El programa “Ganar-Ganar”, creado en alianza entre ONU Mujeres, la Organización Internacional del Trabajo y la Unión Europea, fue desarrollado con el objetivo de promover la igualdad de género a través del sector privado, con el fin de aumentar el empoderamiento económico y el liderazgo de las mujeres en la Argentina. 


El programa “Ganar-Ganar” reconoce que “la igualdad de género es un buen negocio”. ¿Por qué es un buen negocio? 

Las mujeres son agentes económicos que crean prosperidad, empleo, innovación y son un motor de desarrollo en sus comunidades. Es por eso que, promover la igualdad, no solo contribuye al cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres, sino que también beneficia a la economía e incentiva un aumento de la productividad mundial. Cerrar las brechas de género permite generar economías más estables y democráticas, con capital humano capacitado y diverso; porque donde hay igualdad, hay democracia, y eso genera diálogos constructivos. 

La crisis sanitaria funcionó como un catalizador de muchas problemáticas sociales preexistentes. ¿Qué impacto tuvo en la agenda de género? 

La pandemia acentuó las desigualdades de género y generó nuevos obstáculos para las mujeres en el ingreso al mercado de trabajo o para avanzar en sus carreras: sobrecarga de tareas domésticas y de cuidado, aumento de violencia contra mujeres, niñas y adolescentes, mayor exposición a la pobreza o precariedad laboral, entre otros. 

—¿Y cómo respondieron los países ante esta problemática?

El Rastreador Global de Respuestas de Género a la COVID-19, recientemente presentado por ONU Mujeres y PNUD, revela que solo 1 de cada 8 países en el mundo adoptó medidas para proteger a las mujeres contra los impactos sociales y económicos de la pandemia. En este contexto, Argentina lidera el ranking global de países que implementaron políticas públicas con perspectiva de género para enfrentar la crisis. Ante esta coyuntura, una respuesta efectiva a la pandemia debe ser sensible al género. Por un lado, las mujeres deben estar en el centro de los esfuerzos para la recuperación, comenzando por la presencia y la participación equitativa en la toma de decisiones; por otro, es necesario centrarse en las esferas donde las mujeres están sobrerrepresentadas.

Al día de hoy, en la Argentina, las mujeres ganamos un 29 por ciento menos que los hombres. ¿Qué medidas deberían tomar las empresas para reducir la brecha salarial?

Al adherir a los Principios de Empoderamiento de las Mujeres (WEPs), las empresas se comprometen a elaborar un plan de acción de igualdad de género. Muchas compañías impulsan medidas para corregir las desigualdades salariales, como la auditoría de salarios, políticas de igual salario, la difusión pública de la distribución de salarios por sexo y la promoción de mujeres en puestos no tradicionales o cargos directivos. 

El programa Ganar-Ganar ofrece capacitación sobre el uso de la Herramienta del Diagnóstico de Igualdad de Remuneración, ¿nos contás qué es?

—Es un instrumento de autoevaluación desarrollado por ONU Mujeres para apoyar a organizaciones a evaluar si están aplicando el principio de «Igual remuneración por trabajo de Igual valor». La herramienta puede ser utilizada por cualquier organización empleadora: empresa privada o pública, asociación o fundación, entre otras, que cuente con una plantilla de personas trabajadoras.

¿De qué forma impactará en el PIB mundial el fin de la brecha de género?

—Silas mujeres participaran equitativamente en la economía, el PIB mundial anual crecería 28 billones de USD para 2025.Además, las compañías que promueven la igualdad de género obtienen un mejor ambiente laboral, mayor inversión, creatividad e innovación, a la vez que atraen más talento y tienen una mejor imagen y reputación. Las empresas con fuerzas de trabajo diversas son 22% más productivas, tienen un 27% más rentabilidad y un 39% más satisfacción del cliente. 

Sobre Paula Narváez Ojeda

Es psicóloga. Máster en economía y gestión de la Universidad Austral de Chile. Máster en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, Washington, DC. Fue jefa de gabinete, asesora y Ministra Secretaria General de Gobierno en Chile designada por la ex presidenta Bachelet. Actualmente desempeña los cargos de: Asesora Regional en Gobierno y Participación Política. Oficina Regional de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe. Representante interina de ONU Mujeres Argentina y Paraguay.