Julieta Calcagno y Cristina Rizo Patrón, crearon una marca de tejidos vegana con la premisa de reencontrarnos con el amor de las objetos creados a mano. Tía y sobrina unidas por el arte y el estímulo de generar consciencia a través de cada prenda.


– ¿Cómo se materializó Tejulis?

–Fue una idea que arrancó hace varios meses cuando estaba de viaje con familia en una playa. Yo había empezado con ataques de pánico y me habían diagnosticado Trastorno de Ansiedad Generalizado (TAG) y noté que necesitaba volver a tejer para volcar mi cabeza en algo productivo. Primero vendí los sweaters que iba creando en mi página personal y luego armé el perfil de Tejulis y sume a mi tía Pachi, que es mi socia. Rápidamente los seguidores fueron aumentando y tuvimos que agregar a dos chicas más a tejer para cumplir con la demanda. Hoy somos un grupo de 4 mujeres comprometidas con el crecimiento y la idea de Tejulis. Amamos lo tejido porque creemos que, en algún punto, nuestra sociedad perdió un poco el amor por lo hecho a mano. Estamos muy acostumbrados a lo industrializado y Tejulis viene a romper con esa idea de todas prendas iguales y masivas.

– ¿Hay roles distribuidos en la marca?

–Sí, claro. Como todo arrancó siendo idea mía, soy la que dirige el negocio y busco las lanas, las reparto en las diferentes casas, ayudo con el diseño y la combinación de colores y creo el contenido para las redes. Pero realmente cada tejedora tiene la libertad de hacer lo que más le guste y en eso reside la originalidad de nuestros tejidos. Algo muy importante de Tejulis es que es una marca vegana, yo personalmente no lo soy, pero considero extremadamente importante que empecemos a concientizar sobre la ropa que nos ponemos encima; ¿quién la hizo? ¿Se lastimo a alguien en el proceso? ¿Cuál es el daño que le hace al medioambiente? La lana es 100% acrílico y no tenemos desperdicio, buscamos que cada hilito que queda se use para otra cosa.

– Uno asocia los tejidos con el frío, ¿qué ocurre con el cambio de temporada?

–Esto es algo que en su momento nos preocupó mucho con Pachi porque no queríamos perder la clientela ni tampoco nuestro estilo. Pero de a poco la solución se fue dando: nuestros seguidores nos siguen pidiendo sweaters para aún para verano. De todos modos vamos a estar sacando algunas sorpresas…

– ¿Cómo es la elección de los colores para cada tejido? ¿Hay alguna influencia en función de las tendencias de cada temporada?

–La elección es random: hacemos lo que queremos y lo que se nos ocurra en el momento. Siempre que le llevo la lana a las tejedoras les digo: “tomá estos cuatro colores y mezclalos como quieras”. De eso se trata, de deconstruir la idea de que todo tiene que combinar con todo. Tejulis está hecho para darle color a la vestimenta diaria. Cada una tiene más o menos su estilo marcado: mi tía, por ejemplo, es más clásica y siempre busca combinaciones que tengan algún sentido en función de los colores. Yo, en cambio, soy más de ir agarrando cualquier ovillo que se me presente en el camino mientras voy tejiendo.

– ¿Cuál es el punto con el que más trabajan y por qué?

–El punto Jersey. Si bien es de los más básicos, realmente es el más lindo y lo más importante, también es el más rendidor (risas). También incorporamos otros puntos al juego para que los sweaters queden más divertidos y nadie se aburra.

– ¿Cuál fue la prenda con mayor popularidad que han hecho?

Al principio subíamos un sweater y me hablaban 20 personas en cuestión de minutos: me volvía loca queriendo contestar todo. Con el correr del tiempo eso fue tranquilizándose y ahora todo es más organizado. De todos modos, nunca me voy a olvidar como explotó el Instagram con los primeros sweaters arcoíris, creo que esos fueron marcando nuestro estilo de a poco.

– ¿Existe la posibilidad de sumar otro tipo de prendas a la marca?

Sinceramente todo lo que tenga que ver con Tejulis está por verse. No soy una persona relajada pero de alguna forma con este emprendimiento pude encontrar mi eje. Mi tía es lo más, me ayuda un montón y hablamos casi todos los días por teléfono para ir contándonos cómo vamos y qué tendríamos que agregar y mejorar. Somos un gran equipo, ella no es muy fan de participar en las redes asique eso medio que me lo dejo a mí pero está en cada paso que hacemos. Los bordados son una herramienta que me gustaría sumar y en la que me quiero expandir pero sinceramente, como nos va bien con lo tejido, me da un poco de temor perder el tiempo haciendo otra cosa que no vaya a pegarla. Cada Tejulis lleva tiempo y dedicación y sumar otra cosa es un día de producción perdido. Por eso, si llegamos a agregar algo nuevo, tenemos que tener cuidado.

– ¿Cómo es la colaboración que están haciendo junto a NYRB?

–Bueno, todo con NYRB fue muy relajado. Yo a veces me dedico a bordar, no soy una genia en ese ámbito pero juego. Ellas vieron unos jeans que estuve haciendo y me dijeron que intervenga sus prendas. Creo que es una combinación bastante increíble: la explosión de colores de Tejulis sobre un lienzo básico pero con mucha calidad, como el de NYRB. Además con Eva Santa María, una de las diseñadoras de NYRB, nos conocemos desde chicas porque fuimos al mismo colegio.