Pijamas, pantuflas, prendas holgadas, ropa cómoda. Cómo es la nueva tendencia de vestirse con estilo para quedarse dentro de casa.


Casi como un presagio, la vida en cuarenta nos recuerda las líneas de la canción de 1982 de Charly García: “Yendo de la cama al living, sientes el encierro”. El pijama, las pantuflas y las batas pasaron a ser las prendas elegidas para acompañarnos en el desfile hogareño, y como actores secundarios podemos sumar aquellos ítems que teníamos guardados en el fondo del cajón: la remera de una banda de los 80, el buzo oversize que sacabas los domingos para el asado familiar o un jogging de algodón que no conocía la luz del sol. Hoy, todos ellos forman parte del look protagonista del aislamiento, pero ¿por qué nos importa tan poco el disfraz cuando nadie nos ve?

El lujo cotidiano

Cualquier cosa que elijamos ponernos dentro de nuestro hogar sólo responde a una variable: la comodidad absoluta. Acá ya no hay que respetar ninguna tendencia más que la de fluir con lo que nos plazca. Las prendas maxi, con mucha caída y de textura suave, son las más elegidas, pero ¿cómo logramos combinarlas para salir? Las diseñadoras Viviana Porte y Patricia Garcilazo, de la marca de sleepwear Sissi, nos cuentan: “Este tipo de indumentaria es una tendencia ideal para los tiempos que corren y se puede adaptar de varias maneras. Lo que proponemos, por ejemplo, es llevar el clásico pijama de pantalón y chaqueta en seda o algodón con una polera debajo; otra opción podría ser un suéter oversize arriba, para una videollamada de trabajo o para salir. Así estamos cómodas en casa y listas para el afuera en caso de que sea necesario. Lo que hay que tener en cuenta es que, si estamos trabajando y con calls, es ideal usar colores neutros y evitar las estampas o tonos llamativos, porque distraen. Si queremos estar en bata, está bueno pensar en agregarle unos buenos accesorios, como un par de aros o un pañuelo, pero siempre sobrios”.

Algunas celebridades aprovecharon estratégicamente la situación y explotaron aún más sus productos. Tal es el caso de Kim Kardashian, que recientemente sacó Cozy Skims, un plus a su ya famosa línea de fajas que se hicieron extremadamente populares entre las mujeres con muchas curvas. Esta propuesta es más “acogedora” porque está hecha con hilo de boucle extrasuave para –según sus palabras– “el lujo cotidiano”. ¿Y qué es lo más curioso? La colección consta de sólo cuatro prendas: musculosa, bata, short y pantalón, que además vienen sólo en cuatro colores. La mayoría de los productos están agotados pero, como buena capitana del marketing, ya están abiertas las listas de espera en caso de que uno quiera anotarse. Otra de las celebs que acertó con la ropa es Justin Bieber. Su marca Drew House, inspirada en su segundo nombre, consta de piezas unisex que aluden a un estilo urbano con toques skaters, pero también tiene una línea que se asemeja a un homewear, ideal para estos tiempos. Maxiprendas de corderoy y pana, pijamas y slippers son, sin duda, los sold out de la marca del smiley amarillo. Drew House es una de las últimas firmas que se suman a la lista donde la moda y la música se vuelven uno, junto con Fenty, de Rihanna, y Yeezy, de Kanye West.

El atuendo del confort

“Esta tendencia llegó para quedarse. El estilo es muy cómodo y a la vez chic, y sin duda formará parte de nuestro guardarropa. Las batas también van a pisar fuerte: con estampas coloridas o en colores neutros. Se usarán arriba de unos jeans o pantalones o directamente como vestidos, y podés agregar unas buenas botas o sandalias en verano. Con la pandemia se notó el incremento en las ventas y consultas; particularmente, desde nuestras redes, creemos que tuvo mucho que ver la forma en la que con Sissi comunicamos el uso urbano del pijama o la bata. La mujer ahora quiere estar cómoda sin dejar de verse bien”, agregan Viviana y Patricia.

¿Sería una conducta perspicaz que implementemos la comodidad como código implícito a la hora de elegir nuestra vestimenta? ¿El paradigma del confort podrá transcender el virus para que forme parte de una constante en nuestra vida? Que sea primordial vestirnos con absoluta libertad, desde ya que teniendo en cuenta las funciones y requisitos con base en cada actividad, pero pudiendo elegir, porque está claro que la belleza de una prenda se luce aún más si quien la porta se siente a gusto y seguro.