Él es comediante, guionista, conductor y a veces actor. Ella es una de las actrices y cantantes del momento. Juntos protagonizan la nueva apuesta de Netflix, con producción original de la plataforma de contenidos más grande del mundo.


Casi feliz dice así: el comediante y personalidad de radio Sebastián, interpretado por Sebastián Wainraich (valga la redundancia), navega los obstáculos de la vida adulta entre una relación intensa con su ex, interpretada por Natalie Pérez, y una lista larga de inseguridades que se mezclan entre la vida real del conductor y su imaginación a la hora de escribir esta historia.

Sebastián, como en la vida misma, no consigue encontrar la felicidad en su vida casi perfecta, lo que se traduce en divertidos capítulos de media hora que se estrenaron con gran expectativa el 1º de mayo, en medio de una cuarentena que nos impulsa a ver más y más series.

–Sebas, ¿Casi feliz es una serie sobre todo lo que pasa?

Sebastián Wainraich: –No siento que sea una serie autobiográfica. Apenas tiene algunos puntos de contacto con mi vida real, sobre todo con el mundo que habito, el de la radio, de los monólogos y un mundo cotidiano que me resulta cercano, pero eso no significa que sea autobiográfico.

–¿Este proyecto es algo que estuviste esperando mucho tiempo?

S. W.: –Siento que la serie podía llegar en algún momento porque son cosas que busco. La pensamos con Hernán Guerschuny hace tres años y después yo me puse a escribir los guiones y Hernán la dirigió. Curiosamente, el 30 de abril del año pasado terminamos de rodarla, así que se estrena exactamente un año después.

–Natalie, ¿podés describirnos a tu personaje?

Natalie Pérez: –Pilar es la ex pareja de Sebas, pero lo sigue acompañando. Es la mamá de sus hijos mellizos y tiene una relación muy espectacular con su ex, en la que ella no está enamorada y él sí. Es una mujer superinquieta, curiosa, práctica, resolutiva. Es una mamá bien “pulpo” que hasta era un poco mamá de su ex marido. Es una contención, una amiga.

–Sebas, ¿sentís una responsabilidad especial por tratarse de una serie de plataforma que llega a todo el mundo?

S. W.: –Siento la misma responsabilidad siempre: cuando subo a un escenario, cuando hago radio o, en este caso, con la serie. Es cierto que la cantidad de gente a la que va a llegar este proyecto está fuera de lo común, pero no quiero pensar mucho en eso porque, si no, dejo de contestar estas preguntas y me encierro. La modalidad de media hora me parece espectacular, sobre todo en esta época en la que no tenemos mucha paciencia y capacidad de concentración, así que me parece genial que los capítulos duren entre 24 y 30 minutos.

–¿Cómo fue la experiencia Netflix?

S. W.: –La experiencia con Netflix fue espectacular, con mucho aprendizaje y mucha libertad para trabajar. A diferencia de lo que puede pasar con la tele, zafamos de toda la cuestión frenética del rating y todas esas presiones. Hoy Netflix tiene la masividad que tal vez no encontrás en la tele abierta, así que desde ese punto está buenísimo.

N. P.: –Es la primera vez que hago una serie, como muchos actores. Igual siempre pongo lo mejor de mí: me traslado con todo lo que tengo a todos los lugares donde voy. Soy genuina. La gente me aceptó así como soy, desprolija, despojada, espontánea. Obviamente, es muy lindo formar parte de un proyecto de Netflix y me gusta ser parte de una plataforma como esa porque también es algo que consumo. Resta que la gente disfrute del producto. Terminé de ver la serie en maratón y les mandé de inmediato un mensaje a Seba y al director, Hernán Guerschuny. Me encantó. No siempre puedo ver el producto completo antes de que lo vea el público. Me encariñé con los personajes y quería saber qué hacía cada uno en las partes de la grabación en las que no participaba. Es una comedia dramática, te reís de lo que le pasa a Sebas. Calculo que es por identificación. La verdad es que me divertí en el rodaje. Seba es muy gracioso y el equipo de rodaje se conoce desde hace muchos años, así que hubo muchas picardías. Él es un personaje querido, admirado y respetado, con un público que lo acompaña desde hace muchos años. Para esta serie, lo dio todo.

–¿Están de acuerdo con el título? ¿Piensan que se puede ser del todo feliz?

N. P.: –Yo creo que no nos damos cuenta de que somos felices hasta que te cae la ficha; soy muy autoexigente. Nadie es del todo feliz ni del todo triste. Los momentos de gracia no son eternos y los de mala suerte tampoco. La clave es cómo cada uno resuelve esos momentos internamente. En ese sentido, creo que muchas personas se van a sentir identificadas, porque esta serie habla de la cotidianeidad, de una pareja separada, de cómo tomar el drama con humor, habla de cómo de repente tenías un día perfecto y algo pasó que te cambió todo.

S. W.: –El tema de Casi feliz tiene que ver con este personaje en particular, no es una fotografía de la sociedad sino una persona que tiene fantasmas, sombras y obstáculos por todos lados para pasarla bien cuando en teoría tiene todo lo que necesita.

–¿Creen que viene bien la cuarentena para el estreno? ¿Sentís que los va a ver más gente?

N. P.: –Yo creo que sí. No siempre tenemos tanto tiempo en casa, la gente ya se vio todas las series y películas, ya no sabe qué hacer. Por el momento de la historia que nos toca vivir, creo que va a funcionar espectacularmente.

S. W.: –Puede ser que la cuarentena favorezca. No lo sé, la verdad; lo sabremos después. Pero es una serie que no depende de la cuarentena, que va más allá de eso. Pero teniendo en cuenta que la gente va a estar encerrada, puede ser que favorezca, sobre todo porque es una comedia y eso puede ayudar a la gente a divertirse, a distraerse y a pensar en otras cosas.