Las dos décadas de vida de El Gourmet refieren no sólo al aniversario redondo de un canal de televisión sino también al nacimiento de una manera inédita y revolucionaria de desplegar, con nombres propios que entraron para siempre en la historia de la cocina continental, el vasto mapa culinario argentino y latinoamericano.


A 20 años del nacimiento de El Gourmet parece fácil hablar de cocina en televisión. Su pantalla está instalada en la memoria de todo amante de la buena comida como si siempre hubiese estado allí. Pero no. Cuando nació, el 1º de julio de 2000, la gastronomía televisada estaba más basada en lo clásico y en reflejar lo que pasaba en las cocinas de las casas sin ir mucho más allá de los libros de recetas. El Gourmet (recordar: era elgourmet.com), en cambio, con su eslogan “Amantes del buen vivir”, replicó lo que pasaba en una cocina profesional, esa a la que un simple mortal no podía entrar, mientras ampliaba los horizontes de aquellos que querían conocer más. Viajes donde se daba a conocer la gastronomía de otros países, productos inusuales, el nuevo rumbo del vino argentino, sabores y técnicas desconocidos, envueltos en una estética sofisticada, de chaquetas inmaculadas y un saber quirúrgico, eran el nuevo paradigma del bon vivant.

A lo largo de estos 20 años, sus protagonistas fueron chefs de los considerados maestros (Gato Dumas, Ramiro Rodríguez Pardo, Beatriz Chomnalez, Ada Cóncaro), figuras consolidadas, como Dolli Irigoyen, Francis Mallmann y Osvaldo Gross, y también talentos desconocidos que pronto darían que hablar: Donato De Santis, Narda Lepes, Fernando Trocca, Christian y Roberto Petersen, Pamela Villar, Juliana y Máximo López May, Pedro Lambertini, Christophe Krywonis, Iwao Komiyama, Pablo Massey, Borja Blázquez, Takehiro Ohno, Bruno Gillot, Olivier Hanocq y muchos más. Dos décadas en las que además el canal se afianzó como líder en Latinoamérica gracias a la concurrencia de chefs de México, Colombia, Perú y Chile, además de ir sumando nuevas generaciones de cocineros argentinos y de todo el continente. La Guía EPU habló con algunos de ellos, quienes dieron un panorama del presente y el pasado de una señal que cambió la historia. Y en muchos casos, también, sus propias vidas.

“Lo miraba desde el comienzo. Me encantaban las puestas de cocina, las preparaciones que realizaban, era muy contemporáneo para esa época; vanguardista incluso.” (Soledad Nardelli)

“El mejor recuerdo que tengo del canal es esa adrenalina, la linda sensación de entrar en el estudio, la preparación previa, la escaleta de la receta, todo lo que había que hacer en cuanto a organización”, rememora los comienzos Donato De Santis. “También, por supuesto, la inmediata reacción del público: había mucha sed de saber. Fue un fenómeno muy lindo de vivir”, dice el chef italiano, quien considera que con el canal “se abrieron puertas de cocinas étnicas de diferentes partes del mundo, se adentró con más profundidad e intimidad en lo que son las preparaciones gastronómicas”.

Roberto Petersen, por su parte, cuenta que el primer programa que hicieron con su hermano Christian fue Recetas caseras, “serie con la que ganamos un premio Martín Fierro”, completa, aunque el que más le quedó en la memoria es El banquete, donde en cada emisión cocinaban para más de 200 invitados. Christian aporta un dato: Maestros del asado, del que grabaron dos temporadas, fue el de mayor repercusión. También da su versión de por qué el canal logró la importancia que tiene hoy: “Acercó a los argentinos a muchas culturas culinarias, las propias y de otros países también, los informó y educó. También acercó a cocineros icónicos, como Francis, Dolli y Gross, al público, y ellos, como tantos otros, lograron traspasar la pantalla. Creo que durante años fue, y es, un combo irresistible que nos suma mucha cultura gastronómica”.

