nosotros en este año turbulento como está siendo el 2020. La emprendedora, oriunda de Arequito, no estuvo exenta a esos interrogantes y confiesa “En esta cuarentena, para serte honesta y haciendo una analogía con el campo de donde vengo, me pasó un tractor por encima ¿qué querés que te diga? me quedé encerrada, sin trabajo y sin ningún tipo de ingreso”

Y sí, la verdad es que, por momentos, se extrañan un poco los tiempos en que la felicidad se basaba en sacar la sortija de la calesita ¿para qué negarlo? pero visto y considerando que es otra la era que nos toca transitar, podemos encontrar la alegría de ser nosotros mismos reinventándonos las veces que sea necesario.

A riesgo de sonar un poco trillada, traigo a colación la frase que sostiene que ‘En tiempos de crisis hay dos tipos de personas, las que lloran y las que venden pañuelos’, Macarena pertenece claramente al último grupo “La García Pic-Nic es un proyecto artesanal-pandémico que hice desde el corazón y con mucho amor que me está dando un montón de alegrías. Lo sentí necesario para que la gente pueda disfrutar y pasar lindos momentos al aire libre en un tiempo donde todo parece haberse tornado un poco hostil” declara con orgullo.

«Me puse a diseñar unas lonas impermeables que se hicieran bolso; tienen un pequeño bolsillo con un cierre para poner el celular, las llaves y algo más e irte liviana.”

–Tenés una marca de ropa llamada LA GARCÍA ¿Podrías contarme cómo nació y cómo fue esta última mutación?

–En mi pueblo -Arequito- ponemos artículos antes de los nombres, yo siempre fui La Maca o La García. Constantemente me gustó innovar, cuando era chica, toda mi creatividad la ponía en cómo me vestía, lo daba todo, pero imaginate que en un lugar de siete mil habitantes era bastante complicado lo diferente. Me ponía cosas que no se usaban en el momento y era muy habitual que me dijeran “Ay, mirá la García lo que se puso hoy” y de ahí surgió el nombre para la marca. Yo produzco y realizo vestuarios desde hace mucho tiempo y te puedo decir que el estilo tiene que ver con la personalidad, con el carácter y la moda es una costumbre visual. A raíz de lo que pasó este año, nació el complemento de La García pic-nic.

–¿Cómo surge la idea de hacer estos productos tan originales?

–Como te dije antes, soy vestuarista, trabajo mucho en cine y televisión y a raíz de la pandemia mundial y la cuarentena argentina, la industria artística quedó parada. Estaba filmando una película y de repente me quedé encerrada en mi casa sin absolutamente nada, un panorama desolador, fue ahí cuando me dije ‘necesito comer’, así que me puse a crear. A mí siempre me fascinó la naturaleza, eso lo traigo del pueblo, si bien hace doce años que vivo acá, ir a los espacios verdes o encontrarme con el río me conecta con mi esencia. De ir en bicicleta a pasar largas tardes en el parque, me surgió la idea de hacer algo con onda para ir de pic-nic, porque eso es lo que hay hoy y lo que se viene también.

–¿Cuál dirías que es el fuerte de tus diseños y realizaciones?

–Creo que el fuerte está en que me gusta hacer cosas prácticas, útiles y bellas. En este caso me puse a diseñar unas lonas impermeables que se hicieran bolso; tienen un pequeño bolsillo con un cierre para poner el celular, las llaves y algo más e irte liviana, fueron tan bien recibidas que ahora lancé unas riñoneras-manta; te la abrochas, vas a la naturaleza, te tirás y después te vas a tomar una birra con amigos y quedás re canchera. Yo amo las telas, estuve haciendo mucho control de calidad hasta lograr el producto que quería, está pensado para que llegues a tu casa, lo pongas en el lavarropas y listo, son textiles super nobles y resistentes.

–Contame un poco sobre las diferentes opciones que tiene la marca.

–Yo amo las telas, estuve haciendo mucho control de calidad hasta lograr el producto que quería, no hago nada que no usaría o que no me encante. Está pensado para que llegues a tu casa, lo pongas en el lavarropas y listo, son textiles supernobles con estampados divinos. Tenemos tres medidas diferenciadas para las distintas necesidades: manta-bolso (1,40 por 1,20), riñonera-lona (1,40 por 0,80) y una lona-bolso más grande (2 por 1,50), todas son impermeables a la humedad del césped, con tela doble, resistentes, lavables y duraderas.

«Yo produzco y realizo vestuarios desde hace mucho tiempo y te puedo decir que el estilo tiene que ver con la personalidad, con el carácter, y la moda es una costumbre visual.”

–¿Cómo fue creciendo a lo largo de estos meses La García Pic-Nic?

Yo viví y estudié dos carrearas en Rosario, la de Actriz Nacional y la de Diseño de Indumentaria, así que al principio tuve muchísimos pedidos de ahí. Después se empezó a abrir acá, primero con conocidos y luego de boca en boca y se empezó transformar en un éxito casi sin darme cuenta. Es una producción artesanal hecha con mucho amor, al principio de la cuarentena hacía todo sola, armaba los moldes, cosía, vendía y cuando se empezó a abrir un poco más, contacté a talleres que me realizaban vestuarios que se habían quedado sin trabajo y empezamos a laburar en conjunto. Los repartos los hacía un amigo actor que también se había quedado desocupado: si estamos todos en un mal momento ¡qué mejor que armar una red de contención y ayudarnos entre todos!

–Si me tuvieras que definir el panorama y la proyección de tu emprendimiento a miras de este 2021 que comienza, ¿qué me dirías?

–La cosa se está expandiendo cada vez más y estoy sumando productos e ideas para continuar con este proyecto que me tiene muy entusiasmada y que la gente está recibiendo maravillosamente bien. Estoy muy agradecida y me siento una afortunada. Para mí, la esencia de la vida y de las personas es que estamos en un proceso de cambio y de transformación constante, y a eso le estoy haciendo honor.