Con un triunfal 2019 en las espaldas, la cantante y rapper demuestra que se puede ser un nuevo tipo de estrella y, de todos modos, brillar con luz propia.


Probablemente, todos los que crecieron con la música de Madonna y Britney Spears no se hayan imaginado que, años más tarde, alguien como Lizzo triunfaría en la industria del pop. Es que con su piel oscura, sus caderas XXL y un cabello larguísimo, pero negro y rizado, la cantante no sólo se convirtió en la voz más escuchada de los Estados Unidos sino que recorre el mundo entero con su mensaje de aceptación. Con éxitos como “Water Me” -usado por la cadena de supermercados Walmart para un anuncio en televisión- y “Truth Hurts” -popularizado por la película de Netflix Someone Great– su carrera despegó definitivamente en 2019 y ya nada volvió a ser igual.

Pero, ¿por qué justo ahora, si su recorrido empezó hace más de una década? “La cultura cambió. Había muchas cosas que no eran populares pero existían, como el body positivity, que al principio era una forma de protesta por los cuerpos gordos y las mujeres negras, y ahora se convirtió en algo comercial y de moda. Ahora eso es mainstream. ¡De repente soy mainstream! ¿Cómo podríamos haber adivinado que algo así sucedería cuando nunca antes habíamos visto algo igual?”, expresó en la revista Time cuando fue elegida Entertainer of the year por la misma publicación.

Lizzo es tan difícil de encasillar como su propia música, una mezcla de rap, pop, hip-hop y R&B que funciona como si la fórmula siempre hubiese existido. Incluso, toca la flauta traversa, un instrumento que domina perfectamente tanto en sus videos como en sus shows en vivo (en la gala de los BET Awards del año pasado tocó la flauta mientras bailaba twerking y se llevó la ovación de la mismísima Rihanna). Pero hay algo de lo que estamos seguros: Lizzo es todo lo que esperamos de ella. “Me hice un examen de ADN / resulta que soy 100% esa perra”, dice la canción que la catapultó a la fama.

Lizzo es tan difícil de encasillar como su propia música, una mezcla de rap, pop, hip-hop y R&B que funciona como si la fórmula siempre hubiese existido.

Hoy la diva es una marca registrada, pero lograrlo no fue nada fácil. Melissa Jefferson nació en Detroit hace 32 años y siempre soñó con dedicarse a la música. A los 10 años se mudó con su familia a Houston, pero tras la muerte de su padre se vio algo desconcertada y eligió la ciudad de Minneapolis para comenzar de cero. Aunque su seudónimo ya era el de ahora: una mezcla entre Lissa -así la llamaban de pequeña- y la canción del rapero Jay-Z, Izzo. Claro, su destino ya estaba marcado.

Allí se hizo localmente conocida con las bandas de rap The Chalice y GRRRL PRTY, y entonces tuvo la oportunidad de conocer a Prince, quien la invitó a participar en su álbum Plectrumelectrum (colaboró en la canción “Boy Trouble”) y le otorgó la confianza suficiente para empezar a escribir sus propias canciones. Por eso, fue recién en 2015 que firmó con Atlantic Records y publicó el video “My Skin”, una balada que habla sobre la dificultad de aprender a amarse tal como uno es. “Me reconcilié con la dismorfia corporal y evolucioné”, explicó más de una vez.

Un año más tarde, publicó Coconut Oil, un EP que no explotó pero fue la previa de su consagración definitiva, aquella que llegó con Cuz I love you y nada menos que ocho nominaciones a los Grammy. Con su último y tercer disco, publicado en abril de 2019, la artista ganó el premio al “Mejor álbum urbano contemporáneo” y además se impuso en otras dos categorías: Mejor performance pop solista, por la canción “Truth Hurts”, y Mejor performance tradicional de R&B, por “Jerome”. “Este es un proceso de hacer música que llegue a la gente, que haga que se sienta bien y que se libere. Si yo no lo hubiera hecho, no sé en dónde estaría ahora. Gracias por levantarme. Sigamos acercándonos a los otros y apoyándonos mutuamente”, dijo durante la ceremonia.

Lizzo quiere que vos -y yo también, claro- nos amemos a nosotros mismos. Por eso, desde sus inicios como solista elige escribir canciones positivas, que den mensajes claros y empoderen a las mujeres. “Hoy es mi cumpleaños. El mejor regalo que podrían hacerme es escribir comentarios lindos sobre ustedes y sacudir el culo”, escribió el pasado 27 de abril en su cuenta de Instagram. Del mismo modo ella consiguió transitar el camino del amor propio.