“Cuando una puerta se cierra hay otra que se abre” dice el famoso refrán; es sabido que la llegada del COVID-19 ha traido con ella una serie de situaciones críticas a nivel mundial que provocaron que la gran mayoría tuviera que reinventarse y, con ello, adaptarse a la “nueva realidad” que toca vivir. Pero, como detalla otro dicho célebre, “todo cambio es bueno”: el arribo del virus provocó el surgimiento de un movimiento que, de a poco, comienza a entablarse para finalmente quedarse: se trata del recorrido virtual, una plataforma interactiva que permite que el público realice visitas a distintos puntos de venta y espacios recreativos, de forma digital y desde la comodidad de cualquier hogar.

Esta novedad, cien por ciento virtual, consiste en una tecnología tridimensional que, a través de una cámara de última generación, captura imágenes 360º del espacio, como si se estuviese presente en el lugar. La experiencia es envolvente: el usuario puede ubicarse en diferentes sitios y observar a su alrededor.  Este concepto, que fue puesto a prueba por instituciones como, por ejemplo, el Museo del Louvre de París y el Metropolitan Museum of Art (MET) en Nueva York, llegó a la Argentina para actuar como herramienta de entretenimiento y negocios.

Ignacio Brignone y Francisco García Maradona, fundadores de la productora audiovisual Oklahoma Estudio, percibieron esta tendencia y decidieron implementarlo dentro del plano local; además de tratarse de una herramienta novedosa que se adapta al panorama actual, su versatilidad permite que sea adopotada por distintos rubros como el gastronómico, la moda, inmobiliaria, construcción, entretenimiento y, hasta incluso, el automotriz. Las posibilidades son muchas, al igual que sus beneficios.

“Los recorridos virtuales cuentan con una diversidad de complementos entre los cuales se destaca su libertad: se tiene acceso a diferentes espacios y puntos de venta desde los dispositivos móviles (teléfonos, computadoras y tablets), en cualquier momento del día, sin importar horarios. Por otro lado, el usuario obtiene información detallada de cada elemento o producto (en el caso de firmas de indumentaria sus prendas, el de las automotrices los vehículos y en el de los museos, las exhibiciones), como si se estuviese físicamente en el espacio” comentan Brignone y García Maradona.

Con respecto a los eventos, los socios explican que la herramienta permite una llegada más amplia, ya que no existe el límite de capacidad de personas dentro de recitales, charlas o exposiciones en versión digital.

Otra de las variantes que ofrece esta plataforma es el denominado “pin”: al posicionar el cursor sobre objetos de interés, se desprenderá información específica sobre el elemento; además, existe la posibilidad de reproducir imágenes o videos que, en el caso de las firmas comerciales, facilita la venta.

También incluye una opción útil para los bienes raíces y el rubro de construcción; se trata de un centímetro virtual que especifíca medidas y distancias de cualquier espacio, ya sea para uso personal o comercial. El vendedor puede programar una visita guiada, de manera remota, exhibiendo con exactitud cada detalle del inmueble.

“El recorrido virtual no tiene límites, gracias a su caudal de beneficios, como la precisión y posibilidad de acceder a él en cualquier instancia, sin importar lugar ni horarios; es una tendencia que, definitivamente, llegó para quedarse. Su uso es sumamente sencillo, lo que permite que la experiencia sea única y, sin dudas, puede ser implementada para fines comerciales y de entretenimiento” finalizan los fundadores de Oklahoma Estudio.