El frío, la calefacción y el encierro producto de la cuarentena que estamos viviendo los argentinos atenúan el resecamiento de la piel, la cual constituye el órgano más extenso de nuestro cuerpo y el primero en línea de defensa.

Múltiples factores externos e internos atentan contra ella. Cambios hormonales, stress, radicales libres, UV, luz azul, polución, mala alimentación, entre otros. Y en el invierno ¡más!

Cuidar la piel, implica la concientización de que la misma es un órgano vital para nuestro cuerpo y que la falta de protección propiciaría diferentes trastornos o afecciones.

Para combatir este problema que emerge con cada cambio de estación y que hoy se profundiza por el encierro y todo lo que conlleva, la dermatóloga Yamila Coimbra (MP 59394 MN 141898) recomienda cinco consejos para que cuidar al máximo la piel y salir ilesos de estas épocas especiales que estamos viviendo ¡CONOCELOS!

LIMPIEZA

Es importante realizar una adecuada higiene del rostro 2 veces al día. Debido a este cambio de estación es fundamental ajustar el producto según cada tipo de piel. Por ejemplo, el uso de leches de limpieza aportarán mayor emoliencia y suavidad en comparación las aguas micelares o los geles, los cuales son ideales para aquellos pacientes con tendencia a la oleosidad.

HIDRATACIÓN

La hidratación de la piel es una actividad que debemos incorporar durante todo el día, sobre todo después de la ducha. Para eso, es necesario elegir productos que contengan principios activos como ácido hialurónico, aquaxyl, ceramidas,  o manteca de karité que nos permiten mantener una buena humectación. A nivel corporal es ideal utilizar emulsiones o cremas que contengan urea, vitaminas A y E (¡no olvidar los labios!).

Por su parte, las pieles con acné también necesitan ser hidratadas con los productos adecuados.

TOMAR AGUA

¡No nos cansaremos de repetirlo! Consumir al menos 2 litros de agua por día, acompañado de una dieta y un estilo de vida saludable son la Santísima Trinidad del cuidado de la piel.

Las cremas, los geles, las leches de limpieza y ningún producto hará magia si no lo aplicas en un cuidado integral de tu cuerpo.

¡EVITAR EL AGUA CALIENTE!

Evitar las duchas con agua muy caliente debido a que éstas tienden a deshidratar aún más la piel. Es mejor el uso de agua tibia con   jabones (syndets) cremosos adaptados al pH de la piel que es levente ácido. ¡Cuidado con la calefacción y cambios bruscos de temperatura!

PROTECCIÓN SOLAR ¡SIEMPRE!

Sí o sí, protección solar: las radiaciones ultravioletas también nos afectan en el invierno, como así también la luz azul proveniente de pantallas y celulares.

Por su parte, Carola Nin, capacitadora de EXIMIA, reconoce que es bastante común que las personas utilicen cremas inadecuadas para su tipo de piel y/o época del año, por lo que el tratamiento resultaría ineficaz: “Generalmente usar texturas muy fluidas en invierno para pieles normales a mixtas no alcanza, por lo que es necesario cambiar la textura de las cremas o repetir la aplicación varias veces. En este caso siempre recomendamos nuestra línea de productos enriquecidos para piel seca ya que, además de hidratar, están enriquecidos en algunos lípidos que ayudan a evitar la pérdida transepidérmica de agua y protegen la piel en condiciones de frío. Una vez que pase el frío, se vuelve a las texturas más ligeras y ¡listo!”.

Además, advierte, si tienen alguna duda, o preocupación consulten a su médico! La belleza empieza por una piel saludable.