En medio del aislamiento, el músico marplatense lanza su nuevo single “Ahora sos vos” y se toma tiempo para reflexionar sobre la situación actual de los músicos unders frente a esta pandemia.


Resulta imposible describir al reggae local y no anclarlo a Mar del Plata, la capital rastafari de Argentina. Será por el surf, por el mar o por la tranquilidad que La Feliz transmite los meses previos a la temporada de verano. Sin embargo, son pocas las bandas que logran cruzar la Ruta 2 e instalarse artísticamente en Buenos Aires.

Desde hace más de 20 años, el marplatenese Doma viene iniciando varios proyectos musicales con muy buena respuesta local. A lo largo de esos años, como cantante y guitarrista de Bafannas y Miss Africa, comparte shows con las principales bandas de reggae del país, y toca en importantes festivales y escenarios, de la ciudad y la zona.

En 2010 se traslada a la capital para dar comienzo a su trabajo solista. Allí conoce a Juan Pedro Oholeguy (productor, tecladista y arreglador de Los Auténticos Decadentes, La Zimbabwe, Alika, Fidel Nadal, entre otros) con quien entabla una relación de amistad que luego se traduce a la música. La afinidad melómana y el compartir los pilares de vida (Oholeguy es de Necochea, amante del surf y el mar también) hace que la dupla se consolide y se anime a las grandes ligas, tal es así que, además de participar como cantante invitado en algunos discos de bandas de Mar del Plata y Capital Federal, llega a compartir el escenario del Luna Park con los UB40, como corista de La Zimbabwe.

Hoy, con un EP hitero en su espalda y varios singles consolidados, Doma acaba de lanzar en plena cuarentena junto a Oholeguy su nuevo tema “Ahora sos vos”, que contó con la colaboración de algunos músicos de Los Cafres, La Zimbabwe y Dancing Mood.

“Mucha gente manda mensajes y cuentan lo bien que le hacen mis canciones, pienso que el arte es una gran ayuda para todos los que sentimos eso, por cualquier rama del arte.”

– ¿Cómo surgió la idea de «Ahora sos vos»? 

-La letra de “Ahora sos vos” nace cuando, después de nueve años de vivir y trabajar en capital, renuncio y me vuelvo a vivir a Mar del Plata. Me saco la corbata y dejo un estilo de vida súper estresante, con un trabajo muy importante pero tóxico, y vuelvo a tener tiempo para mí, y para las cosas que me gustan, entre ellas la música.

-Desde la letra se percibe cierto optimismo de esta situación de pandemia, sobre todo para analizar lo que cada uno venía haciendo hasta ahora.

-En general, encontré una manera de hablar de algunos temas que no me gustan o considero que no están bien, pero más que desde la queja lo hago desde la posibilidad de ver «el vaso medio lleno» y el desafío que implica hacer ese cambio. Es algo que me sirve a mí en lo personal y me doy cuenta que a mucha gente le llega también. Toda crisis es una oportunidad, y si es imposible evitarla entonces que sirva para algo.

– ¿Te resulta un contexto ideal para la composición, ya sea en la lírica como en lo musical?

-La verdad que no es lo que prefiero. Personalmente lo que más me rinde para ese proceso suele ser irme a cualquier lugar un fin de semana o algunos días. Agarrar la ruta y ver a dónde termino, apagar el teléfono y desenchufarme de todo. Más que nada estoy aprovechando esta situación para ponerle cabeza y tiempo al estudio que tengo en casa. Retomando el manejo de algunos programas de grabación, actualizando un poco el equipo que tenía y demás. Creo que será la nueva manera de preproducción de la música que viene, al menos en el mediano plazo.

-¿Cuál es la función del arte frente al aislamiento?

-Son momentos súper raros, y la verdad es difícil encontrar distracciones o situaciones que te hagan levantar el ánimo. En mi caso la música es de las pocas cosas que logran ese cometido, y realmente me hace bien cantar, componer o simplemente poner música y tirarme a escuchar. Mucha gente manda mensajes y cuentan lo bien que le hacen mis canciones, pienso que el arte es una gran ayuda para todos los que sentimos eso, por cualquier rama del arte.

-Más allá del mainstream de la música, ¿cómo hacen los artistas o las nuevas bandas para sobrevivir en un contexto así?

-No esta fácil. Como bien diferencias, para los artistas que no forman parte de ese mainstream los shows en vivo terminan siendo casi el único ingreso, aunque lamentablemente tampoco alcance. Como soluciones se están generando shows en vivo por streaming con posibilidad de un pago electrónico; los músicos que dan clases ahora están dando clases virtuales, y estoy viendo que varias organizaciones de músicos (la UNMAR, por ejemplo) están haciendo colectas de alimentos para ayudar a aquellos artistas que la están pasando mal. 

– ¿Cómo te llevas con los recitales por streaming?

-La verdad es que es un poco raro para mí, de igual modo que es raro festejar un cumpleaños  o tener una charla con un amigo por streaming, aunque de a poco creo que voy acostumbrándome. Volviendo a lo que hablamos antes, siendo que es esta la realidad, no sirve de mucho lamentarnos. Más vale ver las posibilidades que esta nueva modalidad trae, y tratar de disfrutarlo.

– ¿Qué es lo que más se extraña del vivo?

-¡Todo! El público, la adrenalina de salir a tocar, la relación con el resto de los músicos, la previa. Cada show es distinto, y mientras uno va tocando van pasando cosas. Lo que sale para afuera del escenario es producto de una interacción entre los músicos, que es única e irrepetible.

“La idea es poder retomar donde habíamos quedado. Volver a tocar en vivo, y sobre todo reflotar algunos shows afuera que estaban apalabrados, más que nada en Mexico y Chile, donde por suerte venimos muy bien.”

– ¿Cómo ves a la escena del reggae mundial y local?

-El reggae siempre está ahí, y aunque tiene sus momentos, siempre tiene un lugar. Obviamente, la aparición de nuevos géneros, hace que la atención por lo anterior caiga un poco. A nivel local, si bien hay músicos y bandas tremendas, me parece que se siente un poco más eso. En lo personal  hace rato entendí que la música es música, y si bien las bases de mis canciones son reggae, no dejan de ser canciones. Muchas gente me escribe diciendo que no son fanáticos del reggae, pero les encantan lo que hago, o las letras los inspiran, me parece que va por ahí.

– ¿Cuál es el futuro de Doma?

-El plan para este año es seguir lanzando algunos singles más que ya están casi terminados. Estamos también, pensando la manera de producir un video clip que estaba en carpeta, pero ahora con esto habrá que encontrarle la vuelta porque lógicamente es imposible salir a filmar nada. Para más adelante, cuando todo  vuelva a la normalidad, la idea es poder retomar donde habíamos quedado. Volver a tocar en vivo, y sobre todo reflotar algunos shows afuera que estaban apalabrados, más que nada en Mexico y Chile, donde por suerte venimos muy bien.

Más información sobre Doma

instagram.com/domareggae

youtube.com/domareggaemusic