Luego del alejamiento de Salvapantallas, el dúo que la posicionó como una de las voces destacadas de la nueva música pop, la joven cantautora cordobesa se lanza como solista en medio de la pandemia y adelanta detalles de su primer disco.


Zoe Gotusso vive días de tranquilidad más allá del aislamiento obligatorio. La emergencia mundial en torno al coronavirus la encontró en la antesala del lanzamiento más importante de su vida. A pocos días de haber cumplido 23, luego del amplio reconocimiento que tuvo al formar parte de Salvapantallas junto a Santi Celli (quien también comenzó su proyecto musical en solitario), decidió aprovechar el gran momento que estaban viviendo para decir “hasta acá llegué”. “Había sido tan lindo todo que sentía que nos merecíamos terminar con un gran show. Por suerte, lo tuvimos”, cuenta Zoe vía Zoom. “Después de eso decidí guardarme, callar mi boca”, confiesa. Decidió apostar fuerte por el formato del disco, el cual cree que “no pasa de moda”. “Nunca pierde la magia. Más allá de que vivamos tiempos efímeros yo muero en esa.” Con varias canciones hechas prefirió esperar y viajar a Montevideo para grabar; quería ser producida por Juan Campodónico, quien trabajó con Jorge Drexler (un gran referente para ella), El Cuarteto de Nos y Bajofondo, entre otros. Así, sentó su nueva base de operaciones en el verano uruguayo. “Siempre me muevo en equipo. Busco pares, como apareándome. Me enamoro, pero en un sentido de admiración”, explica.

Todo esto se muestra en Retrato en movimiento, documental disponible en YouTube. “Intento fotografiar el optimismo”, afirma allí, y amplía esta idea: “Me parece muy valioso. Trato de llevar una energía que sume. No pongo mensajes para abajo en mis canciones. Aunque a veces hable de momentos tristes intento siempre ser positiva”. “Ganas”, primer corte, muestra algunas pinceladas de un sonido que mantiene la candidez interpretativa típica de la artista, arreglos de cuerdas muy prolijos y trazos de intimidad que se refuerzan con un videoclip dirigido por Sepia, amigo y roommate en plena cuarentena.

“Hay algo de la canción que tiene que ver con que es mía pero en realidad ya no lo es. Me gusta entregarla hasta en lo musical, porque sé que hay muchos músicos que nos consumimos entre nosotros. He superado mis expectativas. Estoy re flasheada.”

–¿Cómo analizás este nuevo comienzo con “Ganas”, el primer corte de tu lanzamiento solista?

–Es como comenzar una carrera. En este disco me muestro de otra forma. Estaba ansiosa. También estaba nerviosa por todo lo que estamos viviendo. Estoy muy contenta y tranquila con la obra. Hay una interacción muy linda con mi público. Me siento restarteando en un lindo sentido y cerca de la gente. Me flashea. Estoy muy contenta con que me sigan en lo que haga, ya sea el documental o al compartir los acordes de mis canciones en las redes. Empiezo a ver que hay gente haciendo versiones. Hay algo de la canción que tiene que ver con que es mía pero en realidad ya no lo es. Me gusta entregarla hasta en lo musical, porque sé que hay muchos músicos que nos consumimos entre nosotros. He superado mis expectativas. Estoy re flasheada.

“Las aventuras empiezan en las locuras”, dice Zoe. Hay una justa combinación de espontaneidad y sinceridad en sus respuestas, tal como ocurre en su música. Ya sea en una colaboración bien arriba con Louta o en un tema tranquilo como “Monoambiente en Capital”, uno de sus primeros lanzamientos solistas. Siente además el apoyo de sus seguidores en esta nueva etapa y logra distinguir un público muy diverso: “Me mandan videos de niños. Me parece re lindo. También madres o amigos de mis viejos que me escuchan. Obviamente, en su mayoría, gente de mi edad”.

