Su marca de ropa de descanso y pijamas tuvo un crecimiento de entre 800 y 1000 por ciento en los últimos meses, convirtiéndose en uno de los rubros más requeridos del aislamiento. Como fue el recorrido que llevó a la reconocida actriz a convertirse en uno de los nuevos casos de éxito en la industria de la moda local.


Hace cuatro años, cuando le contaba a alguien que estaba por lanzar una marca de ropa para estar en casa, la gente me miraba raro”, dice Julieta.

Hace seis meses, para la mayoría de los argentinos la ropa de casa era cualquier cosa: una remera vieja con el logo de algún banco, un jogging desgastado, un par de calzas que yo no eran decentes en las clases de yoga… Antes de la nueva normalidad, las prendas indoor casi no tenían razón de ser. Hoy, sin embargo, son todo.

Julieta no se considera una visionaria, pero la explosión de su marca de pijamas luego de la pandemia la colocó en un lugar privilegiado en el universo de la moda. Ella, siendo una actriz inquieta que siempre quiso explorar otros mundos, hizo radio, condujo un ciclo de entrevistas, escribió un libro y lanzó su marca de homewear cuando nadie sabía lo que eso significaba. Y lo hizo desde la intuición, desde lo que a ella le gustaba: estar cómoda en casa, acariciar texturas suaves, verse linda puertas adentro. Todo lo que hoy a nosotros nos parece habitual, para Julieta fue una necesidad de toda la vida. Así, el éxito.    

-¿En qué momento de tu vida te sorprendió la pandemia?

-La pandemia me agarró en un buen momento personal y en uno interesante en lo profesional: por empezar a ensayar una obra de teatro para el San Martín y con un proyecto sobre poetas latinoamericanas presentado en Canal Encuentro. Todo eso quedó suspendido, obviamente… Pero no me pegó tan mal. Los primeros días de aislamiento fueron más extraños, porque estaba sola en casa y todo era incierto, pero con el correr de las semanas me fui acomodando.

-¿Cómo es tu rutina, te llevás bien con el aislamiento?

-Mi hijo va y viene de la casa del padre a la mía y yo no paro de trabajar. Algo totalmente inesperado. Mi marca de pijamas tuvo un crecimiento de aproximadamente entre 800 y 1000% más (viniendo de un 2019 durísimo que nos sacudió mucho como PyME). También es cierto que siempre fui amante del estar puertas adentro. Es el mundo que más interesa, por eso hago ropa para estar en casa y no para salir. Eso me ayudó a llevarla bien. Siento que hay miles de cosas para hacer en la casa de una. También soy consciente que tengo mis necesidades básicas cubiertas, claro. Tengo casa, comida y trabajo. Partiendo de esa base, este momento es más fácil de llevar.

-¿Qué es lo que más te cuesta de cuarentenear?

-Extraño a mi familia. Hablo con mi mamá todos los días, pero no es lo mismo. Sospecho que esto lo debe estar sufriendo mucha gente. No poder juntarse, aunque sea una vez por semana, con su familia de origen. También encontrarme con alguna amiga a tomar café. Y el sol en la cara. Sentarme en la vereda de un bar, a tomar café y sentir el sol en la cara.

-¿Qué actividades disfrutas adentro de tu casa?

-Me levanto, me preparo un café y ya estoy metida en el lavadero de casa (donde me armé una especie de depósito y oficina) armando pedidos. El resto del tiempo lo divido en limpiar, lavar ropa, leer o ver películas y documentales con mi novio (N de la R, está en pareja con el Sociólogo y político Camilo Vaca Narvaja). Leí bastante en estos meses de encierro (me había comprado varios libros de poesía justo antes de la cuarentena) y vi un par de documentales buenísimos.

«Extraño a mi familia. Hablo con mi mama todos los días, pero no es lo mismo. Sospecho que esto lo debe estar sufriendo mucha gente. No poder juntarse, aunque sea una vez por semana, con su familia de origen»

-¿Sos de aburrirte fácilmente?

-No me aburro, no. Me aburro en otras situaciones, pero nunca en casa. En Jota tenemos una frase que usamos mucho: lo mejor sucede puertas adentro. Para mí siempre fue así y la marca un poco celebra ese mundo. Yo siempre encuentro algo para ver/leer/escuchar. Y después están las redes sociales, que me distraen bastante. También me informo (por tuiter, por ejemplo). Además de mis cuentas personales, manejo las de @jotaandco y hasta hace poco, el IG de Actrices Argentinas.

-Hace varios años lanzaste tu línea de homewear y ahora el «género» está de moda. ¿Fuiste una visionaria?

-No creo haber sido una visionaria (¿quién podía imaginar una pandemia y este aislamiento social?) Simplemente fui genuina con algo que me interesaba y que conocía bastante bien. Yo consumo este tipo de ropa de toda la vida. Nunca especulé con lo que podía vender más, nunca me puse a hacer ropa interior (que es lo que la mayoría de las marcas que venden pijamas, hacen) ni trajes de baño en verano, ni nada. Yo hago pijamas. Los hacía antes de la pandemia y los seguiré haciendo después.

-¿Cómo pusiste en marcha el operativo venta en cuarentena con tanta demanda de Jota & Co.?

-Cuando el aislamiento era apenas una sugerencia, antes que fuera obligatorio, le pedí a mi socia (la ilustradora Fernanda Cohen) que me mandara cajas de producto desde nuestro depósito, a casa. Hice lugar en los estantes del lavadero, convertí la mesada en un escritorio y así fueron saliendo miles de envíos a todo el país. Fernanda y yo no podíamos creerlo. Veníamos de un año muy duro. Siempre le pusimos energía, tiempo y amor pero nunca nos fue como ahora. Siento que lo merecíamos.

-¿Te redescubriste como empresaria?

-No es una novedad de Pandemia, no es que me descubrí buena para eso ahora. Esto lo vengo haciendo hace cuatro años, pero es cierto que ahora estoy mucho más empapada de todo porque el centro de operaciones es mi casa. Fernanda se encarga de todo lo contable porque en eso soy un desastre, pero sí soy buena para la parte más creativa y lúdica. Igual hoy armo paquetes, entro sola a Tienda Nube, hago despachos… Pero me sigue interesando más crear el aura de la marca, las redes sociales, terminar de definir qué sí y qué no en cuanto a diseño, estampa y todo eso. Un poco lo que hice siempre, pero más full time.

«No me aburro, no. Me aburro en otras situaciones, pero nunca en casa. En Jota tenemos una frase que usamos mucho: ‘lo mejor sucede puertas adentro'»

-¿Cuáles son tus preferidos de la marca?

-Casi todas las prendas están basadas en cosas que usé por años y me funcionaron. Si tuviera que elegir… Los pantalones Grace son babuchas cómodas y suaves para dormir. Algún sweater o buzo que no pinche, como para ponerme arriba del pijama cuando me levanto.

-¿Cuáles fueron los hits de venta en temporada de aislamiento?

-Las pantuflas fueron el hit durante la cuarentena. Todas las prendas llevan el nombre de las mujeres de nuestras vidas. Amigas, hermanas, hijas, madres o abuelas.

-¿Pensaste en expandirte con colecciones para hombre?

-Hicimos algunas prendas para hombres años atrás, cuando no había tanta gente prestando atención. Ahora para el Día del padre, hicimos pantuflas unisex. Si las cosas siguen bien, nos encantaría incorporar línea de hombres y niños.

¡Crucemos los dedos!