Según Martín y Vanesa Falak,quienes están detrás de la firma Falak, el secreto para saber si un tapado es de calidad empieza por dentro; “el primer paso es tener un molde con buen calce y que las estructuras sean proporcionales. Muchas veces vemos abrigos con muy buenas telas, pero pésimo calce. Lo más importante de un tapado, sobre todo en uno que lleve forro, es el interior del mismo: va a permitir que la calidad sea óptima” comentan.

En cuanto a su formato, ambos coinciden que lo ideal es que esté confeccionado por un sastre con experiencia ya que, de esta forma, se podrá tener el mejor molde y género. A su vez, aconsejan que utilizar hombreras es fundamental para que el hombro y la manga tengan una buena caída.

Por su lado Viviana Porte, creadora de la firma Le Porté hace el siguiente aporte: para las que quieran invertir, ¿de qué género tiene que ser ese tapado? ¿Por qué?

Hay que elegir uno con un buen paño, pana, bucle de lana o cuero. Creo que el de paño o bucle de lana son los que mayor uso le podemos dar, pero la moda ahora permite jugar con las géneros; ya no hay telas o colores para el día o la noche. El paño, bucle de lana o terciopelo son aconsejables porque son más abrigados que el cuero pero, teniendo en cuenta el cambio climático, esta  última opción es conveniente.

Todo depende del estilo de la persona que lo compra y el uso social que le dé a la prenda: no es lo mismo el género que elija la persona que tiene muchos eventos (la pana o el paño son las mejores opciones), que la que lo necesite para  trabajar o tenga hijos.

¿Qué cuidados hay que tener para que el accesorio por excelencia del invierno perdure en el tiempo?

Es fundamental usar la percha adecuada, la que es especial para sacos o tapados, con los bordes más grandes y curvados hacia adelante. También hay que guardarlo en una funda de tela y colgarlo, aunque ocupe lugar en el guardarropas. Al terminar el invierno, es importante llevarlo a la tintorería.