El disco le llevó mucho trabajo. Contó con colaboradores de lujo, como el ya citado Campodónico, Alejandro Terán en arreglo de cuerdas, Nico Ibarburu en batería, Gabriel Casacuberta en bajo, Diego Mema en guitarra y hasta el inmenso Hugo Fattoruso en piano. “Fue el esfuerzo de un montón de personas. Incluso con más experiencia que yo pero que, de repente, estaban en el estudio conmigo.”

La elección de Uruguay no fue para nada casual. Más allá de la predilección de Zoe por músicos rioplatenses, cuenta: “Es un lugar que he frecuentado sola o con amigos. También lo he conocido a través de mucha música que me gusta. Me contagié de sus ritmos”. Parte de ese proceso se ve en Retrato en movimiento. Allí habla, también, de uno de sus métodos de composición: “La lluvia de palabras”. Las anota todas en un cuadernito. Aunque, aclara: “Creo que la forma de componer es algo muy personal. Cada uno debe abrirse y encontrar la propia. Busco estimularme de diferentes maneras”. Explica, también, que le interesa que se sienta una marca geográfica en su música: “Me parece re lindo. Creo que estuvo acertado viajar para hacerlo. Otro lugar que también tuve en mente fue Brasil. Era otra opción. Tal vez más adelante”.

El video de “Ganas” se estrenó, en pleno aislamiento, el 18 de junio. “No podíamos salir a filmar afuera. Lo hicimos en casa. Pedimos cámaras lindas. Fue un retrato de varios días de cuarentena”, se sincera Zoe. El contexto la desconcertó un poco: “Al principio me quejé. Dije ‘che, ¡qué pena! Tenía todo para hacer un video’”. El producto final terminó siendo interesante: “Fue muy natural. No poner ninguna pose sino, más bien, filmarme hasta lavándome los dientes con cara de dormida. Creo que por eso también le llega a la gente”. Ese es, sin duda, uno de los objetivos principales de la autora con sus nuevas canciones: “Que se escuchen en familia, que no tengan edades”.

La cantautora reflexiona, también, sobre los días de aislamiento: “Es un momento en el que todo el mundo está en su casa y quiero llegar ahí, que se comparta con amigos o en soledad también. No sé. Que llegue a donde tenga que llegar. Yo voy a seguir trabajando, haciendo estos videos y viendo cómo nutrir mi disco, pero yo ya hice mi música y pienso que ahora tiene que ser entregada”.

La música de Zoe se encuadra dentro de un viaje con un horizonte optimista. Ella también la llama “música que levanta”. Ojo: aclara que también tiene temas tristes en su biblioteca. Son como un yin y un yang; se necesitan mutuamente.

“Me parece un lindo momento social y político para que haya más proyectos femeninos. Me gusta ser parte de eso. Me gusta tener 23 años, ser mujer y tener el respeto que tengo de mis colegas.”

–En el documental decís que te interesa llegarles a las mujeres. ¿Por qué lo resaltás?

–Me parece un lindo momento social y político para que haya más proyectos femeninos. Me gusta ser parte de eso. Me gusta tener 23 años, ser mujer y tener el respeto que tengo de mis colegas. Me gusta que me guste mi música, levantarme a las ocho de la mañana para trabajar, porque soy tempranera, laburadora y trato de pensar en cómo puedo mejorar. En su mayoría, tengo mujeres en mi público y me encanta. Creo que hay una cercanía que hace que alguien empatice con mi personaje y sienta “che, yo lo puedo hacer”. ¡Y más vale! Intento ser agradecida con todo el respaldo que me dan.

Confiesa que en todo este largo tiempo de encierro compuso, a lo sumo, una canción. Pero no le preocupa: “Acabo de hacer un disco, estoy bien con eso”, aclara. A la vez, se adapta a este contexto: “Prefiero el vivo. Pero ahora no lo tenemos. Entonces, veo que las herramientas son estas y trato de hacer algo bueno con eso. Vuelvo, de nuevo, al optimismo. Hoy las condiciones son así y me adapto porque me parece que es la forma de estar cerca de la gente”.