Otro nombre ya indisolublemente ligado a El Gourmet es el de la chef Soledad Nardelli. “Lo miraba desde el comienzo”, recuerda. “Me encantaban las puestas de cocina, las preparaciones que realizaban, era muy contemporáneo para esa época; vanguardista incluso. Yo en ese momento estaba en el restaurante Chila y un día recibí un e-mail en el que me preguntaban si podía hacer una prueba de cámara. La pasé pésimo de los nervios que tenía y me fui de ahí pensando que no quedaba, pero a los quince días me llamaron. Creo que en ese momento le sumé la cara de una mujer joven y al frente de un restaurante de alta cocina. Después, con las recorridas por el país, sumamos mucho más y fue un segundo gran momento. Mostramos rincones del país, nuestra identidad gastronómica, la gente que está detrás, los productores regionales, los paisajes y cómo una cocinera se puede conectar de manera sencilla y humana con el producto.” A la hora de citar qué le aportó a su cocina la experiencia, no duda: “Me metió en un mundo audiovisual al que yo no estaba acostumbrada y aprendí mucho de eso. Lo más importante es que siento que El Gourmet me acompañó en lo personal y lo profesional”.

Fiel a su objetivo de mostrar las diferentes facetas de la cocina y sus alrededores (otra de sus características: dar cuenta de la actividad gastronómica propiamente dicha pero también de sus contornos), El Gourmet incorporó en 2013 a Virginia Sar, responsable del que en aquellos momentos era uno de los blogs gastronómicos más populares de la Argentina. Así lo evoca: “Fui convocada por el canal para grabar Blogueros de cocina. Ese fue mi primer especial, tuvo muy buena repercusión y de inmediato me hicieron la propuesta para grabar mi primera serie. En total tengo grabados seis programas para el canal. Fui una de los únicas chefs en ocuparse de su propio estilismo, además también de la ambientación de mis programas. Claro que todo esto fue posible por ser fotógrafa/estilista de alimentos y además productora”.

A Virginia la acompañaron en la renovación de la grilla, y con dos propuestas muy diferentes, Julieta Oriolo, chef del reconocido restaurante La Alacena, y Mauro Massimino, experto en alimentación saludable. La primera admite que siendo chica tenía “el canal todo el día sintonizado” y que cuando ingresó en el plantel de cocineros comprobó que ante el nivel de detalle y cuidado es difícil que las cosas no salgan bien. Su programa es Las ensaladas de Julieta y asegura que su estilo de cocina “se adaptó naturalmente”. “Armé un recetario enorme y muy variado con recetas nuevas, otras que ya había preparado y todo fue aceptado de maravillas.” Por su lado Massimino, conductor de Más sano, más rico, llegó al canal para “mostrar que había una manera de alimentarse diferente, más sana, saludable, consciente e inteligente. Comida vegetariana, vegana y raw food”. Aquellas premisas que siempre sostuvo desde su restaurante Buenos Aires Verde y, gracias a la búsqueda abierta de El Gourmet, adaptó para la televisión.

“En el canal se abrieron puertas de cocinas étnicas de diferentes partes del mundo, se adentró con más profundidad e intimidad en lo que son las preparaciones gastronómicas.” (Donato De Santis)

El sabor de los números

Las cifras que acompañan el prolongado fenómeno de El Gourmet son sorprendentes: más del 90 por ciento de su programación es producida originalmente, superando las 250 horas de estrenos por año. Además, el canal emite más de 70 recetas diarias y tiene un archivo histórico de más de 400 series originales. La cantidad de chefs y presentadores también impresiona: 120. En cuanto a los premios obtenidos, en la Argentina la señal obtuvo catorce Martín Fierro de Cable y nueve Fund TV, mientras que en los EE.UU. logró dos Taste Awards.

En su plataforma digital (elgourmet.com), los números no se quedan atrás, con más de 14.500 recetas disponibles (¿las cinco más buscadas?: pasta frola, torta de ricota, tiramisú, hot cakes y budín de banana) y 1,8 millón de visitas mensuales, además de los 210 mil socios del Club El Gourmet, lanzado recientemente.