Llegó el momento de quedarnos en casa, pero eso no significa que tengas que dejar de disfrutar de una rica comida y un buen vino que la acompañe. Por eso, te proponemos que abras tu heladera, revises la alacena, elijas un plato para preparar y por último, que descorches el vino que mejor maride con esa comida. Por eso, te traemos nuestros tips para que tu elección de vino sea la adecuada.


Como una primera opción, vamos a comenzar por lo práctico y rápido ¿Quién no tiene en su casa quesos y fiambres para picar y salir del paso? Armate una picada con todo lo que tengas, quesos duros y blandos, embutidos y si tenés snacks ¿Por qué no? Nosotros te recomendamos que acompañes esta picada con un vino fresco y ligero ¿Qué te parece probar con un Pinot Noir o un Sauvignon Blanc? Marida a la perfección con los quesos Gruyere, Fontina y Gouda, que suelen usarse para acompañar a los embutidos en las picadas. Te recomendamos el Ruca Malen Terroir Series Pinot Noir, Emilia Sauvignon Blanc de Nieto Senetiner y Nieto Senetiner Blend Collection White.  Otra opción que va ganando terreno y queda muy bien para acompañar una picada es el espumante seco, Extra Brut o Brut Nature y podés considerar el Ruca Malén Extra Brut.

Una segunda opción para pensar en algo más contundente pero a la vez sencillo es hacer las tradicionales pastas pero… ¿Cómo darle un toque especial a este plato? Fácil, tenés que pensar en hacer una salsa rica, original y nueva. Quizás tengas en tu heladera los ingredientes para hacer una salsa carbonara, mediterránea o si no es así pensá en ingredientes más simples ¿Capresse?

¡No todas las pastas maridan igual el mismo vino!

Si haces pastas secas:

  • Para salsas livianas con alguna nota de acidez (tomate) o pescado, podés acompañarla con algún Chardonnay o un vino rosado, podría ser un Ruca Malen Special Creations Blend Rosado.
  • Para salsas con más cuerpo, estilo Bolognesa, la recomendación será un Malbec de cuerpo medio: podría ser un Nieto Senetiner.

Cuando se trata de pastas rellenas, aparte de seguir la recomendación de las salsas, hay que tener en cuenta el relleno:

  • Rellenos suaves como ricota o mozzarella van a combinar mejor con vinos blancos ligeros, como con un Ruca Malén Special Creations Blend de Blancas.

A medida que aumenta la intensidad del plato aumenta la intensidad del vino. Por ejemplo, si nos vamos a unos ravioles de cordero ya podemos pensar en un Ruca Malen Terroir Series Petit Verdot o un Don Nicanor Blend.

¿Qué ingredientes necesitas para las salsas? ¿Los tenes?

  • Carbonara: ¡queso, cebolla, panceta, huevo y aceite, si es de oliva mejor!
  • Mediterránea: aceitunas negras, salsa de tomate, ajo, azúcar y aceite de oliva.
  • Capresse: crema, tomate y albahaca.

Y si sos del team dulce, tenés que pasar directamente tercer opción. ¿Algo rico, sencillo, y que podamos tener en casa? ¿Quizás sean unos panqueques?

El acompañamiento lo elegís vos, pueden ser con dulce de leche, crema, chocolate, frutas, mermelada; lo importante es que te guste y que lo tengas en tu casa y como no puede ser de otra manera, este plato también tiene un vino que lo acompaña, según la opción que elegiste. Un aromático Emilia Moscatel Dulce Natural podría ser la opción correcta para este plato.

Si no también podes elegir un vino dulce como el Don Nicanor Gewürztraminer para los panqueques de manzana, banana, chocolate. Para algo más ligero, un espumante dulce con frutas frescas siempre es una gran elección.

¿Cómo hacer los panqueques? Te dejamos una receta fácil y rápida:

Vamos a necesitar 2 huevos, harina 0000 (220 gms) y leche (500cc).

Paso 1: batís los huevos.

Paso 2: agregás la harina y leche en dos partes y revolvés con batidora (no tienen que quedar grumos).

Paso 3: dejás reposar 30´.

Paso 4: vertés la preparación en una sartén precalentada con manteca derretida y esperás a que se hagan.

¡Y a disfrutarlos!

Y por último elijas el menú que elijas, te dejamos unos tips para que guardes el vino de manera correcta, que lo puedas conservar y beber al otro día manteniendo la calidad.

  1. Cerrá bien la botella de vino (con el propio corcho u otro utensilio).
  2. Conservá el vino en la heladera, tiene que ser en un lugar fresco. Recordá que los vinos tintos jóvenes, sin paso por madera se deben beber frescos, a 14 grados ya que esto resalta la frescura y las notas frutales. En cambio, los vinos más complejos, con paso por barrica se beben entre los 16 ó 18 grados ya que esto resalta las notas de la madera, y los taninos no nos resultan tan astringentes.
  3. Mantené la botella en posición vertical.
  4. Procurá que el vino no sufra demasiadas vibraciones o movimientos bruscos.
  5. Y por último, una vez abiertos, cada varietal tiene un tiempo límite para ser consumido.

Espumantes: 1 día

Vinos blancos y rosados: 3 días

Vino tinto joven: 3 días

Vinto tinto añejo: 3 días