La directora creativa de la firma de indumentaria Hanifa presentó su nueva colección a través de un desfile virtual a través de Instagram Live, una modalidad que podría marcar una nueva era en la industria.


¿Estamos listos para prescindir de una front row llena de celebridades? ¿De las coberturas de las red carpets o de una after party? Estas fueron algunas de las preguntas que surgieron a partir de la decisión que llevó a cabo la diseñadora Anifa Mvuemba, de la República Democrática del Congo, cuando el fin de semana pasado presentó Pink Label Congo, su nueva colección completamente digitalizada a través de un vivo de Instagram.

“Algunas personas tal vez nunca experimenten una semana de la moda o una exhibición de Hanifa, por lo que quisimos presentarnos ante nuestra audiencia de la misma manera en la que nuestra audiencia se nos presenta ante nosotros diariamente. Fue entonces cuando Instagram se convirtió en la opción obvia”, comentó la diseñadora africana. “Sin mujeres reales para inspirarse, no podría haber modelos 3D que emulen nuestras curvas y patrones de caminata. Para mí, el mayor desafío fue asegurarme de que la belleza que mostramos en la vida real esté bien representada en la pantalla.”

El virus del tiempo

Las crisis económicas que vinieron aparejadas con la pandemia fueron muchas, y uno de los mercados dañados es el de la moda. Varios diseñadores decidieron bajarse del calendario oficial del Fashion Week. El director artístico de la casa Gucci, Alessandro Michele, anunció que era fundamental librarse de plazos que corren el riesgo de humillar la creatividad. La casa de lujo Saint Laurent, dirigida por Anthony Vaccarello, también se corrió y decidió que presentará las colecciones según su propia agenda. Giorgio Armani pidió eliminar lo superfluo y recuperar una dimensión más humana, por lo que también se uniría al equipo de marcas que presentarán sus colecciones fuera de la Semana de la Moda. Por su parte, Anifa siempre supo que daría a conocer su colección de alguna manera.

Las restricciones establecidas fruto de la propagación de la covid-19 terminaron funcionando como una especie de impulso para encontrar una forma diferente de presentar su trabajo. “Sentía que tal vez sería insensible compartir una nueva colección mientras las personas se enfrentaban a realidades muy difíciles –comentó Mvuemba–, pero mi decisión de continuar podría afectar positivamente a nuestros clientes. Fue entonces cuando supe que era el momento.”

«Sin mujeres reales para inspirarse, no podría haber modelos 3D que emulen nuestras curvas y patrones de caminata.»

Moda y conciencia

Inspirada no sólo en los paisajes, formas y colores de su ciudad natal, Anifa comenzó su show con un breve documental para crear conciencia acerca de la explotación del trabajo infantil y mostró las condiciones en las que los niños y mujeres son obligados a trabajar de manera ilegal en las mineras de cobalto. Los gigantes tecnológicos, como Apple y Google, fueron demandados el año pasado por su presunta participación en este delito.

“Sabía que quería usar mi voz para crear conciencia sobre las condiciones mineras del Congo. ¿Sabías que mi país posee el 70 por ciento del suministro mundial de coltán? Sí, el coltán impulsa la economía congoleña, pero las condiciones de los sitios mineros son inhumanas y deplorables”, comentó la diseñadora en su filme. Además agregó que la colección estaba dedicada a las costureras africanas: “Fui muy intencional sobre todo lo que hice con esta colección. Si sos africano, sabés acerca de las costureras africanas y cómo los detalles, el color y las impresiones son importantes. Realmente quería rendirles homenaje. Cada paleta de colores que utilizamos tiene significado, una intención, una historia, un propósito. Hay mucho rojo, azul y amarillo, como los colores de nuestra bandera. El rojo representa sufrimiento vivido y la sangre derramada; el azul simboliza la paz, y el amarillo, la esperanza”.

El desfile

La música africana se abrió paso en un mar de oscuridad para dar comienzo a lo que será una revolución en la presentación de una colección. Cada outfit de la marca fue presentado moldeando los diferentes cuerpos transparentes que caminaban por una pasarela gobernada por el arte digital. Los detalles de diseño y las texturas de cada una de las piezas que acompañaban el movimiento andante de un humano a la perfección podían verse desde diferentes ángulos, incluso, desde dentro. Fueron pocos minutos pero la respuesta por parte de los usuarios y referentes de la moda fue positiva. Anifa ya venía plantando bandera, empoderando a la mujer y rompiendo con los estereotipos del “cuerpo ideal”, y desde el fin de semana pasado su nombre es citado como ejemplo.

El mundo de la moda tuvo un espectáculo virtual que respondió a la crisis, demostrando que también se pueden generar oportunidades e ideas creativas. “He llorado mucho esta mañana. Estoy literalmente sin palabras. Gracias a mi increíble equipo. Los amo a todos por creer en esta visión e ir más allá. Ahora comienza el verdadero trabajo, esto es sólo el comienzo”, escribió Anifa en su Instagram personal.

Cuando al futuro siempre nos lo presentaban con espacios plagados de robots y autos voladores, ¿debemos pensar en pasarelas virtuales y modelos invisibles como la nueva alternativa de lo fashion?