A partir del sábado 6 de febrero, el Centro Cultural 25 de Mayo  (Av. Triunvirato 4444), dependiente del Ministerio de Cultura del GCBA, reabre sus puertas para que los vecinos y vecinas de Villa Urquiza disfruten de El Bululú. Antología endiablada y Su Maestra Normal.


Juan Pablo Geretto es Su Maestra Normal

Su Maestra Normal, espectáculo escrito, dirigido e interpretado magistralmente por el mismo Juan Pablo Geretto, vuelve a los escenarios.

Su Maestra Normal se desarrolla en uno de los ambientes que quedarán para bien o para mal (o ambos), fijados como recuerdo perenne de nuestra niñez: EL ACTO DEL COLEGIO de una escuela pública. Como no podía ser de otra manera, la conducción de tan importante evento, es protagonizada por una docente. En el desarrollo del acto y el relato hacia padres, alumnos y pares, va desovillando nuestra propia madeja de recuerdos de escuela, de alumnos y maestros.

Un espectáculo donde el humor y el amor se combinan para realizar una cálida devolución a quienes nos guiaron desde los primeros pasos.

La maestra normal, un personaje ya clásico de Juan Pablo Geretto, ganador de numerosos premios como el Konex a la labor unipersonal de la década, nos invita a recordar una parte de nuestras vidas: la etapa de nuestra educación y a su símbolo: LA MAESTRA.

El Bululú. Antología endiablada

El Bululú. Antología Endiablada se construye sobre una hipótesis: el teatro es una máquina de coser memoria. 

En esta obra, que algunos han calificado como un biodrama, el actor argentino Osqui Guzmán cuenta cómo por una confusión se inscribió en la Escuela Nacional de Arte Dramático, se hizo actor y conoció el mundo del teatro. Como la mayoría de los residentes bolivianos en Argentina,  Osqui Guzman se dedicó a la costura junto a su familia. Cuando comenzaba a dar sus primeros pasos en el teatro llegó a sus manos un disco de El Bululú de José Maria Vilches, un actor español radicado en Argentina, que lo marcó para siempre.

Otra vez aparece la con-fusión: los textos del siglo de oro español se fusionan con el oro que los conquistadores se llevaron de Bolivia. Es el oro cultural que atraviesa el tiempo y que solo la memoria rescata.

En este rescate que hace la memoria, el actor recupera el trabajo de otro actor, que quedo grabado en la memoria de los espectadores que lo gozaron. Acude asi a su “oficio de costurero” cosiendo los retazos de una historia que necesitaba recuperarse. 

Dicen de El Bululú que era un comediante que andaba por los pueblos, solo, representando a los personajes de una comedia, entremeses, poemas y él mismo, haciendo las voces de todos los personajes. El Bululú es entonces, un inmigrante del teatro y el teatro, en manos de este nuevo comediante, un máquina de coser memoria.

Leticia González de Lellis y Osqui Guzmán confeccionan El bululú. Antología endiablada,  donde al mundo del siglo de oro español y Federico García Lorca, le suman el de la cultura boliviana, herencia de la familia del actor, generando una original y divertida mezcla.