Son las creadoras de NYRB, una marca de básicos reinventados que nació durante la cuarentena y tiene como objetivo resaltar la simplicidad de cada prenda brindando confort y adaptabilidad, tanto dentro como fuera de casa.


“La marca surgió durante la cuarentena; era un proyecto que queríamos empezar hacía bastante y nos pareció el momento perfecto para concretarlo. Notamos que, tanto nosotras como otras mujeres, además de querer estar cómodas en casa, queremos sentirnos sexis y cancheras todo el tiempo, y la ropa que teníamos actualmente era o demasiado formal o muy de entrecasa. Esto es lo que nos incentivó a crear NYRB”, cuentan Eva Santa María y Clara Estol. El nombre que eligieron para su proyecto se traduce como “No son tus básicos tradicionales”, y si bien acaban de lanzar su marca, la sigla en inglés no sólo brinda una condición armónica al leerla sino que es clave a la hora de pensar en una eventual expansión. “Como recién empezamos y ambas queremos estar en todos los detalles, hoy en día hacemos las dos un poco de todo y nos complementamos bastante. Pensamos juntas los diseños que nos gustaría lanzar y nos ocupamos de conseguir lo necesario para la producción y de seguir muy de cerca el proceso.”

–¿Por qué hacen referencia a que no son una marca de básicos más?

–Somos una marca diferente porque reinventamos los básicos de siempre y logramos crear diseños cómodos que aplican a diversas situaciones. Con nuestras prendas podés estar cómoda en casa e incluso ir a una cita. Para nosotras, las prendas básicas son aquellas que se pueden combinar con cualquier outfit, en cualquier temporada. Decidimos comenzar y hacer únicamente básicos porque son piezas ideales para usar todos los días y creemos que hay una oportunidad en el mercado con base en ello.

–¿Cómo se reinventa un básico?

–Nuestra reinvención consiste en que nuestras prendas tengan siempre algo distinto, ya sea a partir del diseño o en la tela, que las diferencie de un básico tradicional. La idea es que sean piezas comodín, pero siempre con algún detalle que las haga únicas. Creemos que cada mujer puede ser sexy con el outfit que se proponga, ya que no es una cuestión de ropa, sino de actitud. Todas somos distintas y nos sentimos cómodas y sensuales con distintos outfits. Por eso con NYRB nos propusimos crear prendas flexibles y adaptables, dándoles a nuestras clientas opciones para todos los días.

«Nuestra reinvención consiste en que nuestras prendas tengan siempre algo distinto, ya sea a partir del diseño o en la tela, que las diferencie de un básico tradicional. La idea es que sean piezas comodín.»

–¿Tienen pensado sumar otras prendas que también sean catalogadas como básicos?

–Sí, actualmente estamos produciendo más modelos de remeras, como, por ejemplo, opciones de manga corta y remerones, vestidos largos y cortos, y tenemos pensado sumar otros ítems que son clave para armar nuestro outfit de todos los días.

–En su página web hacen una aclaración importante con la guía de tamaños, dado que brindan una adaptabilidad mucho mayor que otras marcas. ¿Notan que seguimos teniendo dificultades para encontrar opciones de talles?

Creemos que todas las mujeres tenemos cuerpos muy distintos y ninguna debería tener que privarse de usar algo que le gusta solamente porque no encuentra su talle. Nuestra marca es hecha por mujeres para mujeres reales, por eso hacemos mucho énfasis en la selección de nuestros materiales; específicamente, en la calidad de nuestras telas, ya que su composición permite que nuestras prendas se adapten a distintos cuerpos.

–¿Creen que la pandemia generó un cambio en nuestra manera de vestirnos y en la forma en que nos conectamos con la moda?

–Sí, definitivamente. Estar tanto tiempo en casa nos mostró lo fundamental de tener básicos de buena calidad que nos permitan estar cómodas y cancheras al mismo tiempo. Por un lado, nos dimos cuenta de la importancia de tener ropa para usar todo el día sin importar dónde estemos, y, por otro, los consumidores esperan poder comprar online y que esa experiencia sea igual o mejor que la que tendrían en el local físico.

–¿La comodidad pasó a ser un requisito indispensable?

–La comodidad es fundamental siempre, pero la cuarentena resaltó su importancia dado que, al estar más tiempo en casa, nuestra rutina cambió por completo.

«Cuando decidimos crear NYRB, nuestra gran fuente de inspiración fue la moda de los 90, porque nos remite a mujeres reales y cancheras: jeans sueltos de tiro alto y remeras básicas negras y blancas.»

–A partir de lo que estamos viviendo, ¿creen que muchas marcas van a terminan mutando a una modalidad única de venta online?

–Sí, dados los cambios que estamos viendo en la industria de la moda, nos parece una transición muy natural que una marca mute a ser cien por ciento online. Vemos mucho esta tendencia en los Estados Unidos y no dudamos de que en un futuro cercano va a llegar acá, especialmente impulsada por la cuarentena y todo lo que esta ha generado en cuanto a cambio de hábitos en los consumidores. El beneficio más evidente de la venta online es la reducción de costos en función de lo que implica tener locales físicos y una estructura de apoyo importante. Al bajar los costos de producción, esto se traduce en menores precios para los consumidores. Al mismo tiempo, la ventaja del online radica en la comodidad para el proceso de compra, que implica menores tiempos y menor necesidad de traslado. Creemos que los desafíos principales de este modelo de negocio son lograr generar confianza en los compradores y lograr proveer una experiencia de compra sin fricciones.

–¿Por qué decidieron ir por los tonos blancos y negros en sus prendas?

–Si bien nuestra paleta de colores actual es esa, tenemos pensado sumar prendas beige, grises y de tonos afines, ya que creemos que son los que mejor se adaptan y combinan con otros colores y van a ayudar a nuestras clientas a crear el outfit perfecto tanto de día como de noche. Nuestro énfasis está en la simplicidad y adaptabilidad, y esto también tiene que ver con la paleta de colores y con la posibilidad de combinar las prendas.

La campaña que hicieron y las fotos en sus redes me remiten a Calvin Klein en los 90, además de que hay un halo de hermandad muy fuerte, ¿qué es lo que quisieron transmitir?

Es que cuando decidimos crear NYRB, nuestra gran fuente de inspiración fue la moda de los 90, porque nos remite a mujeres reales y cancheras: jeans sueltos de tiro alto y remeras básicas negras y blancas. Teníamos algunas imágenes de inspiración, pero pensamos las fotos en conjunto con nuestras amigas; una de ellas se ocupó de sacar las fotos y las otras modelaron. Las sumamos, justamente, para lograr transmitir un clima de amistad y hermandad en el que cada una se sintiera cómoda y libre. Creemos que los sentimientos que prevalecieron durante nuestras sesiones de fotos fueron los de complicidad, diversión y buena onda.